{"id":48,"date":"2010-06-22T12:54:00","date_gmt":"2010-06-22T12:54:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/?p=48"},"modified":"2010-06-22T12:54:00","modified_gmt":"2010-06-22T12:54:00","slug":"paul-y-jeanne-historia-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/2010\/06\/22\/paul-y-jeanne-historia-amor\/","title":{"rendered":"Paul y Jeanne, una historia de amor"},"content":{"rendered":"<p><IMG src=\"\/elavisador\/files\/paulvalerie.jpg\" id=\"img_0\" class=\"imgizqda\">Durante largos a\u00f1os, Paul Val\u00e9ry (1871-1945) fue considerado una suerte de s\u00edmbolo mayor de la poes\u00eda pura; un poeta \u2018oficial\u2019 de la Francia de entreguerras tan c\u00e9lebre por su talante intelectual como por su exquisito gusto est\u00e9tico, siempre en busca de la selecci\u00f3n exacta de la palabra; un admirador de Mallarm\u00e9, relamido y un poco c\u00ednico, que lleg\u00f3 a escribir que \u00abtodo poema que no tenga la precisi\u00f3n de la prosa no vale nada\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, sesenta a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, la publicaci\u00f3n de \u2018Corona &#038; Coronilla\u2019, la serie de 150 poemas de amor dedicados a Jean Voilier, seud\u00f3nimo literario de la escritora y editora Jeanne Loviton (1903-1996), descubri\u00f3 a un Val\u00e9ry muy distinto: un poeta l\u00edrico inspirado y al punto de la emoci\u00f3n, tierno y al mismo tiempo doliente; un autor diferente del que escribiera \u2018La joven parca\u2019 o \u2018El cementerio marino\u2019.<\/p>\n<p>C\u00f3mo transform\u00f3 Jeanne, despu\u00e9s de su encuentro, en 1937 (\u00e9l ten\u00eda 67 a\u00f1os y ella 35), el viejo coraz\u00f3n del poeta c\u00ednico y sarc\u00e1stico que rehu\u00eda todo signo de afectaci\u00f3n o de ternura en su vida p\u00fablica es todav\u00eda un misterio, si bien los versos de \u2018Corona &#038; Coronilla\u2019, con su vuelo permanente entre lo grave y lo leve, ayudan a descifrarlo. Aunque Paul Val\u00e9ry, en su vida m\u00e1s o menos secreta, hab\u00eda tenido ya escarceos amorosos con otras mujeres (c\u00e9lebres son sus poemas epistolares enviados a la belga \u00c9milie Noulet), lo cierto es que su relaci\u00f3n con Jeanne Loviton pr\u00e1cticamente  le hizo enloquecer; cuando ella le abandon\u00f3, el poeta apenas sobrevivi\u00f3 dos meses. El \u00abcoraz\u00f3n lleno de contrastes\u00bb de Jeanne la terminar\u00eda convirtiendo en una especie de Mesalina de la literatura francesa, entre cuyos amantes se contaron, adem\u00e1s de Val\u00e9ry, Jean Giraudoux, Saint-John Perse o Curzio Malaparte; C\u00e9cile, la esposa de Robert Deno\u00ebl, lleg\u00f3 a acusarla p\u00fablicamente del asesinato de \u00e9ste, muerto de un tiro por la espalda mientras arreglaba un pinchazo en una rueda de su autom\u00f3vil; Jeanne, que viajaba con \u00e9l camino del teatro en diciembre de 1945, hab\u00eda abandonado misteriosamente la escena del crimen para ir a buscar un taxi&#8230;<\/p>\n<p>\u00abMe gust\u00e1is mucho, versos m\u00edos; s\u00f3lo con veros, siento que habr\u00eda habido otros m\u00e1s, muchos otros\u2026 Pero no hay que creer a nadie, ni crear sobre ning\u00fan coraz\u00f3n\u00bb, hab\u00eda escrito s\u00f3lo unos meses antes Paul Val\u00e9ry, en referencia a \u2018Corona &#038; Coronilla\u2019. \u00abDulce coraz\u00f3n, Jeanne, \u00bft\u00fa no lees \/ l\u00e1grimas, verso o prosa, cuanto apunta \/ el oro de las puntas de mi pluma. \/ Dulce coraz\u00f3n, Jeanne, coraz\u00f3n que de m\u00ed huye \/ que va a beber de pozo en pozo, \/ yo pongo sin embargo lo que puedo \/ de alma, de amor y de amargura\u2026\u00bb, escribe el poeta en este libro, consciente de la verdadera condici\u00f3n de su pasi\u00f3n amorosa&#8230; \u00abOh Jeanne, sortilegio, \/ por ti, delicia o trampa, \/ se ha hecho amante el Esp\u00edritu. \/ Sabe que nunca un hombre \/ llegar\u00e1 a amarte como \/ te exalta su tormento\u00bb. O tambi\u00e9n: \u00abQuerido Infierno m\u00edo, soy yo, obra tuya, \u2013y mi poema\u00bb.<\/p>\n<p>Muy poco antes de morir, en un cuaderno manuscrito que se conserva en la Universidad de Austin (Texas), Paul Val\u00e9ry detalla sus impresiones al releer, juntos, los versos que le hab\u00eda dedicado a Jeanne en sus m\u00e1s de siete a\u00f1os de relaci\u00f3n. Lejos de rechazarlos, los adopta como una parte esencial de su persona, aunque no puede evitar la advertencia final a la amada: \u00abNadie te habr\u00e1 amado con un amor de esta profundidad y de esta calidad. El sonido de mi amor, te lo aseguro, no lo oir\u00e1s nunca de otro, nunca, nunca\u00bb. <\/p>\n<p>Quiz\u00e1s la mejor conclusi\u00f3n sobre la verdadera dimensi\u00f3n de este libro sorprendente de Paul Val\u00e9ry la deja escrita Bernard de Fallois en el posfacio que acompa\u00f1a a esta nueva versi\u00f3n espa\u00f1ola de Jes\u00fas Mun\u00e1rriz: \u00abHay poetas a los que se admira y hay poetas a los que se ama. Se admira a Malherbe, a Vigny, a Mallarm\u00e9 (etc.). Pero se ama a Racine, a Nerval, a Apollinaire, (etc.). Val\u00e9ry formaba parte hasta ahora de los que admir\u00e1bamos. A medida que leemos los poemas de \u2018Corona\u2019, se acerca, sin dejar de ser admirable, a los que amamos\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante largos a\u00f1os, Paul Val\u00e9ry (1871-1945) fue considerado una suerte de s\u00edmbolo mayor de la poes\u00eda pura; un poeta \u2018oficial\u2019 de la Francia de entreguerras tan c\u00e9lebre por su talante intelectual como por su exquisito gusto est\u00e9tico, siempre en busca de la selecci\u00f3n exacta de la palabra; un admirador de Mallarm\u00e9, relamido y un poco [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=48"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=48"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=48"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}