{"id":1331,"date":"2017-11-19T13:23:41","date_gmt":"2017-11-19T12:23:41","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/?p=1331"},"modified":"2017-11-19T13:24:07","modified_gmt":"2017-11-19T12:24:07","slug":"el-reportaje-como-arte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/2017\/11\/19\/el-reportaje-como-arte\/","title":{"rendered":"El reportaje como arte"},"content":{"rendered":"<p>&lt;&lt;Los periodistas viven obsesionados en descubrir hechos reales a fin de poder contar una mentira, y, contrariamente, el novelista se somete a la esclavitud de su due\u00f1a y se\u00f1ora, la imaginaci\u00f3n, con el fin de descubrir la verdad.&gt;&gt; \u2014<strong>Norman Mailer<\/strong>, \u2018El parque de los ciervos\u2019.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2017\/11\/mailer.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1332\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2017\/11\/mailer-300x225.jpg\" alt=\"mailer\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2017\/11\/mailer-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2017\/11\/mailer.jpg 302w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>La afirmaci\u00f3n precedente data de una novela, la tercera de Mailer, publicada en 1955, es decir cuatro a\u00f1os antes de que <strong>Truman Capote<\/strong> fusionara ambas tendencias \u2014la imaginaci\u00f3n al servicio de los hechos\u2014 en \u2018A sangre fr\u00eda\u2019 y diera, si no la primera, s\u00ed la m\u00e1s f\u00e9rtil muestra de lo que tal fusi\u00f3n podr\u00eda alumbrar; el concepto \u2018Nuevo Periodismo\u2019 ni siquiera se hab\u00eda acu\u00f1ado por entonces \u2014Capote se refer\u00eda a su obra como \u2018Novela de no-ficci\u00f3n\u2019, y en verdad se inclina m\u00e1s hacia el lado de la novela que del reporterismo\u2014, y las piezas que apuntalar\u00edan el g\u00e9nero tampoco escritas. <strong>Tom Wolfe<\/strong> cita la magistral de <strong>Gay Talese<\/strong> sobre <strong>Joe Louis<\/strong> como el \u00a1eureka! que hizo despertar al estamento cr\u00edtico-literario, pero lo cierto es que ya el propio Mailer hab\u00eda dado a los ojos de Am\u00e9rica, dos a\u00f1os antes (1960), un texto que reun\u00eda los rasgos identificativos del NP: \u2018Superman va al supermercado\u2019, sobre la convenci\u00f3n dem\u00f3crata que elegir\u00eda a <strong>JFK<\/strong> candidato a la elecci\u00f3n presidencial. Aqu\u00ed el peso de los hechos se ajusta mucho m\u00e1s a lo acontecido que en el caso de la obra magna de Capote, en primer lugar porque quien los relata estuvo all\u00ed; pero ese peso no coh\u00edbe ni el enfoque personal ni el uso de t\u00e9cnicas \u2014la iron\u00eda, la met\u00e1fora, las frases sinuosas\u2026 En suma la prosa sin cors\u00e9s\u2014 que hasta entonces hab\u00edan estado vetadas en los manuales de reporterismo y por tanto apenas presentes en letra impresa. \u00bfQu\u00e9 aporta este enfoque? Para empezar una lectura mucho m\u00e1s enriquecedora, en el estricto plano ling\u00fc\u00edstico pero tambi\u00e9n en el imaginativo \u2014ambos van unidos\u2014: el lector se ve sumergido en lo relatado de forma m\u00e1s directa, m\u00e1s visceral, y, parad\u00f3jicamente, consigue un acercamiento mayor a ese inasible centro que es la verdad que con la distanciada, estajanovista relaci\u00f3n cronol\u00f3gica de los acontecimientos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n supone un contundente uppercut a quienes manten\u00edan, y todav\u00eda mantienen, la clasificaci\u00f3n de los g\u00e9neros como una vivienda de habitaciones estancas. Los g\u00e9neros existen, pero esto no quiere decir que no puedan nutrirse rec\u00edprocamente, y a trav\u00e9s de este intercambio revelar la en buena medida artificiosidad de los l\u00edmites que les han sido impuestos. Mailer, antes que nada novelista, por debut y por frecuencia, los transit\u00f3 todos \u2014biograf\u00eda, guion, adaptaciones teatrales\u2026\u2014, y en todos, incluso en las columnas de opini\u00f3n y primeros ensayos, m\u00e1s ortodoxos, est\u00e1 presente eso que \u00e9l llam\u00f3 &lt;&lt;el sabor de la ficci\u00f3n&gt;&gt;, podr\u00edamos decir el aroma; sabor o aroma que se alcanzan no solo con la presencia de la due\u00f1a y se\u00f1ora imaginaci\u00f3n, sino con la del empleo de las t\u00e9cnicas mencionadas que son propias de la ficci\u00f3n, sin cuyo uso la imaginaci\u00f3n se atenaza y por tanto su manifestaci\u00f3n se empobrece. Mailer pues comenz\u00f3 a practicar el nuevo reportaje de forma un tanto inconsciente, m\u00e1s por intuici\u00f3n que por an\u00e1lisis, aunque este inevitablemente se diera tambi\u00e9n, siquiera desde el momento de poner la intuici\u00f3n en negro sobre blanco.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2017\/11\/los-ej\u00e9rcitos-de-la-noche-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1335\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2017\/11\/los-ej\u00e9rcitos-de-la-noche-1.jpg\" alt=\"los-ejercitos-de-la-noche\" width=\"295\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2017\/11\/los-ej\u00e9rcitos-de-la-noche-1.jpg 295w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2017\/11\/los-ej\u00e9rcitos-de-la-noche-1-197x300.jpg 197w\" sizes=\"(max-width: 295px) 100vw, 295px\" \/><\/a>Antes nos hemos preguntado qu\u00e9 aporta este enfoque al reportaje tradicional. \u00bfY qu\u00e9 le aporta a Mailer? Tanto como \u00e9l al reportaje. Si gracias el empleo de las t\u00e9cnicas de la ficci\u00f3n el reportaje se vio enriquecido y elevado, en opini\u00f3n de Capote, a la categor\u00eda de &lt;&lt;arte&gt;&gt;, la necesidad de atenerse a los hechos y al tempo en que se suceden, unido a los imperativos editoriales de espacio acotado y fecha de entrega, hicieron que el caudal colosal de la prosa maileriana tuviera que contenerse, y gracias a la contenci\u00f3n ganar en fuerza expresiva. Mailer tiene ante s\u00ed el material seleccionado, y la obligaci\u00f3n moral de atenerse a \u00e9l: fue tal pol\u00edtico el que dijo tal cosa en ese momento, y no otra cosa parecida y m\u00e1s jugosa m\u00e1s tarde. Lo cual no veta el ejercicio de la reflexi\u00f3n personal y la hip\u00f3tesis, siempre que estas aparezcan como tales, observaciones del reportero al hilo del hecho, y no parte constitutiva de este. Un margen subjetivo que tambi\u00e9n le permite, como cuando en novelista, dar m\u00e1s relevancia a ciertos detalles, omitir episodios banales, estructurar el relato en un determinado orden. Pero esos detalles fueron, y ese relato aconteci\u00f3: un objetivismo subjetivo, valga la contradicci\u00f3n, para dar a la realidad, seg\u00fan hemos dicho, ese plus de verdad que la ficci\u00f3n intuye y no pocas veces desvela.<\/p>\n<p>Este objetivismo subjetivo le plantea al reportero un problema primordial: qu\u00e9 dosis de presencia permitirse; problema que depende en gran medida, pero no \u00fanica, del uso de la primera o tercera persona (<strong>Joan Didion<\/strong> suele utilizar la primera, pero muchas piezas suyas son perfecto ejemplo de desapego helado; con Gay Talese ocurre lo contrario). Y es un problema que a Mailer afecta particularmente, por cuanto que incide de lleno en el del ego del escritor, tema al que dedic\u00f3 muchas l\u00edneas. Mailer entiende el ego como sin\u00f3nimo de orgullo: por un lado narcisista y por otro osado y competitivo. Ante el reto in\u00e9dito de escribir sobre pol\u00edtica, su ego \u2014lo que Mailer entiende por \u00e9l\u2014 le reta a vencer el miedo inicial y hacerlo. A veces parece que se trata a s\u00ed mismo con desd\u00e9n o sarcasmo, o que tiene dudas, pero m\u00e1s pronto que tarde hace ver que su voluntad emerge y acomete la empresa de que se trate (ocurre tambi\u00e9n con los narradores de sus novelas). Parecer\u00eda por tanto que Mailer se ubicar\u00eda de entrada como centro absoluto del reportaje, del tipo &lt;&lt;Yo-y-el-mundo&gt;&gt; antes que &lt;&lt;Yo-en-el-mundo&gt;&gt;. No del todo. Solventa la disyuntiva primera\/tercera persona adoptando la tercera y refiri\u00e9ndose a s\u00ed mismo como &lt;&lt;Mailer&gt;&gt; o &lt;&lt;el cronista&gt;&gt;: &lt;&lt;\u2026 a Mailer le pareci\u00f3 entonces que\u2026&gt;&gt;; &lt;&lt;Cuando el cronista era m\u00e1s joven, tal vez hubiera dicho\u2026&gt;&gt;. Esta creaci\u00f3n h\u00edbrida, a la vez narrador y personaje, barniza el relato de mayor objetividad \u2014todos los personajes son observados desde la misma distancia\u2014 y a la vez le permite a Mailer (al Mailer narrador) ser m\u00e1s flexible, ensanchar el margen subjetivo para la opini\u00f3n o reflexi\u00f3n \u00edntima.<\/p>\n<p>La obra period\u00edstica de Mailer \u2014no solo los hoy cl\u00e1sicos \u2018Los ej\u00e9rcitos de la noche\u2019 o \u2018El combate\u2019\u2014 es toda ella un cofre lleno de joyas; diez a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, en parte porque las nuevas tecnolog\u00edas han uniformizado la manera de contar, haciendo m\u00e1s romo el &lt;&lt;escalpelo&gt;&gt; con el que este hombre excesivo y genial definiera el estilo del escritor, zambullirse en ese cofre es casi una necesidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(<em>La sombra del cipr\u00e9s<\/em>, 18\/11\/2017)<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">@enfaserem<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&lt;&lt;Los periodistas viven obsesionados en descubrir hechos reales a fin de poder contar una mentira, y, contrariamente, el novelista se somete a la esclavitud de su due\u00f1a y se\u00f1ora, la imaginaci\u00f3n, con el fin de descubrir la verdad.&gt;&gt; \u2014Norman Mailer, \u2018El parque de los ciervos\u2019. 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