{"id":1727,"date":"2019-03-02T12:33:05","date_gmt":"2019-03-02T11:33:05","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/?p=1727"},"modified":"2019-03-02T12:33:05","modified_gmt":"2019-03-02T11:33:05","slug":"espiral-de-locura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/2019\/03\/02\/espiral-de-locura\/","title":{"rendered":"Espiral de locura"},"content":{"rendered":"<p>Considerado el \u00fanico film de terror que hizo <strong>Bergman<\/strong> \u2014afirmaci\u00f3n discutible: he ah\u00ed el terror sociol\u00f3gico de <em>El huevo de la serpiente<\/em>, o el metaf\u00edsico de <em>El s\u00e9ptimo sello<\/em>\u2014, no espere el espectador encontrar en <em>La hora del lobo <\/em>goznes que chirr\u00edan, colmillos que gotean ni fantasmas ululantes. Se trata de un terror mucho m\u00e1s visceral, por anclarse en el \u00e1mbito \u00edntimo y nutrirse de fantasmas comunes: el drenaje del amor, la zozobra existencial, la posible p\u00e9rdida del juicio. Ya desde el t\u00edtulo se hace referencia a estas zonas oscuras: la hora del lobo, seg\u00fan el propio protagonista, el pintor <strong>Johan Borg<\/strong> (<strong>Max von Sydow<\/strong>), explica a su esposa <strong>Alma<\/strong> (<strong>Liv Ullmann<\/strong>), es la hora l\u00edmite entre la noche y el d\u00eda, justo antes del amanecer, cuando el sue\u00f1o es m\u00e1s profundo y las pesadillas m\u00e1s reales, cuando m\u00e1s gente muere y \u2014tambi\u00e9n\u2014 m\u00e1s ni\u00f1os nacen. (Nota: Alma est\u00e1 embarazada). La hora del lobo es pues el rev\u00e9s del rayo verde de <strong>Rohmer<\/strong>: ninguna templanza, ning\u00fan confort satisfecho por haber cumplido con la jornada.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2019\/03\/la-hora-del-lobo-retrato.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-1737\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2019\/03\/la-hora-del-lobo-retrato.jpg\" alt=\"la-hora-del-lobo-retrato\" width=\"301\" height=\"211\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2019\/03\/la-hora-del-lobo-retrato.jpg 703w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2019\/03\/la-hora-del-lobo-retrato-300x210.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 301px) 100vw, 301px\" \/><\/a>Pero para que se materialice el lobo, antes hay que descender a los infiernos. El descenso es la narraci\u00f3n de Alma, basada en las notas del diario de Johan y en sus propios recuerdos, de un verano que la pareja pasa en una isla sin otros habitantes que un grupo de arist\u00f3cratas que viven en una mansi\u00f3n en la otra punta. Ya en el arranque aparece el primer hallazgo formal: Alma, para su relato, quiebra la cuarta pared al posicionarse frontal a la c\u00e1mara (al espectador que mira), subrayando de este modo Bergman el tono confesional y as\u00ed incrementando la veracidad de los hechos que a continuaci\u00f3n se expondr\u00e1n. Es una pareja feliz: &lt;&lt;Quiero hacerte un retrato&gt;&gt;, dice Johan con voz de joven tonto enamorado; la puesta en escena subraya el estado apacible: ella le da un masaje cari\u00f1oso, la fotograf\u00eda \u2014del indispensable <strong>Sven Nykvist<\/strong>\u2014 reh\u00faye la saturaci\u00f3n, los encuadres son amables, como pinturas naturalistas en blanco y negro. Pero bajo la superficie laten aguas turbulentas. Johan atraviesa una crisis creativa que pronto desborda el marco de sus lienzos y desata los rincones m\u00e1s rec\u00f3nditos de su psique. En lugar del retrato marital, comienza a abocetar los de extra\u00f1as figuras con las que se ha topado mientras pintaba en la playa; el insomnio lo domina por las noches y el alcohol lo domina por el d\u00eda; un muro de silencio m\u00e1s y m\u00e1s espeso lo cierra a los intentos de aproximaci\u00f3n de Alma. Quien tampoco est\u00e1 libre de apariciones; es la de una vieja mujer envuelta en blanco la que le habla del diario que Johan esconde, e impele a Alma a leerlo. Y Alma lo lee.<\/p>\n<p>Desde este momento, el relato se despliega en dos esferas: los encuentros que Johan tiene sin que est\u00e9 presente Alma se muestran tal y como el diario los registra (o con mayor precisi\u00f3n, como Alma dice que el diario los registra); los encuentros que tiene la pareja, como la memoria de Alma los recuerda, pero tampoco de esta, y mucho menos dada la atm\u00f3sfera que envuelve a esos encuentros, podemos fiarnos con completa seguridad.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2019\/03\/la-hora-del-lobo-ojo-y-ma\u0301scara-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-1740\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2019\/03\/la-hora-del-lobo-ojo-y-ma\u0301scara-1.jpg\" alt=\"la-hora-del-lobo-ojo-y-mascara\" width=\"301\" height=\"223\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2019\/03\/la-hora-del-lobo-ojo-y-ma\u0301scara-1.jpg 507w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2019\/03\/la-hora-del-lobo-ojo-y-ma\u0301scara-1-300x222.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 301px) 100vw, 301px\" \/><\/a>Dos son los encuentros de Johan que marcan los puntos de inflexi\u00f3n de su locura. El primero con una mujer y el segundo con un ni\u00f1o. Baste decir que desnuda y toma a la mujer y mata al ni\u00f1o. El primero se repetir\u00e1, sellando el descenso de Johan al infierno, como espejo oscuro: el aire libre transmuta en s\u00f3tano o pieza opresiva, la intimidad en espect\u00e1culo para la diversi\u00f3n burlesca de un p\u00fablico cruel (los citados arist\u00f3cratas). El naturalismo ha cedido paso al expresionismo m\u00e1s excesivo: sofocantes primeros planos, ojos del tama\u00f1o de pelotas golf, maquillaje grotesco en lugar de piel ba\u00f1ada por el sol; una realidad dislocada, fragmentada, cubista, que recrea la descomposici\u00f3n mental de Johan. El asesinato del ni\u00f1o (recordemos: Alma est\u00e1 embarazada) es la escena m\u00e1s original y poderosa de la cinta, y no por lo que muestra, que no se ve, sino por el recurso utilizado. Nykvist filma el suceso en negativo, con unos blancos saturados que enceguecen, casi repelen, y que a la vez confieren pureza, adanismo, alumbrando el conjunto una suerte de infierno celestial, valga la contradicci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2019\/03\/la-hora-del-lobo-2-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-1729\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2019\/03\/la-hora-del-lobo-2-1.jpg\" alt=\"la-hora-del-lobo-2\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2019\/03\/la-hora-del-lobo-2-1.jpg 1280w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2019\/03\/la-hora-del-lobo-2-1-300x169.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2019\/03\/la-hora-del-lobo-2-1-768x432.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2019\/03\/la-hora-del-lobo-2-1-1024x576.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Pero lo m\u00e1s terrible no es la acci\u00f3n de Johan. Lo m\u00e1s terrible, el verdadero horror de <em>La hora del lobo<\/em>, es la respuesta de Alma: acepta la muerte del ni\u00f1o casi como un accidente cotidiano, preocupada solo por la manera en que puede afectar a la estabilidad de su marido. Un horror tanto m\u00e1s terrible porque no es aislado. M\u00e1s tarde, tras un suceso an\u00e1logo que pone en peligro su propia vida, ella lo toma con una naturalidad desarmante, justificando a Johan que no es Johan sino Johan alucinado, angustiada por el destino: \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 de \u00e9l? \u00bfSer\u00e9 yo la culpable de su condici\u00f3n? El personaje de Alma, en la superficie el sost\u00e9n, el eje sereno de una tribu en la que cada cual es marioneta de sus propios demonios, tiene el trastorno m\u00e1s hondo e incurable: el de la entrega absoluta e incondicional al ser amado. Johan es la obsesi\u00f3n de Alma, una obsesi\u00f3n tanto m\u00e1s peligrosa por cuanto que la ha internalizado de tal forma que no puede percibirla, una obsesi\u00f3n por la que dar\u00eda la vida sin dudarlo, pero sin dudarlo porque ni siquiera se plantear\u00eda no darla. Al final, de nuevo cara a cara con el espectador, se pregunta si habr\u00eda protegido mejor a Johan si no le hubiera amado tanto. Parece, pues, que hay catarsis, un reconocimiento de su condici\u00f3n, pero este no es completo: pese a las palabras, su rostro dice que de aparecer Johan en ese momento ella se levantar\u00eda de inmediato y volver\u00eda con \u00e9l.<\/p>\n<p>Por la turbaci\u00f3n y fascinaci\u00f3n que produce, este film anticipa a <strong>David Lynch<\/strong> en treinta a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(<em>La sombra del cipr\u00e9s<\/em>, 2\/3\/2019)<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">@enfaserem<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Ficha del film<\/u><\/p>\n<p>T\u00edt.: <em>La hora del lobo<\/em> \u2014 <em>Vargtimmen<\/em><\/p>\n<p>A\u00f1o: 1968<\/p>\n<p>Dir.: Ingmar Bergman<\/p>\n<p>Ints.: Max von Sydow, Liv Ullmann, Gertrud Fridh<\/p>\n<p>Suecia, terror, blanco y negro, 86 mins<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Considerado el \u00fanico film de terror que hizo Bergman \u2014afirmaci\u00f3n discutible: he ah\u00ed el terror sociol\u00f3gico de El huevo de la serpiente, o el metaf\u00edsico de El s\u00e9ptimo sello\u2014, no espere el espectador encontrar en La hora del lobo goznes que chirr\u00edan, colmillos que gotean ni fantasmas ululantes. 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