{"id":122,"date":"2011-10-15T12:12:11","date_gmt":"2011-10-15T10:12:11","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/?p=122"},"modified":"2011-10-15T12:12:11","modified_gmt":"2011-10-15T10:12:11","slug":"delibes-en-dos-actos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/2011\/10\/15\/delibes-en-dos-actos\/","title":{"rendered":"Delibes en dos actos"},"content":{"rendered":"<p>Para un estudiante que apenas hab\u00eda doblado los doce a\u00f1os, <strong>Miguel Delibes<\/strong> era una sombra alargada cuando a\u00fan no sab\u00edamos a qu\u00e9 se deb\u00eda el eco que esa expresi\u00f3n ten\u00eda, un nombre que evocaba vagas famas lejanas y al alcance de unos pocos elegidos, pero que misteriosamente viv\u00eda a tiro de piedra, al otro lado del r\u00edo, o eso al menos aseguraba el profesor de Lengua, quiz\u00e1 para hacernos m\u00e1s atractivo el trance siempre odioso de tener que leer una obra por obligaci\u00f3n. Claro que qu\u00e9 iba a decir \u00e9l, y adem\u00e1s tampoco importaba lo que dijera porque el libro nos lo \u00edbamos a tener que leer igual para el trabajo; el primer trabajo en que nos enfrentar\u00edamos a una obra envuelta en el prestigio de las m\u00faltiples ediciones y el reconocimiento de quienes sab\u00edan, que har\u00edamos sobre un libro que igual que nosotros podr\u00edan leer nuestros padres &#8211; como en efecto hab\u00edan hecho -, un trabajo en que te jugabas no solo una calificaci\u00f3n de escuela sino la calificaci\u00f3n, mucho m\u00e1s determinante y temible, de tener o no tener gusto para las obras de arte que de verdad merec\u00edan la pena, pues as\u00ed lo hab\u00eda sentenciado gente mucho m\u00e1s inteligente y sabia que t\u00fa, empezando por tus propios padres. M\u00e1s val\u00eda que el libro te gustase, y si no, m\u00e1s val\u00eda que hicieras ver como que s\u00ed.<\/p>\n<p>La primera sorpresa fue que una obra precedida por tan intimidante autoridad presentase un aspecto tan modesto, tan casi infantil: ten\u00eda pocas p\u00e1ginas y las pocas que ten\u00eda las ten\u00eda a letra gorda. Cierto, el profesor nos hab\u00eda prevenido contra la afable apariencia de la obra, contra sus pocas p\u00e1ginas y su letra gorda, y contra ese t\u00edtulo &#8211; <em>El camino<\/em> &#8211; tan sencillo como inocuo, pero aun as\u00ed parec\u00eda imposible que en aquel peque\u00f1o cubo con hojas se encerrase toda la fuerza, toda la tragedia y toda la emoci\u00f3n que nos hab\u00eda dejado entrever, sin duda tambi\u00e9n como un anzuelo para la lectura. La segunda sorpresa, no menor, fue que lo protagonizaba un ni\u00f1o, o tres, y que lo que contaba &#8211; y esto s\u00ed resultaba por completo asombroso &#8211; se entend\u00eda. La voz de Daniel nada ten\u00eda que ver con la del esquel\u00e9tico caballero andante que ese mismo a\u00f1o hab\u00edamos comenzado a leer &#8211; por fortuna sin trabajo en el horizonte -, y sus peripecias no se refer\u00edan a inveros\u00edmiles duelos con molinos como gigantes sino a robos de manzanas en un huerto. Seguro que se nos escapaban muchas cosas, pero al menos pod\u00edamos considarlo, salvando las distancias de tiempo y espacio y fantas\u00eda, uno de los nuestros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft\" src=\"\/\/www3.uclm.es\/humanidades\/images\/actividad-delibes_220.jpg\" alt=\"\" width=\"220\" height=\"150\" \/>Con esa voz de Daniel es con la que el propio Delibes admiti\u00f3 haber encontrado su voz de narrador. El maestro encontr\u00f3 su voz y muchos encontramos al maestro. Esa voz, que no es otra que el estilo del escritor, aquello que lo diferencia del resto, me llegar\u00eda m\u00e1s tarde, en una sucesi\u00f3n tan an\u00e1rquica como febril, metamorfoseada en los tonos de las de otros tantos personajes inolvidables, Nini y el Ratero, Lorenzo, Pac\u00edfico P\u00e9rez, y ese protagonista por contraste que es Mario, creaci\u00f3n m\u00e1s presente y viva que casi cualquier otra de la narrativa espa\u00f1ola del pasado siglo a la que se le haya concedido la palabra, hasta llegar al descomunal deslumbre de otro t\u00edtulo tan impersonal y sugestivo como <em>El camino<\/em>, de otro libro de pocas p\u00e1ginas y letra gorda, <em>Los santos inocentes<\/em>. La lectura de las voces cruzadas de Azar\u00edas, Paco, el Bajo, y el resto de h\u00e9roes que integran ese universo griego en mitad de Extremadura &#8211; unida a la subsiguiente visi\u00f3n de la versi\u00f3n f\u00edlmica &#8211; me noque\u00f3, primero, y al cabo termin\u00f3 remiti\u00e9ndome al origen, a esa otra voz inocente, transparente y adolescente de Daniel el Mochuelo con que comenz\u00f3 el gozoso y asombrado trayecto de un estilo cuya radical apuesta es la apuesta por la moralidad, que nada tiene que ver con el buenismo, el sermoneo ni la moraleja, sino con la dignidad del ser humano: con todas sus tribulaciones y dudas y flaquezas y hero\u00edsmos y esfuerzos y miedos y tomas de decisi\u00f3n. Moralidad que el escritor asume en el compromiso para con su obra &#8211; para con el alma de su obra -, y que muy pocos han encarnado como el novelista de Valladolid.<\/p>\n<p>Esa apuesta por el hombre es la raz\u00f3n fundamental que explica la trascendencia de la obra delibeana m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites mesetarios, cerrados, sean rurales o urbanos, en que sol\u00eda ubicar las peripecias de sus personajes; de los personajes digamos humanos, pues el paisaje en Delibes es un personaje m\u00e1s, y la apuesta por la dignidad del personaje\/hombre se prolonga en la apuesta por el entorno en el que vive, hacia el que profesa un respeto &#8211; un amor &#8211; incondicional, que es el \u00fanico respeto &#8211; y amor &#8211; v\u00e1lido que existe. Las pasiones, el tercero de los elementos m\u00ednimos que MD exig\u00eda para poder colgarle a una narraci\u00f3n la etiqueta de novela, junto al hombre y al paisaje en que aquel desarrolla su peripecia, son en definitiva universales, iguales en Castilla que en Utah, en un cat\u00f3lico que en un morm\u00f3n, en un hereje del siglo XVI que en una viuda del XX, pues todas se refieren a ese b\u00edpedo implume que no deja de hacerse preguntas. Gracias a un lenguaje tan rico como preciso, inseparable de cada uno de los caracteres que pueblan sus novelas, consigue Delibes dotarles de profundidad, inyectarles esa moralidad que no es sino el reflejo de la moralidad de un escritor imprescindible.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(<em>La sombra del cipr\u00e9s<\/em>, 15\/8\/2011)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para un estudiante que apenas hab\u00eda doblado los doce a\u00f1os, Miguel Delibes era una sombra alargada cuando a\u00fan no sab\u00edamos a qu\u00e9 se deb\u00eda el eco que esa expresi\u00f3n ten\u00eda, un nombre que evocaba vagas famas lejanas y al alcance de unos pocos elegidos, pero que misteriosamente viv\u00eda a tiro de piedra, al otro lado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[8],"tags":[233,534,679],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/122"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=122"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/122\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=122"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=122"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=122"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}