{"id":45,"date":"2010-05-26T21:56:00","date_gmt":"2010-05-26T21:56:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/?p=45"},"modified":"2010-05-26T21:56:00","modified_gmt":"2010-05-26T21:56:00","slug":"carmen-laforet-casa-arenas-san-pedro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/2010\/05\/26\/carmen-laforet-casa-arenas-san-pedro\/","title":{"rendered":"Carmen Laforet: una casa en Arenas de San Pedro"},"content":{"rendered":"<p><IMG src=\"\/elavisador\/files\/laforet.jpg\" id=\"img_1\" class=\"imgizqda\">Un aroma dulz\u00f3n a higos maduros, entre pinos, palmeras de suave curvatura y helechos perpetuamente verdes, en las faldas m\u00e1s femeninas de la Sierra de Gredos, se deja sentir con fuerza por las inmediaciones del pantano de Arenas de San Pedro, en pleno esplendor de la llamada Andaluc\u00eda abulense. Bajo las aguas, el misterio esconde la casa en la que Carmen Laforet escribi\u00f3, all\u00e1 por la mitad de los a\u00f1os cincuenta, la que sin duda es una de sus obras m\u00e1s personales: \u2018La mujer nueva\u2019. Una novela que nunca lleg\u00f3 a alcanzar los gozos de \u2018Nada\u2019, a pesar de haber sido reconocida, en junio de 1955, con el prestigioso premio Menorca, y posteriormente con el Nacional de Literatura, lo que propici\u00f3 que la escritora se convirtiera en toda una celebridad en esta preciosa localidad del Valle del Ti\u00e9tar, dominada por los perfiles medievales del castillo de la Triste Condesa.<\/p>\n<p>La leyenda asegura que Carmen Laforet perge\u00f1\u00f3 la novela en C\u00f3breces (Cantabria), que la escribi\u00f3 en primera persona antes de romperla, y que la termin\u00f3 en aquella casa, que entonces estaba junto al r\u00edo, pas\u00e1ndola a tercera persona, qued\u00e1ndose sola con sus perros en Arenas despu\u00e9s de las vacaciones de verano. La memoria familiar recuerda a la madre paseando por el campo ensimismada en sus cosas, aunque no lo suficiente como para no encontrar milagrosamente a su paso toda una colecci\u00f3n de tr\u00e9boles de cuatro hojas. Una experiencia que todav\u00eda es posible vivir en otros lugares de Arenas de San Pedro, como los antiguos jardines de ese permanente monumento a los brillos de la Ilustraci\u00f3n que es el palacio de Don Luis de Borb\u00f3n, el hermano bohemio de Carlos III, donde hay quien dice que los tr\u00e9boles de cuatro hojas eran el manjar predilecto de las jirafas que criaba en su casa este caprichoso infante de Espa\u00f1a&#8230;<\/p>\n<p>Un espacio perfecto para que la escritora se empleara a fondo para cuajar una novela que deb\u00eda abrir un nuevo ciclo de su producci\u00f3n literaria, despu\u00e9s de la enorme repercusi\u00f3n de \u2018Nada\u2019, con la que se inauguraba la brillante trayectoria del premio Nadal en 1944, y de \u2018La isla y los demonios\u2019 (1950), nacida de su experiencia en las Canarias. Cuando Carmen Laforet lleg\u00f3 a Arenas con su marido, el periodista y cr\u00edtico literario Manuel Cerezales, y con sus hijos, ya era una peque\u00f1a celebridad entre los escritores de su tiempo. Si la llamada generaci\u00f3n del 36, en la que se han encuadrado nombres como los de Cela, Delibes o Francisco Ayala, ha sido tambi\u00e9n conocida como la \u2018generaci\u00f3n de Nada\u2019 (as\u00ed la llam\u00f3 Bardem), el influjo de Carmen Laforet sobre otras escritoras m\u00e1s j\u00f3venes, como Carmen Mart\u00edn Gaite o Ana Mar\u00eda Matute, resulta absolutamente innegable. S\u00f3lo con el paso del tiempo hemos sido capaces de apreciar  de verdad la labor de puente que pudo ejercer Laforet entre la generaci\u00f3n de la guerra, representada por otras autoras como Rosa Chacel o Mar\u00eda Zambrano, y una buena parte de la literatura espa\u00f1ola posterior.<\/p>\n<p>La Espa\u00f1a vaciada, ensimismada y desolada que Carmen Laforet describ\u00eda en \u2018Nada\u2019 en los a\u00f1os cuarenta buscaba una encarnaci\u00f3n distinta en esta \u2018mujer nueva\u2019 de mediados de los cincuenta, precisamente cuando estaba cuajando en Espa\u00f1a toda una generaci\u00f3n de escritores j\u00f3venes que iban a dar un nuevo impulso a nuestras letras. Las inquietudes y las decepciones de Andrea, la protagonista de la obra ganadora del Nadal, v\u00edctima de una sociedad tan opresiva como enajenada, quer\u00edan dar paso a un compromiso diferente con la realidad y con el mundo, en un momento en el que la lucha contra la censura franquista est\u00e1 viviendo uno de sus episodios m\u00e1s intensos.<\/p>\n<p>\u00c9se es el marco en el que Carmen Laforet elige una casita aislada en las afueras de Arenas de San Pedro, en el camino viejo de Guisando, para quedarse a solas con sus perros y con sus pensamientos mientras el verano da paso al oto\u00f1o en el ecuador del siglo XX. El hallazgo de Paulina Goya, la protagonista de \u2018La mujer nueva\u2019 y la hero\u00edna novelesca que decide, en plena Espa\u00f1a de posguerra, separarse de su marido y hacerse cargo de su hijo por sus propios medios, signific\u00f3 el final de la carrera literaria de Carmen Laforet, pero tambi\u00e9n el principio de muchas otras cosas. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un aroma dulz\u00f3n a higos maduros, entre pinos, palmeras de suave curvatura y helechos perpetuamente verdes, en las faldas m\u00e1s femeninas de la Sierra de Gredos, se deja sentir con fuerza por las inmediaciones del pantano de Arenas de San Pedro, en pleno esplendor de la llamada Andaluc\u00eda abulense. Bajo las aguas, el misterio esconde [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}