{"id":2287,"date":"2022-05-27T13:14:39","date_gmt":"2022-05-27T11:14:39","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/?p=2287"},"modified":"2022-05-27T13:17:52","modified_gmt":"2022-05-27T11:17:52","slug":"despertar-platonico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/2022\/05\/27\/despertar-platonico\/","title":{"rendered":"Despertar plat\u00f3nico"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2022\/05\/el-show-de-truman-1-e1653649941788.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2289\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2022\/05\/el-show-de-truman-1-e1653649941788.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"158\" \/><\/a>Para <strong>Truman Burbank<\/strong> (<strong>Jim Carrey<\/strong>) cada d\u00eda es (casi) igual que el anterior: mismo saludo a los vecinos de enfrente a la hora de salir para el trabajo, mismo ataque amable del perro del de al lado antes de entrar en el coche. Y sin embargo Truman no parece echar en falta nada, asume esa realidad no con resignaci\u00f3n \u2014mucho menos frustraci\u00f3n\u2014, sino con la inocencia agradecida de la mascota a la que ponen delante un plato de comida o sacan a pasear. \u00bfPorque es un simple? En absoluto: su inteligencia es aguda, su mirada curiosa. Ocurre que Truman, desde el d\u00eda en que naci\u00f3, no ha conocido otra realidad que esa realidad anestesiada, sin apenas aristas, realidad que no es otra cosa que un inmenso plat\u00f3 de televisi\u00f3n en el que todo, desde las reacciones de las personas hasta el color de la \u00faltima papelera de la calle, est\u00e1 orquestado, dise\u00f1ado para un programa que sigue sus pasos veinticuatro horas al d\u00eda, todos los d\u00edas del a\u00f1o. El demiurgo de este mundo se llama \u2014no accidentalmente\u2014 <strong>Christof<\/strong> (<strong>Ed Harris<\/strong>), quien parece tener en su cabeza los 5.000 puntos de vista que otras tantas c\u00e1maras le ofrecen a trav\u00e9s de los monitores de su sala de producci\u00f3n, y que es capaz de hacer desaparecer el sol o provocar un atasco de tr\u00e1fico inmediato a voluntad, con solo susurrar la orden.<\/p>\n<p>Pero al fin y al cabo se trata de una realidad creada por un hombre, y son hombres \u2014por muy entrenados que est\u00e9n los actores\u2014 los que le dan aliento; por tanto tarde o temprano ocurrir\u00e1 un error o accidente y una fisura se abrir\u00e1, y con la fisura el interrogante y el asomo de revelaci\u00f3n; as\u00ed, un foco del plat\u00f3 cae del &lt;&lt;cielo&gt;&gt; justo delante de Truman, y sobre todo la s\u00fabita, fugaz y rebelde irrupci\u00f3n del actor que interpret\u00f3 a su padre, en teor\u00eda muerto en un accidente marino (que cre\u00f3 en Truman fobia al agua, y con ella se le logr\u00f3 abolir todo deseo de salir de la ciudad). Estos accidentes son de inmediato justificados (un bolet\u00edn de radio informa de la ca\u00edda del escombro de un avi\u00f3n que pasaba por ah\u00ed, la aleccionada actriz que interpreta a la mujer de Truman le dice que ella ve al padre muchas veces, es l\u00f3gico que de igual modo \u00e9l, pues lo echa de menos). No obstante la fisura ya est\u00e1 hecha, y no puede sino, de a poco pero invenciblemente, ensancharse m\u00e1s y m\u00e1s, gracias tambi\u00e9n al activismo en el mundo de este lado de una exactriz del show que en realidad se enamor\u00f3 de Truman cuando adolescente (y \u00e9l de ella), quien considera el trato que recibe el ajeno protagonista como una violaci\u00f3n monstruosa de la libertad y la dignidad del ser humano.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2022\/05\/el-show-de-truman-2-e1653649993375.jpeg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2290\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2022\/05\/el-show-de-truman-2-e1653649993375.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" \/><\/a>La referencia inmediata de esta observaci\u00f3n infatigable y minuciosa es el Gran Hermano de <strong>Orwell<\/strong> (con la diferencia de que Truman no es consciente de estar siendo observado), y desde luego puede establecerse un paralelismo con la violaci\u00f3n perpetua de la privacidad que padecemos hoy (con la diferencia de que en muchas ocasiones nosotros nos prestamos voluntariamente a la violaci\u00f3n). Pero otra lectura quiz\u00e1 m\u00e1s reposada del film sugiera una versi\u00f3n del mito de la caverna, o de su primera parte. En efecto: Truman, cual prisionero encadenado plat\u00f3nico, cree que esas sombras entre las que se mueve y con las que trata son la realidad, cuando solo apariencias sensibles; al llegar el despertar todas sus creencias se tambalean, todas sus categor\u00edas, hasta las m\u00e1s esenciales, se trastocan, y se abre ante \u00e9l el desconocido oc\u00e9ano de la libertad, que lo obliga a tomar, por primera vez en su vida, una decisi\u00f3n por completo aut\u00f3noma. &lt;&lt;Estamos condenados a ser libres&gt;&gt;, escribi\u00f3 <strong>Sartre<\/strong>, y esta es la condena que asume Truman si abandona Seahaven (literalmente, &lt;&lt;refugio del mar&gt;&gt;), la ciudad de felicidad impostada que es la \u00fanica que conoce.<\/p>\n<p>Y no es el de Truman el \u00fanico despertar; con el suyo, el de los telespectadores de todo el mundo \u2014algunos dejan la televisi\u00f3n encendida tambi\u00e9n por la noche, otros no la dejan de ver ni en la ba\u00f1era\u2014, que cual condenados a mirar las sombras en la caverna (la pantalla del televisor), se desencadenan tambi\u00e9n, y tambi\u00e9n tendr\u00e1n, desde ese momento, que comenzar a elegir, otro programa o ning\u00fan programa, comenzar quiz\u00e1 a vivir una vida plena, no a vivir su vida a trav\u00e9s de la vida de Truman.<\/p>\n<p><em><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2022\/05\/peter-weir-e1653650040799.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2291\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2022\/05\/peter-weir-e1653650040799.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"227\" \/><\/a>El show\u2026<\/em>, con guion de <strong>Andrew Niccol<\/strong>, es as\u00ed una f\u00e1bula filos\u00f3fica que no orilla la cr\u00edtica social, en especial al mercantilismo m\u00e1s salvaje: para no interrumpir la emisi\u00f3n con publicidad, esta es insertada en los parlamentos de los actores, y todo lo que aparece en pantalla, desde una mesilla de sal\u00f3n hasta una farola de esquina, est\u00e1 en venta. <strong>Peter Weir<\/strong> pone el material en escena de manera sutil\u00edsima y un mimo \u2014que no subrayado\u2014 exquisito por el detalle, para alumbrar una de esas obras impagables capaces de aportar algo nuevo en cada revisi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(<em>La sombra del cipr\u00e9s<\/em>, 20\/5\/2022)<\/p>\n<p>@enfaserem<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Ficha del film<\/u><\/p>\n<p>T\u00edt: <em>El show de Truman<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>Dir: Peter Weir<\/p>\n<p>A\u00f1o: 1998<\/p>\n<p>Int.: Jim Carrey, Ed Harris, Laura Linney<\/p>\n<p>Estados Unidos; color; comedia, drama<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para Truman Burbank (Jim Carrey) cada d\u00eda es (casi) igual que el anterior: mismo saludo a los vecinos de enfrente a la hora de salir para el trabajo, mismo ataque amable del perro del de al lado antes de entrar en el coche. Y sin embargo Truman no parece echar en falta nada, asume esa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4,10,983],"tags":[176,188,268,1309,1310],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2287"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2287"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2287\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2295,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2287\/revisions\/2295"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2287"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2287"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2287"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}