{"id":88,"date":"2011-09-27T09:35:31","date_gmt":"2011-09-27T08:35:31","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/?p=88"},"modified":"2011-09-27T09:35:31","modified_gmt":"2011-09-27T08:35:31","slug":"la-melancolia-vital-de-patricio-mor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/2011\/09\/27\/la-melancolia-vital-de-patricio-mor\/","title":{"rendered":"La melancol\u00eda vital de Patricio Mor"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/elavisador\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2011\/09\/Cunquiero.jpg\"><img loading=\"lazy\" src=\"\/elavisador\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2011\/09\/Cunquiero.jpg\" alt=\"\" title=\"Cunquiero\" width=\"247\" height=\"203\" class=\"alignleft size-full wp-image-89\" \/><\/a><br \/>\nLa escultura en bronce de \u00c1lvaro Cunqueiro, sentado en un banco con la mirada perdida en alg\u00fan detalle de la catedral de Mondo\u00f1edo, el lugar que le vio nacer hace ahora cien a\u00f1os, es la imagen pura de la melancol\u00eda. De Lugo, donde fue a estudiar Bachillerato y donde empez\u00f3 sus primeros escarceos literarios de la mano de \u00c1nxel Fole y Evaristo Correa Calder\u00f3n, dijo que era una ciudad en la que se respiraba \u00abla insondable nostalgia de la ge\u00f3rgica virgiliana\u00bb, y de la iglesia de Santa Mar\u00eda la Mayor de Pontevedra, la \u00fanica catedral de Espa\u00f1a construida \u00edntegramente con el dinero de los mareantes, dej\u00f3 escrito que su fachada principal estaba patinada \u00abpor la mirada de los que llegaron en naves desde lejanos puertos, con la nostalgia de la villa natal\u00bb.<br \/>\nMuy pocos autores como Cunqueiro representan la nostalgia, la \u2018saudade\u2019, el sentimiento de p\u00e9rdida que parecen llevar siempre consigo los paisanos de Rosal\u00eda de Castro, y al mismo tiempo la vitalidad, la energ\u00eda, el brillo y el gusto por la suntuosidad de la existencia que exige siempre la vida en Galicia. \u00abEiqui xaz algu\u00e9n, que coa s\u00faa obra, fixo que Galicia durase mil primaveras m\u00e1is\u00bb (Aqu\u00ed yace alguien que, con su obra, hizo que Galicia durase mil primaveras m\u00e1s), dice el epitafio principal de su tumba, en el cementerio antiguo de Mondo\u00f1edo; y en otro lugar de la l\u00e1pida, quiz\u00e1s menos visible pero igual de significativa, una frase extra\u00edda de sus incontables escritos: \u00abLoubado se\u00f1a Deus que me permitiu facerme home neste grande reino que chamamos Galicia\u201d\u00bb (Alabado sea Dios, que me permiti\u00f3 hacerme hombre en este gran reino que llamamos Galicia).<br \/>\nA los veinte a\u00f1os, \u00c1lvaro Cunqueiro escribi\u00f3 un libro de poemas, \u2018Mar ao norde\u2019, que pretend\u00eda renovar la l\u00edrica gallega con una nueva f\u00f3rmula donde la vanguardia se daba la mano con la huella de los viejos trovadores galaicos. \u00abYa no hay aquella simple \/ y turbia desnudez. \/ Tus muslos ya no huelen \/ a canciones agrestes. \/ Tus manos ya no tientan \/ la risa curva y acre. \/ Como si hubiese pleno oscuro\u00bb. Sin embargo, y aunque la poes\u00eda nunca dej\u00f3 de prestarle auxilio hasta para las prosas m\u00e1s comprometidas, el mejor \u00c1lvaro Cunqueiro fue el del art\u00edculo, el ensayo y el relato corto. Los descalabros \u00e9ticos y est\u00e9ticos de la primera mitad del siglo XX espa\u00f1ol le hicieron militar en Santiago, al lado de Torrente Ballester, en el Partido Galeguista, pero tambi\u00e9n en la Falange. En 1939 se fue a Madrid para trabajar como redactor en el diario \u2018ABC\u2019, hasta que en 1944 le retiraron el carn\u00e9 de periodista por su oposici\u00f3n al r\u00e9gimen de Franco, y tuvo que volverse a Galicia, lo que no le impidi\u00f3 que siguiera escribiendo, desde la prensa, una de las p\u00e1ginas m\u00e1s brillantes de la literatura espa\u00f1ola de su tiempo.<br \/>\nComo les ocurri\u00f3 a tantos y tantos autores espa\u00f1oles, lo que no pudo decir con un g\u00e9nero trat\u00f3 de decirlo con otro, y en los decenios de los cuarenta y los cincuenta cuaj\u00f3 una extraordinaria obra narrativa; el Premio Nacional de la Cr\u00edtica, en 1959, a \u2018Las cr\u00f3nicas del sochantre\u2019, traducida del gallego, o el premio Nadal, en 1968, por \u2018Un hombre que se parec\u00eda a Orestes\u2019, en castellano, terminaron de forjar una carrera que lo colocaba al lado de los grandes autores gallegos plenamente integrados en la gran literatura espa\u00f1ola, como Ram\u00f3n del Valle-Incl\u00e1n, Rosal\u00eda de Castro, Torrente Ballester o Emilia Pardo Baz\u00e1n. A\u00fan as\u00ed sus art\u00edculos, firmados con su propio nombre o bajo heter\u00f3nimos tan celebrados como Patricio Mor, \u00c1lvaro Labrada o Manuel Mar\u00eda Seoane, y publicados en peri\u00f3dicos como \u2018El Progreso\u2019, \u2018La Voz de Galicia\u2019 o \u2018Faro de Vigo\u2019, peri\u00f3dico del que fue director entre 1965 y 1970, constituyen tambi\u00e9n verdaderas piezas maestras del periodismo espa\u00f1ol en los vibrantes a\u00f1os finales de la dictadura.<br \/>\nHoy recordamos a \u00c1lvaro Cunqueiro por su lucidez, por su mirada entre acerada y po\u00e9tica sobre los grandes y peque\u00f1os asuntos de su tiempo y, sobre todo, por su capacidad de disfrutar de la vida imponi\u00e9ndose a las dificultades y a los desenga\u00f1os. Un saber vivir que tuvo tambi\u00e9n una importante veta de expresi\u00f3n en la gastronom\u00eda; no en vano en este a\u00f1o de su centenario los paradores gallegos de Baiona, Santiago, Vilalba, Santo Estevo, Cambados, Ribadeo y Ferrol incluyen en sus cartas platos extra\u00eddos de \u2018A coci\u00f1a galega\u2019, seguramente el m\u00e1s vendido de todos sus libros. Tendente, como buen gallego, a la melancol\u00eda, hizo sin embargo del canto y de la celebraci\u00f3n un himno permanente de su existencia.  \u00abQu\u00e9 es cantar \u2013escribi\u00f3- \/ sino saberse vivos para siempre. \/ Qu\u00e9 re\u00edrse \/ sino florecer desali\u00f1adamente \/ igual que en los llanos \/ la manzanilla, \/ la coronilla, \/ el girasol. \/ En fin, qu\u00e9 es estar vivos \/ sino cantar reunidamente \/ abriendo y cerrando la estrella \/ de la certidumbre\u00bb. Siempre Cunqueiro, grande entre los grandes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La escultura en bronce de \u00c1lvaro Cunqueiro, sentado en un banco con la mirada perdida en alg\u00fan detalle de la catedral de Mondo\u00f1edo, el lugar que le vio nacer hace ahora cien a\u00f1os, es la imagen pura de la melancol\u00eda. De Lugo, donde fue a estudiar Bachillerato y donde empez\u00f3 sus primeros escarceos literarios de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/elavisador\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}