<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Las dos inglesas y el amor | ENFASEREM - Blogs elnortedecastilla.es</title>
	<atom:link href="https://blogs.elnortedecastilla.es/enfaserem/2010/10/15/las-dos-inglesas-y-el-amor/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.elnortedecastilla.es/enfaserem</link>
	<description>bloc digital de Eduardo Roldán - actualidad, libros, cine y otros placeres y días</description>
	<lastBuildDate>Mon, 11 Nov 2024 12:40:38 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Las dos inglesas y el amor | ENFASEREM - Blogs elnortedecastilla.es</title>
		<link>https://blogs.elnortedecastilla.es/enfaserem/2010/10/15/las-dos-inglesas-y-el-amor/</link>
		<comments>https://blogs.elnortedecastilla.es/enfaserem/2010/10/15/las-dos-inglesas-y-el-amor/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 15 Oct 2010 15:45:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Eduardo Roldán</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[De ayer - selección antiguos]]></category>
		<category><![CDATA[Desde la pantalla]]></category>
		<post_tag><![CDATA[cine]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[reseñas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[truffaut]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.elnortedecastilla.es/enfaserem/?p=28</guid>
		<description><![CDATA[Corrían los primeros setenta y François Truffaut había ya abjurado de esa política de autores de la que fue uno de sus más visibles paladines, sin por ello dejar de practicarla. Con Las dos inglesas y el amor volvió a demostrar esa indiferencia ante la moda que caracteriza a todo autor de fuste, adaptando, diez [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p>Corrían los primeros setenta y <strong>François Truffaut</strong> había ya abjurado de esa política de autores de la que fue uno de sus más visibles paladines, sin por ello dejar de practicarla. Con <em>Las dos inglesas y el amor</em> volvió a demostrar esa indiferencia ante la moda que caracteriza a todo autor de fuste, adaptando, diez años más tarde de <em>Jules y Jim</em>, otra novela de su admirado amigo <strong>Henri-Pierre Roché</strong>, tan lejana de los experimentos formales de la época como la puesta en escena elegida por Truffaut de la supuesta modernidad cinematográfica.</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p><img loading="lazy" class="alignleft" src="//2.bp.blogspot.com/_trJNG3YMN6Y/TDV3PPqOQGI/AAAAAAAABJM/gB_PMVT1E-w/s400/untitled2.bmp" alt="" width="285" height="400"><em>Las dos inglesas…</em> supone la respuesta carnal a <em>Jules y Jim</em>. Aquí la fisicidad de la relación triangular – en la que el hombre es el vértice solitario, al revés que en la anterior – es un motor mucho más explícito, el causante primero de las acciones/reacciones de Claude (<strong>Jean-Pierre Léaud</strong>) y de las dos hermanas Brown, Anne y Muriel (<strong>Kika Markham</strong> y <strong>Stacey Tendeter</strong>). Claude, bautizado “el continente” por las hermanas, es el elemento extraño, exótico, que desestabiliza con su visita la estructura familiar, el vínculo fraternal: el continente en las islas. <em>Las dos inglesas</em>… es ante todo un canto a la mujer, al insondable misterio de su idiosincrasia, a la dualidad particular y de grupo que simbolizan las dos hermanas, tan diferentes y tan parecidas. Pero un canto material; Truffaut no utiliza la mujer como metáfora de algún territorio o paraíso lejano, como tantos, sino que la afirma como ser en sí mismo, con toda su contradicción, que es toda su riqueza. Y es también un canto, indirecto, a ese otro amor de Truffaut, los libros: desde los inolvidables títulos de crédito hasta el velado trasunto de las hermanas <strong>Brönte</strong> en las Brown de la película; desde el libro que escribe Claude – cuyo título, <em>Jerome et Julian</em>, hace un guiño de metaficción a <em>Jules y Jim</em> – hasta el muy literario uso de la voz en off del narrador.</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>Este perfil literario, unido a otros elementos deliberadamente anacrónicos – la paleta pastel de <strong>Néstor Almendros</strong>, las transiciones en “ojo de pez”, etc. – hicieron que <em>Las dos inglesas…</em> no fuera saludada en su momento como la obra cumbre que hoy se considera. En favor de la SEMINCI hay que decir que ella sí supo ver.</p>
<p style="text-align: right;">(<em>La sombra del ciprés</em>, octubre de 2010)</p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elnortedecastilla.es/enfaserem/2010/10/15/las-dos-inglesas-y-el-amor/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>28</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
