{"id":2221,"date":"2021-11-17T11:53:31","date_gmt":"2021-11-17T10:53:31","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/?p=2221"},"modified":"2021-11-17T11:53:31","modified_gmt":"2021-11-17T10:53:31","slug":"eficaz-invisibilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/2021\/11\/17\/eficaz-invisibilidad\/","title":{"rendered":"Eficaz invisibilidad"},"content":{"rendered":"<p>Con una carrera que abarca siete d\u00e9cadas y comprende m\u00e1s de setenta cr\u00e9ditos como actor, m\u00e1s de cincuenta como productor y cuarenta y cinco como director, <strong>Clint Eastwood<\/strong> es, en un sentido global, la figura capital de la industria cinematogr\u00e1fica, y sin embargo se sigue viendo por una porci\u00f3n no menor del p\u00fablico como un actor que dirige por hobbie o por capricho, una actividad que desempe\u00f1a porque tiene el dinero y el tiempo pero en la que no imprime una voluntad art\u00edstica especial, por bien que le hayan salido algunos films.<\/p>\n<p>La ra\u00edz del problema es que se le siguen colgando al concepto de artista los atributos (supuestamente) rom\u00e1nticos de la turbulencia, la agon\u00eda, el malditismo, y lo que ofrece Clint Eastwood es fiabilidad, trabajo sostenido y econ\u00f3mico, ausencia de aspavientos; a Eastwood, en fin, se lo ve como un funcionario de la realizaci\u00f3n, todo lo m\u00e1s un correcto artesano. Como si el hecho de ser un artesano impidiese ser un artista; en realidad, no puede haber arte sin artesan\u00eda, y esta est\u00e1 presente, vehicula los films de los m\u00e1s reputados estilistas, de <strong>Hitchcock<\/strong> a <strong>Kubrick<\/strong>. Ocurre que la artesan\u00eda de Eastwood es menos notoria, es una artesan\u00eda que busca la invisibilidad, el pasar desapercibida, y de ah\u00ed que, parad\u00f3jicamente, cuanto m\u00e1s se acerca a su objetivo menos refrendo recibe.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2021\/11\/clint-eastwood-1.png\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-2227\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2021\/11\/clint-eastwood-1.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"222\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2021\/11\/clint-eastwood-1.png 379w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2021\/11\/clint-eastwood-1-300x222.png 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Ya desde sus primeros albores delante de la c\u00e1mara, circa finales de los cincuenta, ten\u00eda Eastwood el prop\u00f3sito de ponerse detr\u00e1s, y se fogue\u00f3 dirigiendo trailers para <em>Cuero crudo <\/em>\u2014la serie que supuso su lanzadera\u2014, pues los productores se negaban a dejarle dirigir un cap\u00edtulo; no fue pues hasta 1971, cuando ya hab\u00eda concluido la trilog\u00eda del d\u00f3lar junto a <strong>Sergio Leone<\/strong> y adquirido un poder que le permit\u00eda darse el capricho, que pudo realizar su debut como realizador con <em>Escalofr\u00edo en la noche<\/em>. Solo que no era un capricho, como se ha dicho, y el resultado del film as\u00ed lo prueba. Entre este y <em>El aventurero de medianoche <\/em>(1982) median siete t\u00edtulos, que asientan las por otro lado muy claras nociones de Eastwood sobre la realizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La central es la de poner todos los elementos al servicio de la historia: c\u00f3mo transmitirla de la manera m\u00e1s eficaz posible. Muchas veces no hacen falta \u2014en realidad casi nunca hacen falta\u2014 planos secuencia de cinco minutos en los que la c\u00e1mara cimbree entre columnas, trampillas, escaleras, etc., para narrar una escena, ni tampoco vertiginosos montajes en los que cada plano tenga la duraci\u00f3n de un parpadeo para insuflarle m\u00e1s acci\u00f3n. Basta con mostrar para que la narraci\u00f3n se despliegue y la acci\u00f3n se insufle, y ese &lt;&lt;basta&gt;&gt; no exige menos cuidado, ni supone una minoraci\u00f3n del poder de la c\u00e1mara (ejemplo m\u00e1ximo de este principio se halla en <strong>Eric Rohmer<\/strong>). Esta invisibilidad, o visibilidad funcional a la que aspira Eastwood, se articula fundamentalmente en torno al actor: es la interacci\u00f3n de estos la que determina la realizaci\u00f3n, desde el punto de vista del encuadre hasta la duraci\u00f3n de la escena. \u00c9l lleg\u00f3 a la direcci\u00f3n con la certeza de que repetir mil veces la misma escena desde distintos \u00e1ngulos no hace sino erosionar la interpretaci\u00f3n, restarle frescura, p\u00e1lpito, y de ah\u00ed que desde\u00f1e los ensayos y privilegie las primeras tomas (lo cual exige a los int\u00e9rpretes presentarse en plat\u00f3 con la lecci\u00f3n aprendida); y a juzgar por los resultados que obtiene, el m\u00e9todo funciona. O le funciona a \u00e9l (y a <strong>Woody Allen<\/strong>).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2021\/11\/el-aventurero-de-medianoche.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-2223\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2021\/11\/el-aventurero-de-medianoche.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2021\/11\/el-aventurero-de-medianoche.jpg 780w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2021\/11\/el-aventurero-de-medianoche-300x169.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2021\/11\/el-aventurero-de-medianoche-768x432.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Esta invisibilidad del estilo alcanza su m\u00e1s depurada forma en <em>El aventurero de medianoche<\/em>, y ello en gran parte por asentarse el relato en la cotidianeidad (cuando filmas un combate de boxeo dentro del ring, la eficacia narrativa es probable exija vigorosos movimientos de steadicam; cuando un viaje espacial, planos abiertos del firmamento que den la idea de la insignificancia humana). Ubicado temporalmente en los a\u00f1os de la Gran Depresi\u00f3n, el film narra el periplo de un cantante y guitarrista de country (<strong>Red Stovall<\/strong>, interpretado por Eastwood) y su sobrino (<strong>Whit<\/strong>, por <strong>Kyle Eastwood<\/strong>, hijo de Clint y hoy notable contrabajista de jazz) desde Oklahoma hasta Nashville, donde Stovall \u2014aquejado de tuberculosis\u2014 ha sido invitado para hacer una audici\u00f3n que puede ser su \u00faltima oportunidad de tener un \u00e9xito de masas. Se trata de un film sin g\u00e9nero, o m\u00e1s bien de g\u00e9nero m\u00faltiple: una pel\u00edcula de colegas, un relato de maduraci\u00f3n, un melodrama, una comedia, un musical. Pese a la variedad de g\u00e9neros, el film no pierde nunca la cohesi\u00f3n del tono, de una melancol\u00eda soterrada que recuerda en ocasiones a <strong>Peter Bogdanovich<\/strong>, ni tampoco la del tempo narrativo, que se despliega en una suerte de andante, aunque se trate \u2014tambi\u00e9n\u2014 de una <em>road movie <\/em>y de un film sobre coches.<\/p>\n<p>El otro gran m\u00e9rito es el rendimiento que obtiene de todo el elenco. Es innegable que Eastwood no posee un gran registro, que su ductilidad es limitada, pero tambi\u00e9n que es una presencia de un magnetismo poderos\u00edsimo, dif\u00edcilmente comparable; tal vez sobre las tablas resultase insuficiente, pero la pantalla la colma. Y adem\u00e1s nadie le puede negar el compromiso con sus roles, desde fumar trag\u00e1ndose el humo hasta conducir, montar a caballo o cantar y tocar \u00e9l mismo \u2014como aqu\u00ed ocurre\u2014 los instrumentos musicales (adem\u00e1s de lo dicho, Eastwood es tambi\u00e9n m\u00fasico autodidacta). Su hijo Kyle le da una r\u00e9plica m\u00e1s que suficiente, y la qu\u00edmica entre ambos no desfallece en ning\u00fan momento. No obstante es en la galer\u00eda de secundarios donde se hallan los momentos de mayor disfrute y verdad, como cuando el personaje de <strong>Marlene Moonglow<\/strong> (<strong>Alexa Kenin<\/strong>) canta para que Red la eval\u00fae, o aquellos en los que interviene <strong>John McIntire <\/strong>(en el papel del abuelo)<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2021\/11\/el-aventurero-de-medianoche-2.jpeg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-2225\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2021\/11\/el-aventurero-de-medianoche-2.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2021\/11\/el-aventurero-de-medianoche-2.jpeg 1024w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2021\/11\/el-aventurero-de-medianoche-2-300x169.jpeg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2021\/11\/el-aventurero-de-medianoche-2-768x432.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>As\u00ed como de m\u00faltiples tonos, <em>El aventurero\u2026<\/em> es un film de m\u00faltiples temas: la fragilidad de los sue\u00f1os, la influencia que los condicionantes socioecon\u00f3micos ejercen sobre la voluntad y las acciones de los hombres, quiz\u00e1 sobre todos la paternidad y, en concreto, la ausencia del padre. El personaje de Red es un padre ausente y a la vez, para su sobrino, un padre presente, una figura de referencia que representa todo lo que su padre biol\u00f3gico no es, todo aquello en lo que el chico no quiere convertirse (un recolector de patatas). Temas todos en los que Eastwood ahondar\u00e1 diez a\u00f1os m\u00e1s tarde en la gran <em>Un mundo perfecto<\/em>, pero que ya en <em>El aventurero de medianoche <\/em>tienen una plasmaci\u00f3n de fuste. Comparar ambas constata que Clint Eastwood, en todos estos a\u00f1os, ha hecho de la eficacia \u2014que, se ha de insistir, no implica falta de emoci\u00f3n\u2014 una costumbre.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(<em>La sombra del cipr\u00e9s<\/em>, 12\/11\/2021)<\/p>\n<p>@enfaserem<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con una carrera que abarca siete d\u00e9cadas y comprende m\u00e1s de setenta cr\u00e9ditos como actor, m\u00e1s de cincuenta como productor y cuarenta y cinco como director, Clint Eastwood es, en un sentido global, la figura capital de la industria cinematogr\u00e1fica, y sin embargo se sigue viendo por una porci\u00f3n no menor del p\u00fablico como un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4,10,983],"tags":[176,1282,1283,1284],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2221"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2221"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2221\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2228,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2221\/revisions\/2228"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2221"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2221"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2221"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}