{"id":1494,"date":"2018-06-24T13:43:05","date_gmt":"2018-06-24T11:43:05","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/?p=1494"},"modified":"2018-06-24T13:43:05","modified_gmt":"2018-06-24T11:43:05","slug":"el-purgatorio-de-la-infancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/2018\/06\/24\/el-purgatorio-de-la-infancia\/","title":{"rendered":"El purgatorio de la infancia"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2018\/06\/luis-bun\u0303uel-e1529840457690.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1498\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2018\/06\/luis-bun\u0303uel-e1529840457690.jpg\" alt=\"luis-bun%cc%83uel\" width=\"340\" height=\"227\" \/><\/a>Nadie es profeta en su tierra, asegura el dicho, ni siquiera si el profeta es un profeta ateo y la tierra, tierra de adopci\u00f3n. Apenas hac\u00eda un lustro que la mayor masacre conocida por el hombre hab\u00eda llegado \u2014formalmente\u2014 a su fin, y ya los primeros frutos de la obligada reconstrucci\u00f3n econ\u00f3mica ahondado las diferencias anteriores a la guerra. Los ricos ocupaban ahora rascacielos como fortalezas; sobre los pobres esos rascacielos proyectaban sombras interminables. Es en este contexto donde arranca la ficci\u00f3n m\u00e1s austera y \u00e1spera, aunque no por ello menos po\u00e9tica, de <strong>Luis Bu\u00f1uel<\/strong>, aquella donde el caudal de su imaginaci\u00f3n menos se separa de la realidad inmediata, a ras de barro o ras de asfalto, que lo rodea. Realidad inmediata pero no atendida, como ya desde el t\u00edtulo se deja claro. Y as\u00ed <em>Los olvidados<\/em>, por la osad\u00eda de retratar a la clase de desclasados que la sociedad biempensante se negaba a reconocer, dur\u00f3 en cartel solo tres d\u00edas, y fue necesario el refrendo al otro lado del Atl\u00e1ntico en el Festival de Cannes al a\u00f1o siguiente de su estreno para que en M\u00e9jico se envainaran la cerviz y le concedieran una segunda audiencia p\u00fablica.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de <em>Viridiana,<\/em> Bu\u00f1uel dijo que &lt;&lt;nunca tuve la intenci\u00f3n de escribir un argumento de tesis. \u2026 Solo los imb\u00e9ciles tienen esas pretensiones&gt;&gt;; sin embargo, y sin rastro alguno de imbecilidad, en <em>Los olvidados<\/em> la tesis es clara, desde el arranque en <em>off.<\/em> Esa megal\u00f3polis que es Ciudad de M\u00e9jico, mara\u00f1a de avenidas como serpientes retorcidas e infinitas, bosque de chimeneas incansables, junto a ese rumor que no cesa, el rumor del dinero que cambia de manos, pero siempre entre las mismas manos; todo ello se asienta sobre una masa precaria, y lo m\u00e1s tr\u00e1gico es que la masa en gran medida no lo sabe, sobre todo la masa m\u00e1s joven: bastante tiene con llegar al final del d\u00eda, y si para hacerlo hay que atracar a un lisiado sin piernas y arrojar, casi alegremente, carretera abajo el \u00ednfimo carrito que constituye su medio de transporte, sea; y si hay que robar a un ciego la limosna que ha recolectado gracias a su m\u00fasica, y luego destrozarle los instrumentos con que se gana el sustento, sea tambi\u00e9n. El interrogante moral cl\u00e1sico que plantea el film \u2014\u00bfel mal nace o se hace?\u2014 recibe pues una respuesta tajante, sin fisuras: se hace, y no dejar\u00e1 de hacerse mientras la maquinaria social se mantenga como est\u00e1 y no haya otras manos que comiencen a manejar dinero, siquiera a un nivel de subsistencia sostenida. &lt;&lt;Hay mucha miseria y demasiadas bocas que alimentar. Tu pap\u00e1 no regresar\u00e1. Estas cosas ocurren todos los d\u00edas&gt;&gt;, le espeta el ciego al ni\u00f1o abandonado a quien quiere engatusar como lazarillo (&lt;&lt;<strong>Ojitos<\/strong>&gt;&gt;, iron\u00eda brutal).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2018\/06\/los-olvidados-1-e1529840540493.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1499\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2018\/06\/los-olvidados-1-e1529840540493.jpg\" alt=\"los-olvidados-1\" width=\"340\" height=\"192\" \/><\/a>Con estos mimbres el espectador que desconozca a Bu\u00f1uel es probable sienta una repulsa invencible; y el que s\u00ed lo conozca un desconcierto profundo: \u00bfBu\u00f1uel haciendo buenismo, Bu\u00f1uel <em>explicando<\/em>? En modo alguno. Si bien la cinta \u2014insistimos: no hace falta ir m\u00e1s all\u00e1 del primer par de minutos\u2014 no deja margen a la duda en cuanto al mensaje, la manera en que se expone se halla a una v\u00eda l\u00e1ctea de la moralina y el didactismo sin matices, y en nada, pese a las intervenciones citadas y otras an\u00e1logas, resulta la narraci\u00f3n repetitiva. Hay un hilo argumental claro, pero la fuerza radica no tanto en el contenido del hilo \u2014que, aun terrible, es, por lo conocido de los mimbres (la huida de un reformatorio, la venganza contra el posible delator que se desboca como una imparable bola de nieve), casi banal\u2014, como en las pinzas, im\u00e1genes imborrables que no solo cuelgan de aquel sino que lo sustancian \u2014la leche blanqu\u00edsima y virginal que la joven <strong>Meche<\/strong> (\u00bfotra iron\u00eda?) se vierte en los muslos, la invisible y nutricia que mama ansiosa la boca de Ojitos directamente de la ubre, toda la secuencia on\u00edrica del primer sue\u00f1o de <strong>Pedro<\/strong>\u2026\u2014, y en el tratamiento con que el hilo se muestra. No es accidental que sean precisamente las im\u00e1genes que con mayor profundidad se anclan en la memoria las que se salen del tono general adoptado por Bu\u00f1uel, quien, con inflexible humanismo, con hond\u00edsimo respeto por la historia y el espectador, no se deja arrastrar jam\u00e1s por la pendiente del \u00e9nfasis gratuito; Bu\u00f1uel narra a distancia de la acci\u00f3n (por lo com\u00fan, en plano americano o plano figura), sin necesidad de incluir un inserto del golpe cada vez que se propina un garrotazo o una cuchillada; lo cual es mucho m\u00e1s conmovedor, por el cariz naturalista que la distancia proporciona y porque a esa distancia el espectador se siente \u2014paradoja solo aparente\u2014 m\u00e1s cercano a la acci\u00f3n, al ubicarse en un punto que, de presenciar una escena similar, estar\u00eda ocupando con mucha mayor probabilidad que pegado a la v\u00edctima. De modo parejo, en pos de reforzar ese naturalismo, el director de Calanda renuncia aqu\u00ed al particular\u00edsimo influjo hipn\u00f3tico de tantos t\u00edtulos suyos, al restringir el habitual empleo sinuoso de la c\u00e1mara a unos pocos y muy simples movimientos, cuando no se ci\u00f1e al cuadro fijo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2018\/06\/los-olvidados-3-e1529840411997.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1497\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2018\/06\/los-olvidados-3-e1529840411997.jpg\" alt=\"los-olvidados-3\" width=\"340\" height=\"229\" \/><\/a>Por lo dicho cabe colgar, como se le suele, a <em>Los olvidados<\/em> la etiqueta de &lt;&lt;neorrealista&gt;&gt;. Y no deja de serlo, pero Bu\u00f1uel tambi\u00e9n es Bu\u00f1uel. Con este perogrullo no se pretende otra cosa que dejar claro la intransferible personalidad de la cinta. Si la lucha urbana y diaria de los muy pobres y muy j\u00f3venes acaso de entrada pueda parecer ajena al universo de sus obsesiones, este no deja de estar presente: adem\u00e1s de las dos escenas on\u00edricas \u2014la apuntada es, con unos recursos m\u00ednimos, de las m\u00e1s perfectas en la historia del cine; fijar un sue\u00f1o en pantalla supone un reto extremo para un cineasta, por la raz\u00f3n de que una pel\u00edcula ya es un sue\u00f1o\u2014, muchas de las &lt;&lt;realistas&gt;&gt; no ahogan los otros significados que laten en la imagen literal, como tampoco el tema social, central del purgatorio de la infancia ahoga los temas psicol\u00f3gicos, introspectivos: el padre como ausencia (no solo el de Ojitos, tambi\u00e9n el de Pedro) y la figura sustituta (el ciego y el <strong>Jaibo<\/strong>) como posible destino, a la vez deseado y repudiado; la madre como fuente sustento afectivo, la muerte como resultado ambivalente de la voluntad y el azar.<\/p>\n<p><em>Los olvidados,<\/em> pues, <em>rara avis<\/em> y al tiempo plenamente bu\u00f1ueliana. Para probar esta \u00faltima afirmaci\u00f3n quiz\u00e1 no estar\u00eda de m\u00e1s program\u00e1rsela en doble sesi\u00f3n con la otra gran pel\u00edcula de su etapa mejicana, en la superficie tan dis\u00edmil: adultos, alta burgues\u00eda, un espacio cerrado, la amenaza invisible pero no menos presente. El cotejo volver\u00eda a confirmar que el genio es un g\u00e9nero en s\u00ed mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(<em>La sombra del cipr\u00e9s<\/em>, 23\/6\/2018)<\/p>\n<p>@enfaserem<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Ficha del film<\/u><\/p>\n<p>T\u00edt: <em>Los olvidados<\/em><\/p>\n<p>A\u00f1o: 1950<\/p>\n<p>Dir: Luis Bu\u00f1uel<\/p>\n<p>Int: Alfonso Mej\u00eda, Roberto Cobo, Stella Inda<\/p>\n<p>M\u00e9jico, blanco y negro, drama, 88 mins.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nadie es profeta en su tierra, asegura el dicho, ni siquiera si el profeta es un profeta ateo y la tierra, tierra de adopci\u00f3n. Apenas hac\u00eda un lustro que la mayor masacre conocida por el hombre hab\u00eda llegado \u2014formalmente\u2014 a su fin, y ya los primeros frutos de la obligada reconstrucci\u00f3n econ\u00f3mica ahondado las diferencias [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[10,983],"tags":[176,1064,1063,1065],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1494"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1494"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1494\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1500,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1494\/revisions\/1500"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1494"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1494"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1494"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}