{"id":1216,"date":"2017-02-04T20:47:34","date_gmt":"2017-02-04T19:47:34","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/?p=1216"},"modified":"2017-02-04T20:47:34","modified_gmt":"2017-02-04T19:47:34","slug":"jazz-en-negro-sobre-blanco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/2017\/02\/04\/jazz-en-negro-sobre-blanco\/","title":{"rendered":"Jazz en negro sobre blanco"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/enfaserem\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2017\/02\/jack-kerouac-e1486237437637.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1217\" title=\"jack kerouac\" src=\"\/enfaserem\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2017\/02\/jack-kerouac-e1486237437637.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"159\" \/><\/a>La relaci\u00f3n entre literatura y jazz ha sido por lo general una relaci\u00f3n cosm\u00e9tica en la que la primera se ha valido del segundo para aromarse de prestigio o enmarcar el lienzo narrativo, pero no adoptado en la manera de ejercerse, en gran parte porque es imposible, el rasgo fundamental que distingue al jazz: la improvisaci\u00f3n. El ejercicio literario m\u00e1s pr\u00f3ximo a la esencia del jazz ser\u00eda la llamada escritura autom\u00e1tica, la cual dif\u00edcilmente puede sostenerse m\u00e1s all\u00e1 de unos pocos versos, y que cuando aplicada en prosa suele tener una funci\u00f3n, la de dejar que manen notas del inconsciente para luego seleccionarlas y corregirlas y as\u00ed apilar una base desde la que comenzar, pero rara vez valen como texto definitivo, aun los ocasionales hallazgos; la obra no suele quedar org\u00e1nica, entera, y desde luego no pulida. En verso <strong>Breton<\/strong> y los surrealistas fueron quienes m\u00e1s insistieron en la t\u00e9cnica, y en prosa quiz\u00e1 <strong>Jack Kerouac<\/strong>, aunque tampoco puede hablarse en sentido estricto de escritura autom\u00e1tica: el que el famoso rollo de \u2018En el camino\u2019 no presente enmiendas no significa que se haya escrito del tir\u00f3n, en un trance, sino que el autor se ha obligado a no corregir lo escrito, como, sin ir m\u00e1s lejos, ensay\u00f3 <strong>Juan Benet<\/strong> con \u2018Una meditaci\u00f3n\u2019.<\/p>\n<p>El de elemento decorativo, o como fondo para crear ambiente sobre el que desarrollar la peripecia principal, ha sido el m\u00e1s frecuente empleo que en narrativa se ha hecho del jazz (las novelas negras en las que el detective entra en un club y suena un saxof\u00f3n nocturno son incontables). Asimismo se ha empleado el t\u00e9rmino como met\u00e1fora: en los \u2018Cuentos de la era del jazz\u2019 de <strong>Fitzgerald<\/strong>, de la efervescencia loca de los felices 20; en \u2018Jazz blanco\u2019, de <strong>James Ellroy<\/strong>, de la droga y la corrupci\u00f3n. Pero t\u00edtulos que exploren lo que es el jazz como forma de vida, viajes en autob\u00fas y disputas con los due\u00f1os de los clubes por cobrar y dudas creativas y pr\u00e1ctica del instrumento y pago del alquiler, son mucho menos frecuentes, con \u2018El chico de la trompeta\u2019 de <strong>Dorothy Baker<\/strong> como la quiz\u00e1 excepci\u00f3n m\u00e1s notable; lo habitual es que el retrato se centre meramente en las adicciones que aquejan al m\u00fasico protagonista, pero dejando de lado los otros aspectos, menos dram\u00e1ticos \u2014o eso se cree\u2014, como en la c\u00e9lebre obra de teatro \u2018The Connection\u2019, de <strong>Jack Gelber<\/strong>, donde no se perder\u00eda nada sustancial en el plano del jazz si en lugar de jazzistas los personajes que esperan la llegada de la dosis fueran conductores de autob\u00fas.<\/p>\n<p><a href=\"\/enfaserem\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2017\/02\/art-pepper-una-vida-ejemplar-e1486237542623.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1218\" title=\"art pepper - una vida ejemplar\" src=\"\/enfaserem\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2017\/02\/art-pepper-una-vida-ejemplar-e1486237542623.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"367\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2017\/02\/art-pepper-una-vida-ejemplar-e1486237542623.jpg 240w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2017\/02\/art-pepper-una-vida-ejemplar-e1486237542623-196x300.jpg 196w\" sizes=\"(max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/a>Es en el campo biogr\u00e1fico\/memorial\u00edstico donde se ha dado en literatura la visi\u00f3n m\u00e1s completa de lo que es el jazz, tanto en t\u00e9rminos musicales como vitales \u2014si es que no son lo mismo\u2014. Con frecuencia los libros escritos por los propios m\u00fasicos no solo no tienen que envidiar nada a lo que habr\u00eda hecho un escritor &#8220;profesional&#8221;, sino que el lector tiene la invencible sensaci\u00f3n de que jam\u00e1s se habr\u00eda alcanzado ese nivel literario si la voz no hubiera sido la del propio m\u00fasico. Ineludible es \u2018Una vida ejemplar\u2019, de <strong>Art Pepper<\/strong>, un harakiri tan brutal como emotivo y cercano, puesto en negro sobre blanco con la misma asombrosa fluidez con la que el genio del saxo alto constru\u00eda sus solos. M\u00e1s c\u00e9lebres, debido al nombre de los firmantes, son \u2018La m\u00fasica es mi amante\u2019 y \u2018Lady sings the blues\u2019. En el primer t\u00edtulo, el compositor americano m\u00e1s relevante del pasado siglo traza, con la elegancia, el amor por el detalle y la fina iron\u00eda que todo duque deber\u00eda poseer, la narraci\u00f3n de una vida tan din\u00e1mica, vibrante y saludablemente obsesiva, tan en definitiva plena, que uno no puede sino calificarla, pese a las inevitables madrigueras negras, de feliz; si hay algo que transmiten las p\u00e1ginas de las memorias de <strong>Duke Ellington<\/strong> es gratitud: por el don recibido y por la oportunidad de ejercerlo sin descanso. En el extremo opuesto del espectro se hallan las de \u2018Lady sings the blues\u2019. En modo alguno puede calificarse de feliz la vida de <strong>Billie Holiday<\/strong>. Para BH vivir fue sobrevivir. Sus memorias desarman, pero no por la concatenaci\u00f3n de sucesos truculentos sino, sobre todo, por la sencillez infantil con que est\u00e1n contados, como quien cuenta un cuento o canta una nana; una limpieza que es tambi\u00e9n moral en el sentido de que la dama dolida de la canci\u00f3n no cae en el f\u00e1cil ajuste de cuentas, ni se olvida de los momentos de brillo, que por contraste resultan, si cabe, m\u00e1s preciosos.<\/p>\n<p>El caso de <strong>Miles Davis<\/strong> es un claro ejemplo de la posici\u00f3n aqu\u00ed expuesta: entre \u2018Miles \u2014La autobiograf\u00eda\u2019, que aunque es en realidad una biograf\u00eda oral transcrita sin apenas retoques por el poeta <strong>Quincy Troupe<\/strong>, encaja perfectamente bajo el paraguas de memorias, y \u2018Miles Davis: la biograf\u00eda definitiva\u2019, escrita por el trompetista y periodista <strong>Ian Carr<\/strong>, profusamente documentada y pulcramente redactada, con precisos an\u00e1lisis de los solos de Davis y hondas explicaciones sobre el enfoque modal de improvisaci\u00f3n, uno no puede evitar preferir el primero, siendo desde luego menos &#8220;\u00fatil&#8221;. Y no es que el bi\u00f3grafo deba abstenerse del an\u00e1lisis cr\u00edtico: es sencillamente que en este caso falta la voz, la vibraci\u00f3n, ese algo indefinible que define al jazz. S\u00ed posee vibraci\u00f3n y erudici\u00f3n, pulso y conocimiento y equilibrio la excelente biograf\u00eda de <strong>Peter Pettinger<\/strong> \u2018Vida y m\u00fasica de Bill Evans\u2019, notabil\u00edsimo retrato del quiz\u00e1 mayor poeta que haya dado el piano en jazz. Y hablando de poetas, una advertencia para terminar: no cometan el error de abrir la tremebunda, por amarillista, \u2018Deep in a dream \u2014La larga noche de Chet Baker\u2019, de <strong>James Gavin<\/strong>; en cambio, si se topan con \u2018Como si tuviera alas\u2019, apenas un dedo de hojas a letra gorda api\u00f1adas por el propio trompetista, no lo duden: hay ah\u00ed una voz aut\u00e9ntica.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(<em>La sombra del cipr\u00e9s<\/em>, 4\/2\/2017)<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a title=\"@enfaserem\" href=\"https:\/\/twitter.com\/enfaserem\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">@enfaserem<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La relaci\u00f3n entre literatura y jazz ha sido por lo general una relaci\u00f3n cosm\u00e9tica en la que la primera se ha valido del segundo para aromarse de prestigio o enmarcar el lienzo narrativo, pero no adoptado en la manera de ejercerse, en gran parte porque es imposible, el rasgo fundamental que distingue al jazz: la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4,6,8],"tags":[111,215,465,538,575],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1216"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1216"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1216\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1216"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1216"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1216"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}