{"id":1042,"date":"2015-06-07T21:39:09","date_gmt":"2015-06-07T19:39:09","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/?p=1042"},"modified":"2018-03-15T14:09:54","modified_gmt":"2018-03-15T13:09:54","slug":"apunte-cine-coup-de-torchon-1280-almas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/2015\/06\/07\/apunte-cine-coup-de-torchon-1280-almas\/","title":{"rendered":"Apunte cine &#8211; Coup de torchon (1280 almas)"},"content":{"rendered":"<p><em>Coup de torchon<\/em>, o <em>1280 almas<\/em>, solo tiene una pega: el uso de la m\u00fasica; no cabe descartar que se trate de un uso ir\u00f3nico, por lo grandilocuente, por lo fastuoso, que se contrapone a la miseria moral de los colonizadores y a la material de los colonizados, pero aun en este caso no cumplir\u00eda la funci\u00f3n: se siente pegote, ap\u00f3sito, y si la m\u00fasica en cine se siente tantas veces ap\u00f3sito \u2014<strong>Bresson<\/strong>: &lt;&gt;\u2014, en este caso m\u00e1s por la delicada, cuidad\u00edsima puesta en escena de <strong>Tavernier<\/strong>.<\/p>\n<p><a href=\"\/enfaserem\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2015\/06\/coup-de-torchon-e1433705892639.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1043\" title=\"coup de torchon\" src=\"\/enfaserem\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2015\/06\/coup-de-torchon-e1433705892639.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2015\/06\/coup-de-torchon-e1433705892639.jpg 240w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2015\/06\/coup-de-torchon-e1433705892639-202x300.jpg 202w\" sizes=\"(max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/a>Delicada, cuidad\u00edsima y tambi\u00e9n barroca, que unos adjetivos no tienen por qu\u00e9 quitar el otro. La paleta sepia de la fotograf\u00eda, que recrea la calima sofocante, atmosf\u00e9rica, pero tambi\u00e9n mental de este enclave africano sin otra ley que la del ego\u00edsmo propio; la duraci\u00f3n cronometrada y la movilidad milimetrada de los planos (en su mayor\u00eda planos-secuencia), junto a la distribuci\u00f3n y el coreogr\u00e1fico movimiento de los actores dentro del plano, que genera una suerte de movimiento m\u00e1s all\u00e1 del movimiento, un movimiento a la segunda potencia irresistible; la interpretaci\u00f3n de estos actores, tanto en los roles principales como en los secundarios \u2014en puridad no hay secundarios, solo actores con mayor o menor tiempo en pantalla\u2014, que merecer\u00eda uno de esos premios colectivos que de ciento en ciento se dan en los festivales; y sobre todo la manera en que la peripecia narrativa se mantiene desde el principio en un filo inestable de comedia turbia: las muertes se suceden y el espectador no termina de saber si por fatalismo o por capricho. \u00bfEs el polic\u00eda un demiurgo destructivo y gratuito u obedece a fuerzas invencibles que no entiende? Un fatalismo triste habita tambi\u00e9n en el interior de todos los personajes, bajo el aparente enredo liviano a\u00f1os 30 de sombreros volados y cuencos de sopa volcados, que contribuye a esa risa o casi risa turbia \u2014no es una comedia de carcajadas\u2014, a esta denuncia enmascarada en vodevil que por originalidad, riesgo y ejecuci\u00f3n merece situarse entre los t\u00edtulos mayores de un autor mayor. Aun con el blandibl\u00fa de la m\u00fasica.<\/p>\n<p><a title=\"@enfaserem\" href=\"https:\/\/twitter.com\/enfaserem\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">@enfaserem<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Coup de torchon, o 1280 almas, solo tiene una pega: el uso de la m\u00fasica; no cabe descartar que se trate de un uso ir\u00f3nico, por lo grandilocuente, por lo fastuoso, que se contrapone a la miseria moral de los colonizadores y a la material de los colonizados, pero aun en este caso no cumplir\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[14,68,176,209,773,865],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1042"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1042"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1042\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1414,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1042\/revisions\/1414"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1042"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1042"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1042"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}