{"id":22,"date":"2010-09-06T10:38:44","date_gmt":"2010-09-06T08:38:44","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/?p=22"},"modified":"2010-09-06T10:38:44","modified_gmt":"2010-09-06T08:38:44","slug":"el-mito-con-duende","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/2010\/09\/06\/el-mito-con-duende\/","title":{"rendered":"El mito con duende"},"content":{"rendered":"<p>Hoy, Par\u00eds le dedica una plaza y el mundo le dedica festivales, antolog\u00edas, aplausos y tesis doctorales; los m\u00e1s grandes artistas de las seis cuerdas, sin distingos de raza o estilo, le se\u00f1alan como una de sus m\u00e1s determinantes influencias; y Francia y B\u00e9lgica pugnan como dos gatas en celo por llevarse al agua el gato de su nacionalidad, asimilada o de origen. Nadie, hace cien a\u00f1os, hubiera podido imaginar este final de mito para el enfermizo ni\u00f1o que un matrimonio de gitanos trashumantes acababa de dar a luz en Liberchies con el nombre de <strong>Jean Baptiste Reinhardt<\/strong>. Artistas de variedades \u2013 cantante y bailarina ella; violinista, guitarrista y lo que se terciara \u00e9l -, los padres de quien estaba llamado a incorporar a la paleta expresiva de la guitarra jazz una serie de elementos hasta entonces insospechados apenas pudieron proporcionar a su peque\u00f1o v\u00e1stago otra educaci\u00f3n al margen de la escuela de la vida, de su vida. Con doce\/trece a\u00f1os el joven apodado <strong>Django<\/strong> apenas si sab\u00eda leer y escribir, y ese analfabetismo se perpetuar\u00eda, en el terreno musical, durante toda su vida: jam\u00e1s pudo leer una nota o un acorde, pero tampoco puede decirse que le hiciera mucha falta o que \u00e9l lo echara en falta; como un Mozart sin estudios, era capaz ya entonces de reproducir cualquier tonada con s\u00f3lo o\u00edrla una vez, y a partir de esa primera escucha \u2013 y esto es lo que aqu\u00ed interesa \u2013 improvisar variaciones de una originalidad inagotable y sorprendente. Django, resumiendo, hab\u00eda nacido con duende.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft\" src=\"\/\/laoxipi.blog.com\/files\/2010\/01\/i-django.jpg\" alt=\"\" width=\"358\" height=\"358\" \/> Pero no basta con un capricho de la Naturaleza para forjar un mito, no basta con un don otorgado si ning\u00fan escollo en el camino lo pone a prueba. El mito Django conoci\u00f3 su particular prueba de fuego \u2013 nunca mejor tra\u00eddo \u2013 con el incendio que sufri\u00f3 su carromato en 1928, con \u00e9l en la frontera de la mayor\u00eda de edad. El fuego le malogr\u00f3 severamente &#8211; adem\u00e1s de su pierna derecha, que se neg\u00f3 se la amputaran \u2013 dos dedos de la mano izquierda, al punto de que los doctores estimaron que jam\u00e1s podr\u00eda volver a tocar la guitarra. La Historia acabar\u00eda demostrando el gigantesco error de su diagn\u00f3stico, pero hay que decir en descargo de los doctores que no todos los d\u00edas se topa uno con un mito, y que el aspecto del paciente en nada ayudaba, ni mucho menos, a percibir el germen de un futuro residente del Olimpo. Django, haciendo honor a su apodo, que viene a significar \u201cdespierto\u201d, tuvo pues que despertar y desarrollar una t\u00e9cnica <em>ad hoc<\/em> para su mano lisiada, ulterior garfio de magia. Cabe quiz\u00e1 imaginar qu\u00e9 hubiera terminado diciendo esa mano con cinco dedos plenos, pero no cabe lamentarse: lo que dej\u00f3 dicho con tres es un monumento irrepetible.<\/p>\n<p>El otro suceso capital para entender la forja del mito es el que en el a\u00f1o 1934 lleva a Django a contactar con el violinista <strong>St\u00e9phan Grappelli<\/strong>. La escena del encuentro debi\u00f3 de ser algo as\u00ed como cuando <strong>Joyce<\/strong> y <strong>Proust<\/strong> coincidieron en el sal\u00f3n de una de las marquesas que acabar\u00edan poblando el mundo de Guermantes, s\u00f3lo que todo lo contrario: un par de temas bastaron para demostrar que las cuerdas de sus respectivos instrumentos estaban condenadas a entenderse. Juntos formar\u00edan el celeb\u00e9rrimo quinteto del Hot Club de Francia, tan original en su formaci\u00f3n (integrada exclusivamente por instrumentos de cuerda: adem\u00e1s del viol\u00edn y la guitarra solistas de los dos genios, otras dos guitarras de acompa\u00f1amiento y un contrabajo) como en su propuesta musical. Mezclando elementos de la m\u00fasica z\u00edngara, del blues, del folk napolitano o b\u00falgaro, y sin dejar nunca de agitar el c\u00f3ctel al ritmo del swing m\u00e1s infeccioso, la fama musical del quinteto consigui\u00f3 la proeza in\u00e9dita de saltar el charco y que los m\u00fasicos del lado de all\u00e1 comenzaran a fijarse en los del lado de ac\u00e1. De esa feliz fusi\u00f3n seguimos disfrutando todav\u00eda.<\/p>\n<p>Django fue el primer extranjero en influir en la \u00fanica forma art\u00edstica genuina que ha dado Norteam\u00e9rica. A\u00fan hoy sigue inspirando la creaci\u00f3n y la b\u00fasqueda de m\u00fasicos de todo el mundo, de seguir levantando, para acabar rindi\u00e9ndolas, cejas integristas que s\u00f3lo entienden el jazz en un molde preciso, justamente el jazz que es tan sin moldes. Su legado guitarr\u00edstico supone obligada referencia para todo el que empu\u00f1e una guitarra con intenci\u00f3n de sorprender y sorprenderse, pero su esp\u00edritu musical, mucho m\u00e1s importante, esa cualidad viva, palpitante, infantil y sonriente de su m\u00fasica, ha logrado saltarse los l\u00edmites instrumentales y calar en m\u00fasicos tan en las ant\u00edpodas aparentes como <strong>Don Cherry<\/strong> o <strong>Chick Corea<\/strong>. Y no s\u00f3lo los limites instrumentales. El esp\u00edritu de Django es ante todo un esp\u00edritu de celebraci\u00f3n, y, como corresponde a los mitos, el tiempo ha desbordado su esfera originaria, musical. No s\u00f3lo el exquisito <strong>John Lewis<\/strong> le dedic\u00f3 una de sus composiciones m\u00e1s hermosas; tambi\u00e9n <strong>Woody Allen<\/strong> le dedic\u00f3 una pel\u00edcula por nombre interpuesto, y hasta uno mismo, con menos talento pero igual devoci\u00f3n, un breve poema de tres versos.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(<em>La sombra del cipr\u00e9s<\/em>, septiembre 2010)<\/p>\n<p align=\"right\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy, Par\u00eds le dedica una plaza y el mundo le dedica festivales, antolog\u00edas, aplausos y tesis doctorales; los m\u00e1s grandes artistas de las seis cuerdas, sin distingos de raza o estilo, le se\u00f1alan como una de sus m\u00e1s determinantes influencias; y Francia y B\u00e9lgica pugnan como dos gatas en celo por llevarse al agua el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,9],"tags":[263,465,610,679],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}