{"id":1570,"date":"2018-11-18T13:34:50","date_gmt":"2018-11-18T12:34:50","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/?p=1570"},"modified":"2018-11-18T13:55:50","modified_gmt":"2018-11-18T12:55:50","slug":"reescribir-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/2018\/11\/18\/reescribir-la-historia\/","title":{"rendered":"Reescribir la historia"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2018\/11\/eisenstein-e1542543803426.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1572 alignleft\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2018\/11\/eisenstein-e1542543803426.jpg\" alt=\"eisenstein\" width=\"340\" height=\"191\" \/><\/a>Corre el a\u00f1o 1926 y se aproxima el d\u00e9cimo aniversario del triunfo del alzamiento bolchevique. El a\u00f1o anterior el cineasta <strong>Sergu\u00e9i Eisenstein<\/strong> hab\u00eda dejado para la historia un film revolucionario \u2014sobre todo en el plano formal\u2014 que recreaba el mot\u00edn acontecido en 1905 en al acorazado Potemkin, as\u00ed que no extra\u00f1a que la l\u00f3gica previsible del Poder, cuyo fin primero es siempre perpetuarse, trate de repetir el \u00e9xito y les encargue a Eisenstein y a su compadre <strong>Grigori Aleksandrov<\/strong> la pel\u00edcula que celebre el aniversario. Sin embargo el Poder, al verla, no puede evitar lamentarse por su elecci\u00f3n; por suerte la historia la (re)escriben quienes detentan el Poder \u2014hasta que llega otro m\u00e1s poderoso que la vuelve a reescribir\u2014, y un film no es otra cosa, a la postre, que una sucesi\u00f3n de fotogramas que se pueden cortar y pegar al gusto. Hoy contamos con varias versiones de <em>Octubre<\/em>; la m\u00e1s accesible, de en torno a 100 minutos, con la banda sonora de <strong>Shostak\u00f3vich<\/strong> y efectos de sonido a\u00f1adidos, puede, pese a carecer de m\u00e1s de un cuarto del metraje original y de que tengamos la certeza de que no todo lo sobrevivido presenta el aspecto que hubieran querido sus creadores, considerarse un film de autor por pleno derecho, y uno de primer orden. Y a pesar tambi\u00e9n de que naciera con vocaci\u00f3n doctrinaria.<\/p>\n<p>Propaganda y arte no tienen por qu\u00e9 excluirse, pero en cualquier caso solo relativamente cabe calificar a <em>Octubre<\/em> de film propagand\u00edstico. El reproche m\u00e1s frecuente que recibi\u00f3 fue que &lt;&lt;exig\u00eda demasiado del p\u00fablico&gt;&gt;, reproche tanto m\u00e1s virulento entre el aparato bolchevique, lo que demuestra que el aspecto utilitarista que ellos habr\u00edan querido para el film estaba adulterado. Si por algo se caracteriza un film de propaganda \u2014o un panfleto pol\u00edtico\u2014 es por la claridad sin sombra de su mensaje; pero no solo de su mensaje sino en la forma de expresarlo. Basta comparar <em>Octubre<\/em> con <em>El triunfo de la voluntad <\/em>para percibir la diferencia: aunque muchas de las decisiones de realizaci\u00f3n en el film de <strong>Riefenstahl<\/strong> son de un formalismo audaz, todas ellas no hacen sino subrayar el mensaje que se pretende transmitir, incluso hasta la obviedad. Las im\u00e1genes de <em>Octubre<\/em>, por contra, son turbias, desbordantes, contaminadas: la mayor\u00eda posee una carga simb\u00f3lica que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo que la imagen literal muestra; se establecen met\u00e1foras entre im\u00e1genes, paralelismos\u2026 Hasta se incluyen insertos de car\u00e1cter on\u00edrico. Ejemplos de este enfoque polisem\u00e1ntico son: el perturbador plano del caballo blanco muerto colgando del puente levantado (s\u00edmbolo de la nobleza de la revoluci\u00f3n, en ese momento fracasada); la equiparaci\u00f3n bufonesca de <strong>Kerensky<\/strong> con <strong>Napole\u00f3n<\/strong>; el recurso de marcha atr\u00e1s por el que se vuelve a erigir la estatua del zar <strong>Alejandro III<\/strong>, derribada nada m\u00e1s arrancar el film, cuando el primer intento de sublevaci\u00f3n es abortado, etc. Con el a\u00f1adido de que cada imagen est\u00e1 en relaci\u00f3n vital con la imagen a que sucede y con la imagen a que precede, que pueden contar a su vez con sus particulares significados no literales.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2018\/11\/octubre-e1542543900167.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1573\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2018\/11\/octubre-e1542543900167.jpg\" alt=\"octubre\" width=\"340\" height=\"166\" \/><\/a>As\u00ed, alg\u00fan c\u00e9lebre cr\u00edtico ha calificado a <em>Octubre<\/em> de pel\u00edcula &lt;&lt;an\u00e1rquica&gt;&gt;, en el sentido de que exhibe un anarquismo formal que se hace eco de la anarqu\u00eda hist\u00f3rica, real, de la insurrecci\u00f3n bolchevique. Discrepo. Si hay algo que no sea <em>Octubre<\/em> \u2014si hay algo que no sea ning\u00fan film de Eisenstein\u2014 es an\u00e1rquico; cada plano, cada inserto, cada intert\u00edtulo tiene una funci\u00f3n espec\u00edfica y ha sido largamente destilado, y esto puede apreciarse incluso en un film censurado y volteado como este. Eisenstein pertenece a esa rara estirpe de te\u00f3ricos que entienden la teor\u00eda como catapulta para la pr\u00e1ctica, que no se quedan en la formulaci\u00f3n de sus convicciones sino que, arriesgando, las llevan en su obra al extremo (<strong>David Mamet<\/strong> es acaso el ejemplo contempor\u00e1neo m\u00e1s riguroso de esta estirpe). La piedra angular de su teor\u00eda es lo que denomin\u00f3 &lt;&lt;montaje de atracciones&gt;&gt;, cuyo fin es crear una impresi\u00f3n (s\u00edntesis) en la mente del espectador a partir de la yuxtaposici\u00f3n de dos im\u00e1genes (tesis y ant\u00edtesis); Eisenstein por tanto aplica la teor\u00eda hist\u00f3rico-econ\u00f3mica marxista\/hegeliana a la est\u00e9tica cinematogr\u00e1fica; es el montaje lo que insufla vida a la narraci\u00f3n, pero esta solo surgir\u00e1 de un montaje din\u00e1mico, en donde las im\u00e1genes no solo se sucedan sino que se complementen y con frecuencia colisionen. El conflicto es esencial en el desarrollo, y si falta conflicto no habr\u00e1 desarrollo sino mera exposici\u00f3n. De modo similar al de una sinfon\u00eda, donde la interacci\u00f3n de los instrumentos forja cada movimiento, las im\u00e1genes han de forjar el arco narrativo de cada acto; y tambi\u00e9n, igual que cada movimiento es la semilla del siguiente y su ordenaci\u00f3n \u2014din\u00e1mica\u2014 conduce a alumbrar la sinfon\u00eda final, la sucesi\u00f3n de actos ha de proceder as\u00ed si se pretende que el film \u2014s\u00edntesis total\u2014 resulte una pieza aut\u00f3noma, completa.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2018\/11\/octubre-2-e1542544283538.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1574\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2018\/11\/octubre-2-e1542544283538.jpg\" alt=\"octubre-2\" width=\"340\" height=\"246\" \/><\/a>Y es aqu\u00ed donde la censura estaliniana m\u00e1s deja notar su tijera. Como quiz\u00e1 con m\u00e1s lucidez que nadie el depurado <strong>Trotski<\/strong> apunt\u00f3, los dos \u00faltimos actos del film \u2014la toma del Palacio de Invierno\u2014, que deber\u00edan suponer el cl\u00edmax b\u00e9lico, el paroxismo de fuego y muerte entre las fuerzas atacantes bolcheviques y el gobierno provisional atrincherado en el palacio, adolecen del apropiado intercambio de fuerzas; fallan los contrapesos, la balanza se inclina solo del lado revolucionario y as\u00ed la tensi\u00f3n se diluye en gran medida, pas\u00e1ndose del desarrollo org\u00e1nico (la pel\u00edcula cuenta con m\u00e1s de 3.000 cortes, pero sin p\u00e9rdida ninguna de fluidez ni sensaci\u00f3n de aturdimiento) a una suerte de plasmaci\u00f3n impresionista, a fogonazos, m\u00e1s un ep\u00edlogo que un final, un tanto descafeinado por comparaci\u00f3n con lo visto hasta entonces. Con todo, estos dos actos no dejan de contar con im\u00e1genes poderos\u00edsimas, y si no rematan la composici\u00f3n a la manera que hubiera deseado Eisenstein, tampoco erosionan el film gravemente, ni mucho menos; <em>Octubre <\/em>solo se puede considerar un film fallido si le aplicamos esa categor\u00eda de &lt;&lt;espl\u00e9ndido fracaso&gt;&gt; con que <strong>Faulkner<\/strong> se refiri\u00f3 a su novela <em>El ruido y la furia<\/em>. Fracasos espl\u00e9ndidos que no pocas veces suelen denotar una voluntad de riesgo y una inventiva admirables, y resultar, con todos sus flecos desiguales, mucho m\u00e1s interesantes que otras obras m\u00e1s redondas, repulidas, monocromas.<\/p>\n<p>Y tampoco el saber que los hechos no acontecieron seg\u00fan se muestran \u2014ni en un plano cronol\u00f3gico ni en un plano f\u00e1ctico\u2014 deber\u00eda, incluso en una \u00e9poca cegada por la obsesi\u00f3n informativa como la nuestra, condicionar el juicio de una obra que es una de las paradas obligatorias para todo el que quiera entender c\u00f3mo se ha fraguado el lenguaje del cine.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(<em>La sombra del cipr\u00e9s<\/em>, 17\/11\/2018)<\/p>\n<p>@enfaserem<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00edt.: <em>Octubre<\/em><\/p>\n<p>Dir: Sergu\u00e9i Eisenstein, Grigori Aleksandrov<\/p>\n<p>Int.: Nikol\u00e1i Popov, Vasili Nik\u00e1ndrov, Liashenko<\/p>\n<p>Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, drama, blanco y negro, 103 mins.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Corre el a\u00f1o 1926 y se aproxima el d\u00e9cimo aniversario del triunfo del alzamiento bolchevique. 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