{"id":179,"date":"2011-11-12T12:22:50","date_gmt":"2011-11-12T11:22:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/?p=179"},"modified":"2011-11-12T12:22:50","modified_gmt":"2011-11-12T11:22:50","slug":"contar-america","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/2011\/11\/12\/contar-america\/","title":{"rendered":"Contar Am\u00e9rica"},"content":{"rendered":"<p><<El acontecimiento literario del a\u00f1o>>, reza en may\u00fasculas miopes la bufanda publicitaria del libro, y como tantas veces antes, un enunciado as\u00ed despierta en uno m\u00e1s la reticencia que la confianza; a diferencia de, en este caso la bufanda, si no justificada por completo, no le baila en exceso a una novela cuya ambici\u00f3n solo es comparable al n\u00famero de sus p\u00e1ginas, m\u00e1s de seiscientas. Que se leen de entrada con dudas, ya se ha dicho; luego con asombro, m\u00e1s tarde con ansiedad y al final se cierran con gratitud. No importa que no se trate de la Novela del A\u00f1o, de la D\u00e9cada o del Siglo, eso solo puede importarle a quienes consideran la literatura una prueba m\u00e1s de esas olimpiadas publicitarias que convencionalmente denominamos Cultura; que no sea una novela perfecta, como m\u00e1s y m\u00e1s puntillistas se vienen empe\u00f1ando en \u201cdenunciar\u201d en los \u00faltimos d\u00edas, sobre todo porque novela y perfecci\u00f3n son una pareja incompatible: importa que al cerrarla se tiene la certeza de haber disfrutado de una experiencia singular y grata.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft\" src=\"\/\/www.redelibros.es\/social\/public\/book\/ee\/98\/3f\/3f1a95_8416.jpg?c=7463\" alt=\"\" width=\"234\" height=\"354\" \/>Am\u00e9rica y Novela son, por el contrario, una pareja mucho m\u00e1s activa; una pareja en la que ha habido roces, broncas, separaciones, fogosos reencuentros, nuevas y m\u00e1s fuertes broncas, separaciones m\u00e1s largas, ultimatos, pero que por su naturaleza viven condenadas a encontrarse, a que al final siempre aparezca alguien que las intente volver a unir, a completar a la una con la otra aun sabiendo que la conjunci\u00f3n plena es imposible. Escribir la Gran Novela Americana ha sido el Tourmalet que los m\u00e1s ambiciosos narradores de ese pa\u00eds han querido coronar, desde <strong>Norman Mailer<\/strong> &#8211; acaso quien m\u00e1s explic\u00edtamente &#8211; hasta <strong>Scott Fitzgerald<\/strong> &#8211; que no lo quiso pero fue uno de los que m\u00e1s se aproxim\u00f3 a conseguirlo -, y la obsesi\u00f3n m\u00e1s tenaz de su cr\u00edtica y su p\u00fablico. Con la aparici\u00f3n de <em>Libertad<\/em> volvi\u00f3 a encenderse la euforia del descubrimiento de los m\u00e1s impacientes &#8211; <<\u00a1La encontramos!>> -, y su autor, <strong>Jonathan Franzen<\/strong>, se\u00f1alado como el nuevo, redivivo Mes\u00edas. Personalmente descreo de tales entusiasmos.<\/p>\n<p>El reproche m\u00e1s claro que se le puede hacer a <em>Libertad<\/em> es la descompensaci\u00f3n existente entre sus partes dialogadas y sus partes descriptivas, cayendo el platillo de los m\u00e9ritos claramente del lado de estas. Las dialogadas resultan en exceso explicativas, y en ellas, aparte la molestia recurrente de que todos los personajes hablen pr\u00e1cticamente igual, con una m\u00fasica demasiado similar, demasiado monocorde, se da la carencia fundamental de repetirse mucha de la informaci\u00f3n aportada en las partes descriptivas, y, m\u00e1s grave &#8211; pero por fortuna menos frecuente -, aun de explicarle al lector lo que est\u00e1 aconteciendo. Un detalle revela esta tendencia explicativa: el uso, por parte de todos los personajes, del adverbio <<literalmente>> para referir un acontecimiento que presenciaron o un sentimiento que experimentaron.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft\" src=\"\/\/auzolanweb.files.wordpress.com\/2011\/10\/jonathan-franzen2.jpg?w=130&#038;h=180\" alt=\"\" width=\"130\" height=\"180\" \/>Las partes descriptivas compensan sobradamente este d\u00e9ficit. Frazen ha querido asumir el riesgo de emplear el modelo decimon\u00f3nico de novela dickensiano para narrar una \u00e9poca, la que va desde las d\u00e9cadas postreras del siglo XX hasta el arribo de <strong>Obama<\/strong>, que si por algo puede definirse es por su esencial fragmentariedad y multiplicidad de puntos de vista. Adopta para ello la voz del cl\u00e1sico narrador ominisciente o la de uno de los personajes, Patty, que narra a trav\u00e9s de su autobiograf\u00eda &#8211; <<Se cometieron errores>>, quiz\u00e1 las dos mejores partes del libro &#8211; pero sin asumir en ella la primera persona, de modo que las dos voces no son en realidad sino la misma. Y adopta la forma de la cr\u00f3nica familiar, otro de los veh\u00edculos con mayor tradici\u00f3n novel\u00edstica y uno de los que m\u00e1s obras memorables ha legado, de los Buend\u00eda a los Buddenbrook, para tratar distintas aristas del inagotable tema que da t\u00edtulo al libro, esa idea\/ideal que ha construido Am\u00e9rica y en que, rec\u00edprocamente, Am\u00e9rica no ha dejado de creer. No obstante, todas estas aristas &#8211; la libertad econ\u00f3mica, la sexual, la autonom\u00eda personal, etc. &#8211; tienen en la novela un motor com\u00fan, un n\u00facleo al que se deben y alimentan, que no es otro que el amor. En las decisiones que emprenden todos los personajes, sean en el \u00e1mbito que sean, late m\u00e1s o menos expl\u00edcitamente la b\u00fasqueda o la presencia de ese sentimiento que en definitiva quiz\u00e1 sea la forma m\u00e1s genuina de libertad.<\/p>\n<p>Una falta habitual en las novelas de este peso es el mal uso que se da del trabajo de investigaci\u00f3n previo. El dato por el dato es lo \u00fanico que se suele encontrar en los autores que no tienen nada que decir, o que no tienen tanto que decir como para llenar seiscientas p\u00e1ginas, y solo tratan de hacer pasar la enciclopedia por narraci\u00f3n, con lo cual al final solo consiguen aburrir. No es el caso de Franzen, cuya apabullante investigaci\u00f3n no deja nunca la sensaci\u00f3n de corta-pega, y se destila de manera cuidadosa y sagaz, consiguiendo que el dato arrope la creaci\u00f3n del mundo literario y no se sienta un mero <em>wiki-ap\u00f3sito<\/em>. En Franzen el dato es detalle revelador, no maquillaje vac\u00edo.<\/p>\n<p>En resumen, <em>Libertad<\/em> quiz\u00e1 no sea la Gran Novela Americana que algunos han querido ver en ella &#8211; la Gran Novela Americana no se halla en un solo libro sino en una serie -, pero si no \u201cla\u201d, s\u00ed es sin duda una gran novela americana. Que tenga imperfecciones, que habr\u00eda habido quiz\u00e1 que aplicarle unas pocas correcciones, por acudir al anterior t\u00edtulo de Franzen, pulirle algunas rugosidades, eso dif\u00edcil resulta de cuestionar, pero esas imperfecciones que los puntillistas enarbolan como pruebas indiscutibles del fracaso de Franzen son solo el precio que hay que pagar para poder disfrutar del resto de bondades. Y se trata de un precio m\u00e1s que razonable, aparte de inevitable. El propio maximalismo de la propuesta conlleva impl\u00edcito ese tributo. Por acudir para terminar a las palabras con que el autor de la serie aludida juzg\u00f3 uno de sus m\u00e1s admirables empe\u00f1os, diremos que <em>Libertad<\/em> constituye un espl\u00e9ndido fracaso.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(<em>La sombra del cipr\u00e9s<\/em>, 12\/11\/2011)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>, reza en may\u00fasculas miopes la bufanda publicitaria del libro, y como tantas veces antes, un enunciado as\u00ed despierta en uno m\u00e1s la reticencia que la confianza; a diferencia de, en este caso la bufanda, si no justificada por completo, no le baila en exceso a una novela cuya ambici\u00f3n solo es comparable al n\u00famero [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4,8],"tags":[353,529,534,630,773],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/179"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=179"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/179\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=179"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=179"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=179"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}