{"id":77,"date":"2011-05-03T12:56:00","date_gmt":"2011-05-03T12:56:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/?p=77"},"modified":"2011-05-03T12:56:00","modified_gmt":"2011-05-03T12:56:00","slug":"manuel-vicent-gozo-retener-instante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/2011\/05\/03\/manuel-vicent-gozo-retener-instante\/","title":{"rendered":"Manuel Vicent: el gozo de retener un instante"},"content":{"rendered":"<p><IMG src=\"\/elavisador\/files\/vicent.jpg\" id=\"img_0\" class=\"imgizqda\">El juego de las analog\u00edas funciona siempre en nuestro cerebro de manera sorprendente. La extraordinaria fotograf\u00eda que act\u00faa como reclamo a la exposici\u00f3n \u2018La hora del recreo\u2019, cuya inauguraci\u00f3n, ayer, ha servido como acto de apertura de la XLIV edici\u00f3n de la Feria del Libro de Valladolid, muestra a un grupo de ni\u00f1os jugando al corro en una playa de Iberoam\u00e9rica, acompa\u00f1ados por un perro que observa la rueda infantil desde fuera, con curiosidad canina. El giro de los muchachos, que representa la irrenunciable necesidad del juego frente al abuso del trabajo infantil, como denuncia el libro que acaba de publicar la Fundaci\u00f3n Telef\u00f3nica, recuerda poderosamente a un cuadro de <strong>Matisse,<\/strong> \u2018La danza\u2019, que en su d\u00eda le sirvi\u00f3 a <strong>Manuel Vicent,<\/strong> uno de los invitados de honor de esta feria, para reflexionar sobre el sentido del arte, con una lucidez cercana a la clarividencia. \u00abUna pincelada de m\u00e1s acaba por estropear un cuadro, una sola palabra puede arruinar un poema\u00bb, escrib\u00eda Vicent en el \u2018pie de foto\u2019 que desvelaba el secreto de este cuadro del impresionista franc\u00e9s, donde un corro de muchachas desnudas giraba en un c\u00edrculo ideal que se parec\u00eda mucho al concepto de felicidad que podr\u00eda anidar en el sentimiento de cualquier ser humano.  <\/p>\n<p>Sin embargo, y al contrario que los ni\u00f1os de la playa, las muchachas del \u00f3leo de Matisse no han terminado de \u2018cerrar\u2019 el cuadro: si se mira bien, el esfuerzo de una de ellas por recuperar la mano de su compa\u00f1era, perdida en uno de los giros de la rueda, le da a toda la composici\u00f3n una tensi\u00f3n, una gracia y una alegr\u00eda especiales.<br \/>\nLeer a Manuel Vicent, que protagonizar\u00e1 un encuentro en la feria con el periodista <strong>\u00c1ngel S\u00e1nchez Harguindey, <\/strong>es siempre un ejercicio combinado de inspiraci\u00f3n y de lucidez. Lo mismo cuando escribe cr\u00f3nicas parlamentarias que cuando nos lleva al Levante de los sue\u00f1os ideales con novelas como \u2018Tranv\u00eda a la Malvarrosa\u2019 que cuando traza alguno de sus ya m\u00edticos \u2018retratos\u2019 de los grandes personajes de la transici\u00f3n espa\u00f1ola&#8230; La contenci\u00f3n justo en el l\u00edmite, la b\u00fasqueda del instante de magia, la capacidad de evitar, en el \u00faltimo momento, la palabra inconveniente que podr\u00eda arruinar la virtud del conjunto, son algunas de las claves que han hecho de \u00e9l un escritor sin duda singular.  <\/p>\n<p>Maestro del instante detenido, en un bello poema titulado \u2018Sem\u00e1foro\u2019, que cobra todav\u00eda mayor vuelo despu\u00e9s de haber sido musicado por <strong>Amancio Prada,<\/strong> Manuel Vicent nos habla de esa \u00abbreve ilusi\u00f3n\u00bb del que cruza su mirada por unos segundos con una bella joven situada al otro lado de la calle, esperando ambos a que el sem\u00e1foro se ponga en verde para los peatones. \u00abLos dos al cruzar \/ sonre\u00edmos un instante&#8230; \/ Y no la s\u00e9 retener. \/ Al llegar cada cual a su acera \/ ya para siempre \/ nos habremos olvidado\u00bb, dice Vicent. La misma constataci\u00f3n que experimentamos frente al cuadro de Matisse: el gozo de retener (en un lienzo, en un poema, en un fotograma&#8230;) ese instante de felicidad que se evapora en el mismo momento en que lo tocamos con las manos del presente.<\/p>\n<p>\u00abEl arte \u2013escribe Manuel Vicent cuando reflexiona sobre el genio de Matisse\u2013consiste siempre en detenerse\u00bb. Y no puede haber mejor definici\u00f3n. Entre el 29 de abril y el 8 de mayo, presidida por la imagen de ese pavo real que representa la belleza natural de los jardines del Campo Grande, la Feria del Libro de Valladolid nos invita a vengarnos de los d\u00edas comunes, a renunciar a las prisas, a desechar la obscenidad del tiempo que transcurre sin sustancia deteni\u00e9ndonos, todas las veces que sea preciso, en esas puertas abiertas al misterio, al sue\u00f1o y a la emoci\u00f3n que son los libros. En vivo y en directo, al lado de Manuel Vicent un buen pu\u00f1ado de escritores animar\u00e1n con su presencia ese universo eterno de realidades y de ficciones que sirven para que el hombre viva m\u00e1s plenamente, como nos recordaba hace solo unos d\u00edas <strong>Ana Mar\u00eda Matute<\/strong> tras recibir el Cervantes. Libros que pueden servir para apoyar causas solidarias, como la lucha contra la esclavitud del trabajo infantil, para ayudarnos a enfrentarnos al mundo o, simplemente, para divertirnos y hacernos so\u00f1ar. O tambi\u00e9n, por qu\u00e9 no, para despertarnos, oblig\u00e1ndonos a mirar la realidad desde un \u00e1ngulo al que a lo mejor no estamos acostumbrados. Porque eso es tambi\u00e9n el arte: detenerse a buscar la verdad oculta de las cosas. Y eso a pesar de que, como nos dice Vicent, \u00abel que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El juego de las analog\u00edas funciona siempre en nuestro cerebro de manera sorprendente. La extraordinaria fotograf\u00eda que act\u00faa como reclamo a la exposici\u00f3n \u2018La hora del recreo\u2019, cuya inauguraci\u00f3n, ayer, ha servido como acto de apertura de la XLIV edici\u00f3n de la Feria del Libro de Valladolid, muestra a un grupo de ni\u00f1os jugando al [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}