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	<title>ENFASEREMgarcía lorca &#8211; ENFASEREM</title>
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	<description>bloc digital de Eduardo Roldán - actualidad, libros, cine y otros placeres y días</description>
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		<title>Poema de la semana</title>
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		<pubDate>Sun, 01 Apr 2012 19:05:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Eduardo Roldán</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Cubos con hojas]]></category>
		<category><![CDATA[Poema de la semana]]></category>
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		<description><![CDATA[&#160; Vals en las ramas Homenaje a Vicente Aleixandre por su poema Cayó una hoja y dos y tres. Por la luna nadaba un pez. El agua duerme una hora y el mar blanco duerme cien. La dama estaba muerta en la rama. La monja cantaba dentro de la toronja. La niña iba por el [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="right"><a href="/enfaserem/wp-content/uploads/sites/14/2012/04/lorca-e1333306938710.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter size-full wp-image-385" title="lorca" src="/enfaserem/wp-content/uploads/sites/14/2012/04/lorca-e1333306938710.jpg" alt="" width="197" height="300" /></a><strong></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Vals en las ramas</strong></p>
<p align="right"><em>Homenaje a Vicente Aleixandre</em></p>
<p align="right"><em>por su poema <<El vals>><br />
</em></p>
<p>Cayó una hoja</p>
<p>y dos</p>
<p>y tres.</p>
<p>Por la luna nadaba un pez.</p>
<p>El agua duerme una hora</p>
<p>y el mar blanco duerme cien.</p>
<p>La dama</p>
<p>estaba muerta en la rama.</p>
<p>La monja</p>
<p>cantaba dentro de la toronja.</p>
<p>La niña</p>
<p>iba por el pino a la piña.</p>
<p>Y el pino</p>
<p>buscaba la plumilla del trino.</p>
<p>Pero el ruiseñor</p>
<p>lloraba sus heridas alrededor.</p>
<p>Y yo también</p>
<p>porque cayó una hoja</p>
<p>y dos</p>
<p>y tres.</p>
<p>Y una cabeza de cristal</p>
<p>y un violín de papel.</p>
<p>Y la nieve podría con el mundo</p>
<p>si la nieve durmiera un mes,</p>
<p>y las ramas luchaban con el mundo</p>
<p>una a una,</p>
<p>dos a dos,</p>
<p>y tres a tres.</p>
<p>¡Oh duro marfil de carnes invisibles!</p>
<p>¡Oh golfo sin hormigas del amanecer!</p>
<p>Con el muuu de las ramas,</p>
<p>con el ay de las damas,</p>
<p>con el croo de las ranas,</p>
<p>y el gloo amarillo de la miel.</p>
<p>Llegará un torso de sombra</p>
<p>coronado de laurel.</p>
<p>Será el cielo para el viento</p>
<p>duro como una pared</p>
<p>y las ramas desgajadas</p>
<p>se irán bailando con él.</p>
<p>Una a una</p>
<p>alrededor de la luna,</p>
<p>dos a dos</p>
<p>alrededor del sol,</p>
<p>y tres a tres</p>
<p style="text-align: left;">para que los marfiles se duerman bien.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: right;"><strong>Federico García Lorca</strong></p>
<p style="text-align: right;"><em>Poeta en Nueva York</em></p>
<p style="text-align: right;">AUSTRAL</p>
<p style="text-align: right;">
]]></content:encoded>
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		<title>Poema de la semana</title>
		<link>https://blogs.elnortedecastilla.es/enfaserem/2012/02/26/poema-de-la-semana-24/</link>
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		<pubDate>Sun, 26 Feb 2012 10:44:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Eduardo Roldán</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Cubos con hojas]]></category>
		<category><![CDATA[Poema de la semana]]></category>
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		<description><![CDATA[Oda a Walt Whitman &#160; Por el East River y el Bronx los muchachos cantaban enseñando sus cinturas. Con la rueda, el aceite, el cuero y el martillo noventa mil mineros sacaban la plata de las rocas y los niños dibujaban escaleras y perspectivas. &#160; Pero ninguno se dormía, ninguno quería ser río, ninguno amaba [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/enfaserem/wp-content/uploads/sites/14/2012/02/9788467036084-e1330207578102.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter size-full wp-image-326" title="9788467036084" src="/enfaserem/wp-content/uploads/sites/14/2012/02/9788467036084-e1330207578102.jpg" alt="" width="263" height="400" srcset="https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/14/2012/02/9788467036084-e1330207578102.jpg 263w, https://static-blogs.elnortedecastilla.es/wp-content/uploads/sites/14/2012/02/9788467036084-e1330207578102-197x300.jpg 197w" sizes="(max-width: 263px) 100vw, 263px" /></a></p>
<p>Oda a Walt Whitman</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Por el East River y el Bronx</p>
<p>los muchachos cantaban enseñando sus cinturas.</p>
<p>Con la rueda, el aceite, el cuero y el martillo</p>
<p>noventa mil mineros sacaban la plata de las rocas</p>
<p>y los niños dibujaban escaleras y perspectivas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Pero ninguno se dormía,</p>
<p>ninguno quería ser río,</p>
<p>ninguno amaba las hojas grandes,</p>
<p>ninguno la lengua azul de la playa.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Por el East River y Queensborough</p>
<p>los muchachos luchaban con la industria,</p>
<p>y los judíos vendían al fauno del río</p>
<p>la rosa de la circuncisión,</p>
<p>y el cielo desembocaba por los puentes y los tejados</p>
<p>manadas de bisontes empujadas por el viento.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Pero ninguno se detenía,</p>
<p>ninguno quería ser nube,</p>
<p>ninguno buscaba los helechos</p>
<p>ni la rueda amarilla del tamboril.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Cuando la luna salga</p>
<p>las poleas rodarán para turbar al cielo;</p>
<p>un límite de agujas cercará la memoria</p>
<p>y los ataúdes se llevarán a los que no trabajan.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Nueva York de cieno,</p>
<p>Nueva York de alambres y de muerte:</p>
<p>¿Qué ángel llevas oculto en la mejilla?</p>
<p>¿Qué voz perfecta dirá las verdades del trigo?</p>
<p>¿Quién el sueño terrible de tus anémonas manchadas?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ni un solo momento, viejo hermoso Walt Whitman,</p>
<p>he dejado de ver tu barba llena de mariposas,</p>
<p>ni tus hombros de pana gastados por la luna,</p>
<p>ni tus muslos de Apolo virginal,</p>
<p>ni tu voz como una columna de ceniza;</p>
<p>anciano hermoso como la niebla</p>
<p>que gemías igual que un pájaro</p>
<p>con el sexo atravesado por una aguja,</p>
<p>enemigo del sátirio,</p>
<p>enemigo de la vid,</p>
<p>y amante de los cuerpos bajo la burda tela.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ni un solo momento, hermosura viril</p>
<p>que en montes de carbón, anuncios y ferrocarriles,</p>
<p>soñabas ser un río y dormir como un río</p>
<p>con aquel camarada que pondría en tu pecho</p>
<p>un pequeño dolor de ignorante leopardo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ni un solo momento, Adán de sangre, Macho,</p>
<p>hombre solo en el mar, viejo hermoso Walt Whitman,</p>
<p>porque por las azoteas,</p>
<p>agrupados en los bares,</p>
<p>saliendo en racimos de las alcantarillas,</p>
<p>temblando entre las piernas de los <em>chauffeurs</em></p>
<p>o girando en las plataformas del ajenjo,</p>
<p>los maricas, Walt Whitman, te señalan.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¡También ése! ¡También! Y se despeñan</p>
<p>sobre tu barba luminosa y casta</p>
<p>rubios del norte, negros de la arena,</p>
<p>muchedumbre de gritos y ademanes,</p>
<p>como los gatos y como las serpientes,</p>
<p>los maricas, Walt Whitman, los maricas,</p>
<p>turbios de lágrimas, carne para fusta,</p>
<p>bota o mordisco de los domadores.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¡También ése! ¡También! Dedos teñidos</p>
<p>apuntan a la orilla de tu sueño</p>
<p>cuando el amigo come tu manzana</p>
<p>con un leve sabor de gasolina</p>
<p>y el sol canta por los ombligos</p>
<p>de los mucachos que juegan bajo los puentes.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Pero tú no buscabas los ojos arañados,</p>
<p>ni el pantano oscurísimo donde sumergen a los niños,</p>
<p>ni la saliva helada,</p>
<p>ni las curvas heridas como panza de sapo</p>
<p>que llevan los maricas en coches y en terrazas</p>
<p>mientras la luna los azota por las esquinas del terror.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Tú buscabas un desnudo que fuera como un río.</p>
<p>Toro y sueño que junte la rueda con el alga,</p>
<p>padre de tu agonía, camelia de tu muerte</p>
<p>y gimiera en las llamas de tu ecuador oculto.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Porque es justo que el hombre no busque su deleite</p>
<p>en la selva de sangre de la mañana próxima.</p>
<p>El cielo tiene playas donde evitar la vida</p>
<p>y hay cuerpos que no deben repetirse en la aurora.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Agonía, agonía, sueño, fermento y sueño.</p>
<p>Este es el mundo, amigo, agonía, agonía.</p>
<p>Los muertos se descomponen bajo el reloj de las ciudades.</p>
<p>La guerra pasa llorando con un millón de ratas grises,</p>
<p>los ricos dan a sus queridas</p>
<p>èpequeños moribundos iluminados</p>
<p>y la vida no es noble, ni buena, ni sagrada.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Puede el hombre, si quiere, conducir su deseo</p>
<p>por vena de coral o celeste desnudo;</p>
<p>mañana los amores serán rocas y el Tiempo</p>
<p>una brisa que viene dormida por las ramas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Por eso no levanto mi voz, viejo Walt Whitman,</p>
<p>contra el niño que escribe</p>
<p>nombre de niña en su almohada,</p>
<p>ni contra el muchacho que se viste de novia</p>
<p>en la oscuridad del ropero,</p>
<p>ni contra los solitarios de los casinos</p>
<p>que beben con asco el agua de la prostitución,</p>
<p>ni contra los hombres de mirada verde</p>
<p>que aman al hombre y queman sus labios en silencio.</p>
<p>Pero sí contra vosotros, maricas de las ciudades</p>
<p>de carne tumefacta y pensamiento inmundo.</p>
<p>Madres de lodo. Arpías. Enemigos sin sueño</p>
<p>del Amor que reparte coronas de alegría.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Contra vosotros siempre, que dais a los muchachos</p>
<p>gotas de sucia muerte con amargo veneno.</p>
<p>Contra vosotros siempre,</p>
<p><<Fairies>> de Norteamérica,</p>
<p><<Pájaros>> de La Habana,</p>
<p><<Jotos>> de Méjico,</p>
<p><<Sarasas>> de Cádiz,</p>
<p><<Apios>> de Sevilla,</p>
<p><<Cancos>> de Madrid,</p>
<p><<Floras>> de Alicante,</p>
<p><<Adelaidas>> de Portugal.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¡Maricas de todo el mundo, asesinos de palomas!</p>
<p>Esclavos de la mujer. Perras de sus tocadores.</p>
<p>Abiertos en las plazas, con fiebre de abanico</p>
<p>o emboscados en yertos paisajes de cicuta.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¡No hay cuartel! La muerte</p>
<p>mana de vuestros ojos</p>
<p>y agrupa flores grises en la orilla del cieno.</p>
<p>¡No hay cuartel! ¡¡Alerta!!</p>
<p>Que los confundidos, los puros,</p>
<p>los clásicos, los señalados, los suplicantes,</p>
<p>os cierren las puertas de la bacanal.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Y tú, bello Walt Whitman, duerme orillas del Hudson</p>
<p>con la barba hacia el polo y las manos abiertas.</p>
<p>Arcilla blanda o nieve, tu lengua está llamando</p>
<p>camaradas que velan tu gracia sin cuerpo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Duerme: no queda nada.</p>
<p>Una danza de muros agita las praderas</p>
<p>y América se anega de máquinas y llanto.</p>
<p>Quiero que el aire fuerte de la noche más honda</p>
<p>quite flores y letras del arco donde duermes,</p>
<p>y un niño negro anuncie a los blancos del oro</p>
<p>la llegada del reino de la espiga.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: right;"><strong>Federico García Lorca</strong></p>
<p style="text-align: right;"><em>Poeta en Nueva York</em></p>
<p style="text-align: right;">AUSTRAL</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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