{"id":64,"date":"2011-01-10T22:00:00","date_gmt":"2011-01-10T22:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/?p=64"},"modified":"2011-01-10T22:00:00","modified_gmt":"2011-01-10T22:00:00","slug":"pinguinos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/2011\/01\/10\/pinguinos\/","title":{"rendered":"Ping\u00fcinos"},"content":{"rendered":"<p>Los he visto rugir, Paseo de Zorrilla arriba, con ese aire circense de fieras a medio domesticar. Ondeando sus banderas de Espa\u00f1a, de Francia, de Italia, de Estados Unidos, de Brasil&#8230; Con sus cascos tremolantes y sus m\u00e1quinas en perfecto estado de revista, como un peque\u00f1o ej\u00e9rcito an\u00e1rquico pero bien avenido. Eran miles. Casi decenas de miles. Desde hace treinta a\u00f1os, Valladolid los ve pasar con la misma mirada entre incr\u00e9dula, admirada y asombrada.<\/p>\n<p>A los Ping\u00fcinos no les da miedo el fr\u00edo. Prefieren, eso s\u00ed, la nieve a la lluvia, porque aunque buena parte de ellos peinan canas, a fuerza de rodar y rodar sobre el asfalto de las carreteras del mundo, todos tienen un coraz\u00f3n de ni\u00f1o que sabe emocionarse con la fuerza de las cosas esenciales. Que nadie se enga\u00f1e: aquellos que tienen el aspecto m\u00e1s patibulario, los de los tatuajes g\u00f3ticos y las calaveras amenazadoras, son los que en medio de la nieve o de la noche muestran siempre su coraz\u00f3n m\u00e1s tierno; son los que se aferran con m\u00e1s fuerza a la vida, quiz\u00e1s siguiendo, sin saberlo, el lema inmortal de Jack Kerouac: \u00abEnam\u00f3rate de tu existencia\u00bb.<\/p>\n<p>Los hay j\u00f3venes. Incluso muy j\u00f3venes e imberbes. Pero la mayor parte de ellos, a falta de censo fidedigno, deben estar entre los cuarenta y tantos y los sesenta y pocos. En tiempos de bonanza, mientras otros se compraban pisos y bonos del Tesoro, ellos invert\u00edan en sus motos, so\u00f1ando con bares de carretera y caminos por descubrir por todo el mundo. Algunos, me consta al admirar su impedimenta, debieron de hacer las tres cosas: compraron pisos, bonos del Tesoro y fueron cambiando de m\u00e1quina seg\u00fan el signo de los tiempos. <\/p>\n<p>&#8211; \u00bfMe preguntas si a nosotros no nos afecta la crisis? A los que les va a afectar la crisis es a ellos \u2013dice Emilio, gallego, se\u00f1alando al chaval que saluda al p\u00fablico desde el sidecar, justo delante de nosotros\u2013. \u00c9sta es la primera generaci\u00f3n en muchos a\u00f1os en la que los hijos van a tener muchas menos oportunidades que los padres. Lo van a llevar crudo para poder vivir como nosotros&#8230; Fumar desde luego que no, \u00a1pero a estos no les van a dejar ni tomarse una cerveza!<br \/>\nTal vez es cierto. Nuestro ping\u00fcino presume de haber corrido mundo, de haber salido del pueblo en el que sus padres trabajaban de sol a sol sin que nadie les arrendara la ganancia y de formar parte de la \u00faltima generaci\u00f3n que se ha hecho a s\u00ed misma fuera de casa, a fuerza de dar tumbos. Los que vienen detr\u00e1s han tenido el apoyo y la comprensi\u00f3n de sus padres, pr\u00e1cticamente el pleno empleo, todos los lujos y caprichos a su alcance&#8230; hasta que el horizonte se puso oscuro, como las carreteras de Castilla y Le\u00f3n en estos d\u00edas de arranque del a\u00f1o. <\/p>\n<p>Es verdad que hacen ruido. Que alguno de ellos, a falta de cent\u00edmetros c\u00fabicos en su montura, se ha quedado en el petardeo y ha renunciado a la mirada larga de los verdaderos ping\u00fcinos. Pero en tiempos de este sistema nuestro casi estalinista, donde el Estado controla nuestras finanzas a trav\u00e9s de Hacienda, vigila nuestra salud a golpe de decreto, nos dice c\u00f3mo tenemos que hablar y qu\u00e9 tenemos que pensar, e incluso dirige  con  mano de hierro nuestra moral de circunstancias a trav\u00e9s del gran hermano televisivo, es reconfortante encontrar a unos cuantos ciudadanos, a miles de ellos, que siguen buscando con ah\u00ednco los basamentos de su libertad personal, aunque sepan que no la van a encontrar en ninguna carretera de Espa\u00f1a ni de Europa. Si no rodamos hacia ellos, jam\u00e1s alcanzaremos nuestros sue\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los he visto rugir, Paseo de Zorrilla arriba, con ese aire circense de fieras a medio domesticar. 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