{"id":106,"date":"2008-06-25T12:40:31","date_gmt":"2008-06-25T10:40:31","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/?p=106"},"modified":"2008-06-25T12:40:31","modified_gmt":"2008-06-25T10:40:31","slug":"albinos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/2008\/06\/25\/albinos\/","title":{"rendered":"Albinos"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft\" src=\"\/\/afriqueactu.net\/images\/2010\/07\/0258.jpg\" alt=\"\" width=\"158\" height=\"176\" \/>El sol es el agujero negro del albino; el d\u00eda m\u00e1s claro, su m\u00e1s cerrada noche. Pero ahora en Tanzania, y en otros corazones negros del \u00c1frica m\u00e1s \u00eddem, la luna ha ocupado ese trono imp\u00edo por una raz\u00f3n pr\u00e1ctica, terrenal y deliberada que nada comparte con la involuntaria crueldad del sol: han puesto precio a las cabezas albinas, o sea a su piel, cabellos y u\u00f1as, y l\u00f3gicamente al caer la noche protectora los cazadores ocasionales y hambrientos se multiplican. Decimos ahora porque ahora por fin alguien ha hablado, cuando la rutina de los acosos diarios ha dado paso al miedo por la muerte, que de seguir esta pendiente tambi\u00e9n puede convertirse en una rutina. Diecinueve muertos oficiales \u2013 cifras desde luego negras pero que esconden varias caries igual de negras e imposibles de precisar \u2013 hubo entre los albinos el pasado a\u00f1o, tambi\u00e9n ni\u00f1os porque la superstici\u00f3n no hace distingos, y menos aun la superstici\u00f3n recompensada sin regatear y en negro, que no tributa. Al parecer los ni\u00f1os en el \u00c1frica subsahariana se entusiasman entre clase y clase tirando tizas al albino, y as\u00ed desarrollan unos m\u00fasculos muy fuertes y el\u00e1sticos que de adultos les permiten ganar en los grandes cert\u00e1menes atl\u00e9ticos mundiales si cambiaron a tiempo de especialidad, porque de momento el tiro al albino no es disciplina ol\u00edmpica. En cualquier caso la medalla ol\u00edmpica queda muy lejos y nunca puede asegurarse al cien por cien, y como el dinero supersticioso no es cosa de ni\u00f1os, sus mayores han introducido en el juego el salto cualitativo de la tiza al machete, que lo hace mucho m\u00e1s emocionante y lucrativo, y lo han abierto a cualquiera sin l\u00edmite de edad, que no s\u00f3lo los ni\u00f1os tienen derecho a divertirse. Cierto que en esta versi\u00f3n filosa y urbanita de la liebre y el galgo los albinos parten con algunas desventajas: la proporci\u00f3n de liebres albinas es de una por cada tres mil galgos negros; la mayor\u00eda padece una miop\u00eda tan cercana a la ceguera, negra o blanca, que las gafas s\u00f3lo les servir\u00edan para delatarlos aun m\u00e1s, pues casi nadie las lleva en Tanzania; casi todos mueren de c\u00e1ncer de piel antes de doblar la medieval frontera de los 30&#8230; pero al protagonista de cualquier aventura se le exige un plus de valor, abnegaci\u00f3n y audacia, nadie dijo que el hero\u00edsmo fuera f\u00e1cil. Los aguerridos cazadores que consiguen hacerse con la codiciada presa no han tardado en percatarse de que el jugo de la recompensa se multiplica cuanto m\u00e1s desestructurada se encuentre, y as\u00ed, en vez de entregar al albino sin m\u00e1s al mejor postor, lo despiezan met\u00f3dicamente, destin\u00e1ndolos a los m\u00e1s necesitados: el cabello para las redes de los pescadores, los senos infantiles y adolescentes para el santero m\u00e1s sabio, etc. As\u00ed pues la caza al albino aguza los sentidos nocturnos, la punter\u00eda, el temple, lucha contra el sedentarismo, proporciona un sobresueldo extra y fortalece los lazos entre esp\u00edritus afines. Yo s\u00f3lo veo una pega a todo esto, y es que el furor sin freno acabe por agotar la ya escasa gallina de los huevos albinos: llegar\u00e1 un punto en que no habr\u00e1 piel sin pigmento que echarse al zurr\u00f3n. Aunque bien mirado, tampoco es problema grave: el hombre siempre ha encontrado excusas sobre las que ensayar su odio y su ignorancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(<em>El Norte de Castilla<\/em>, junio de 2008)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sol es el agujero negro del albino; el d\u00eda m\u00e1s claro, su m\u00e1s cerrada noche. Pero ahora en Tanzania, y en otros corazones negros del \u00c1frica m\u00e1s \u00eddem, la luna ha ocupado ese trono imp\u00edo por una raz\u00f3n pr\u00e1ctica, terrenal y deliberada que nada comparte con la involuntaria crueldad del sol: han puesto precio [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,9],"tags":[45,839,938],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/106"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=106"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/106\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=106"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=106"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=106"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}