{"id":321,"date":"2015-09-02T10:12:10","date_gmt":"2015-09-02T09:12:10","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/?p=321"},"modified":"2015-09-02T10:12:10","modified_gmt":"2015-09-02T09:12:10","slug":"juancho-armas-marcelo-retrato-moribundo-de-la-habana-castrista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/2015\/09\/02\/juancho-armas-marcelo-retrato-moribundo-de-la-habana-castrista\/","title":{"rendered":"Juancho Armas Marcelo. Retrato moribundo de La Habana castrista"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/elavisador\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2015\/09\/juancho-arias.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft\" style=\"margin-left: 3px; margin-right: 3px;\" title=\"juancho-arias\" src=\"\/elavisador\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2015\/09\/juancho-arias.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"463\" \/><\/a>\u00a0A ver, &#8220;\u00bfqu\u00e9 era Cuba antes de la Revoluci\u00f3n? Nada, s\u00f3lo un burdel paradis\u00edaco para los yanquis y los g\u00e1nsteres del mundo que ven\u00edan aqu\u00ed a divertirse (&#8230;) \u00bfY qu\u00e9 es ahora Cuba? Un pa\u00eds donde todo el mundo es libre, donde todo el mundo sabe leer, donde todo el mundo sabe escribir, donde todo el mundo tiene trabajo, donde todo el mundo come, donde todo el mundo vive dignamente. Pobres, pero dignos. Pobres, co\u00f1o, de verdad pobres, pero honrados y revolucionarios&#8221;. De este jaez, inasequible al des\u00e1nimo, ajeno a la derrota, aferrado a los ideales caducos de un r\u00e9gimen que vive sus \u00faltimos estertores, son siempre las reflexiones, a lo largo de las 340 p\u00e1ginas que componen el libro, del ex coronel Walter Cepeda, &#8216;seguroso&#8217; retirado de la polic\u00eda estatal cubana, servidor fiel a las \u00f3rdenes de Ra\u00fal Castro desde los viejos d\u00edas de la Revoluci\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>Sobre el delirante mon\u00f3logo interior de este personaje, desatado por el bulo (uno m\u00e1s) de la muerte del hombre que ha marcado el destino de Cuba durante m\u00e1s de medio siglo, construye Juancho Armas Marcelo su \u00faltima novela, &#8216;R\u00e9quiem habanero por Fidel&#8217;. Un t\u00edtulo que se suma, en su \u00faltima convocatoria, a &#8216;Las cuatro esquinas&#8217;, de Manuel Longares; &#8216;La cabeza en llamas&#8217;, de Luis Mateo D\u00edez, y &#8216;En la orilla&#8217;, de Rafael Chirbes, como Premio Francisco Umbral al Libro del A\u00f1o. Una cr\u00f3nica sentimental, un retrato moribundo de esa Cuba que, precisamente en estos \u00faltimos meses, afronta el momento decisivo de su transici\u00f3n.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Cuando escribi\u00f3, a finales de los noventa, ?As\u00ed en La Habana como en el cielo?, Armas Marcelo quiso colocar en el frontispicio del libro dos citas de id\u00e9ntica resonancia. Una, la del gran Gast\u00f3n Baquero, que dice refiri\u00e9ndose a la capital cubana: &#8220;cuando mi piel te arde en la memoria, \/ cuando recuerdas, niegas, resucitas, pereces, \/ yo te amo, ciudad&#8221;. Y otra, escrita por el Nobel antillano Derek Walcott, que reza: &#8220;Amar un horizonte \/ es insularidad&#8221;. El mismo amor decepcionado y la misma conciencia de singularidad del car\u00e1cter isle\u00f1o laten en este nuevo libro, todav\u00eda m\u00e1s personal, m\u00e1s sonoro, m\u00e1s prof\u00e9tico, m\u00e1s art\u00edstico que el anterior si cabe. De hecho, sobre la propia peripecia de la narraci\u00f3n de los recuerdos, trufada por las incertidumbres del presente, podr\u00edamos decir que en esta obra es el lenguaje ?la sintaxis, el l\u00e9xico, el propio sonido de la lengua espa\u00f1ola en la voz de los cubanos? uno de los grandes protagonistas de la novela. Tal vez la mayor cualidad literaria de este nuevo libro de Armas Marcelo es su capacidad para hacernos entender, precisamente a trav\u00e9s del lenguaje, no s\u00f3lo la idiosincrasia del pueblo cubano, la fuerza m\u00edtica que le confiere su permanente estado de contradicci\u00f3n, sino tambi\u00e9n el propio sentido de los hechos de la historia a trav\u00e9s de los hombres que los protagonizaron.<br \/>\n&#8220;La Habana es muy habladora&#8221;, dice Armas Marcelo, &#8220;habla de lado, como si no hablara&#8221;. Y con esta jerga guasona, subversiva, metaf\u00f3rica&#8230; y profundamente musical, el novelista construye una obra llena de personajes extraordinarios, de situaciones sorprendentes, de reflejos de una sociedad abandonada de s\u00ed misma, corrompida y atrapada entre sus sue\u00f1os y sus decepciones. La ficci\u00f3n y la realidad se cruzan y se entremezclan, se dan vida la una a la otra, y al final da lo mismo que aparezcan en la novela Fidel o Ra\u00fal Castro, el Ch\u00e9 Guevara o el poeta Heberto Padilla, o el propio Armas Marcelo convertido en un &#8220;isle\u00f1o&#8221; que le confiesa a Manuel V\u00e1zquez Montalb\u00e1n: &#8220;Manolo, yo me siento aqu\u00ed en mi casa. No como en mi casa, \u00bfme oyes?, sino en mi casa. Y t\u00fa sabes que tengo tantos amigos dentro como fuera&#8221;. Lo importante es, en todo caso, que todos juntos, conforman un espl\u00e9ndido retablo de la Cuba situada en el l\u00edmite del r\u00e9gimen castrista.<br \/>\nEl amor del escritor hacia esta Cuba s\u00f3lo es comparable al que sienten los propios cubanos por su patria. Un amor que no esconde, en absoluto, la cr\u00edtica profunda. &#8220;A veces lo pens\u00e9 -reflexiona Walter Cepeda-: hab\u00edamos sido demasiado flojos en los \u00faltimos a\u00f1os. \u00bfNo hab\u00edamos metido en la c\u00e1rcel a trescientos contrarrevolucionarios y subversivos, gente que se hac\u00eda pasar por periodistillas y que se aprovechaba de la tecnolog\u00eda para socavar la fuerza de la Revoluci\u00f3n? (&#8230;) En los buenos tiempos de la Revoluci\u00f3n carg\u00e1bamos camiones enteros y nos los llev\u00e1bamos por cientos y cientos a la UMAP&#8221;&#8230; Y frente al \u00faltimo nost\u00e1lgico del castrismo, ejemplo vivo y palpitante de los disparates del r\u00e9gimen, toda la palpitante realidad que lo circunda, aguardando a veces con resignaci\u00f3n, a veces, con rebeld\u00eda, a veces con aut\u00e9ntica esperanza, el espect\u00e1culo del derrumbamiento. Una verdadera cr\u00f3nica social y sentimental.<\/p>\n<div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0A ver, &#8220;\u00bfqu\u00e9 era Cuba antes de la Revoluci\u00f3n? Nada, s\u00f3lo un burdel paradis\u00edaco para los yanquis y los g\u00e1nsteres del mundo que ven\u00edan aqu\u00ed a divertirse (&#8230;) \u00bfY qu\u00e9 es ahora Cuba? 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