{"id":2358,"date":"2023-06-15T09:41:44","date_gmt":"2023-06-15T07:41:44","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/?p=2358"},"modified":"2023-06-14T18:43:14","modified_gmt":"2023-06-14T16:43:14","slug":"singularidad-pasmosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/2023\/06\/15\/singularidad-pasmosa\/","title":{"rendered":"Singularidad pasmosa"},"content":{"rendered":"<p>En cierta ocasi\u00f3n le preguntaron a <strong>Cabrera Infante <\/strong>a qu\u00e9 altura de la pel\u00edcula sol\u00eda darse cuenta de que se hallaba ante una obra maestra; contest\u00f3 que aproximadamente a la de los t\u00edtulos de cr\u00e9dito. No hace falta tener el olfato del escritor cubano para percatarse al ver los de <em>Mi t\u00edo <\/em>de que, si no una obra maestra, vamos seguro a ver algo que transita a muchas millas de los senderos habituales.<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2023\/06\/jacques-tati-e1686738580202.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2360\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2023\/06\/jacques-tati-e1686738580202.jpg\" alt=\"\" width=\"301\" height=\"229\" \/><\/a>Jacques Tati <\/strong>hab\u00eda dado a conocer el personaje de <strong>Hulot<\/strong> en la entrega anterior, inicial, de las cuatro de que consta la serie, <em>Las vacaciones de Monsieur Hulot<\/em>, y con <em>Mi t\u00edo <\/em>traslada la narrativa de la playa a la ciudad, del descanso prescrito a la rueda laboral de los d\u00edas y las horas: la otra cara \u2014o cruz\u2014 de la moneda productiva. As\u00ed, la cr\u00edtica en <em>Mi t\u00edo<\/em> de la sociedad industrial, del mecanicismo de la vida cotidiana es m\u00e1s palpable, pero no menos sutil ni c\u00f3mica, que en <em>Las vacaciones&#8230;<\/em> Para establecerla Tati utiliza la t\u00e9cnica del contrapunto, con el personaje de Hulot como nexo entre los dos mundos: el industrial que quiere retratar y su negativo, el pueblo o barriada adonde la fiebre tecnol\u00f3gica y la urgencia desaforada todav\u00eda no han llegado.<\/p>\n<p>Contrapunto que se da en distintos planos, el crom\u00e1tico el m\u00e1s evidente. <em>Mi t\u00edo<\/em> es la primera pel\u00edcula en color de Tati, y resulta pasmoso el manejo que hace de \u00e9l, tanto en un nivel puramente est\u00e9tico como en el sem\u00e1ntico. Asigna al pueblo una paleta b\u00e1sica de marrones, ocres, verdes oscuros&#8230; que da la idea de tierra, de cercan\u00eda, de calidez humana y ambiental; por oposici\u00f3n, la empleada para los escenarios de la ciudad es fr\u00eda: sobre todo azules y grises metalizados, blancos as\u00e9pticos. Es un mundo donde la cocina \u2014y lo hace ella sola\u2014 no se limpia sino que se &lt;&lt;esteriliza&gt;&gt;, como informa <strong>Madame Arpel <\/strong>(<strong>Adrienne Servantie<\/strong>), la hermana de Hulot, a sus vecinas en un <em>tour<\/em> por la casa en la que vive con su marido y su hijo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2023\/06\/mi-ti\u0301o-e1686760882196.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2362\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2023\/06\/mi-ti\u0301o-e1686760882196.jpg\" alt=\"\" width=\"301\" height=\"243\" \/><\/a>La casa y lo que en ella acontece muestra o sugiere los principales temas del film. La l\u00ednea recta consituye su esencia, como recta, cronometrada es la vida de <strong>Monsieur Arpel <\/strong>(<strong>Jean-Pierre Zola<\/strong>), quien pretende \u2014como el resto de la sociedad en que se mueve\u2014 que as\u00ed sea la de su hijo <strong>G\u00e9rard<\/strong> (<strong>Alain B\u00e9court<\/strong>) en el futuro. Solo que el ni\u00f1o est\u00e1 hastiado de rutinas y robots, y brilla \u00fanicamente cuando su t\u00edo, bicicleta en ristre, los visita. Hulot trae con \u00e9l el contrapi\u00e9, la sorpresa \u2014quiz\u00e1 el caos\u2014 que a \u00e9l es el primero en sorprender. Es la vibraci\u00f3n impresionista de las calles y los caf\u00e9s irrumpiendo en un entorno mondrianesco (solo que sin los colores planos de <strong>Mondrian<\/strong>); un ni\u00f1o grande, un ser inocente, sin doblez, que lleva la pipa en la boca como el ni\u00f1o el palito babeado del chupa-chups, por llevar algo. \u00bfC\u00f3mo no preferir pasar la tarde con un tipo as\u00ed \u2014y con los ni\u00f1os con los que le pone en contacto\u2014 que en una prisi\u00f3n de acero y cristal sin m\u00e1s distracci\u00f3n que darse un ba\u00f1o o hacer los deberes?<\/p>\n<p>Todo esto se presenta con una comicidad punzante, pero nunca sangrienta; hay afecto de Tati hacia los Arpel y los de su clase, son antes productos involuntarios de la sociedad industrial, como los relojes o la aspiradora, que sujetos que hayan elegido ser as\u00ed. Y en ellos todav\u00eda hay trazas de humanidad, no est\u00e1n por completo robotizados. El deseo de aparentar, que ejemplifica el gag del pez\/fuente (Madame Arpel la pone en marcha para que salga el chorro de agua cada vez que alguien llama a la puerta exterior, para que cuando el visitante abra y entre, se piense que la fuente siempre est\u00e1 encendida), es humano, como lo es el de tratar de ayudar a un familiar \u2014Hulot\u2014 a conseguir un trabajo o una pareja.<\/p>\n<p>El uso del sonido es posiblemente el elemento m\u00e1s idiosincr\u00e1sico del film. Sin ser muda, en <em>Mi t\u00edo<\/em> los di\u00e1logos se han reducido a la m\u00e9dula, y lo que se escucha por sobre el resto son los sonidos ambientales \u2014el vaiv\u00e9n chirriante de un columpio, el goteo de un grifo, el estruendo de un martillo neum\u00e1tico percutiendo contra el asfalto&#8230;\u2014; estos sonidos juegan un papel fundamental en muchos gags y, a la vez, junto al cuidad\u00edsimo uso del color y de la composici\u00f3n de los encuadres, crean una suerte de hiperrealidad o ultrarrealidad, un espacio en el que el tiempo parece fluir un poco m\u00e1s despacio y los objetos adquirir una relevancia que normalmente no les damos, por lo acostumbrada que a ellos est\u00e1 nuestra mirada.<\/p>\n<p>En suma, <em>Mi t\u00edo<\/em> presenta una propuesta singular\u00edsima \u2014hoy, quiz\u00e1 solo <strong>Wes Anderson <\/strong>y <strong>Roy Andersson <\/strong>hayan incorporado a su cine la influencia de Tati de forma org\u00e1nica\u2014 y de una riqueza excepcional, que invita a la revisi\u00f3n y que casi con seguridad llevar\u00e1 al espectador que desconoc\u00eda a Hulot a zambullirse en el resto de la serie y, a mayores, en toda la filmograf\u00eda del impar realizador franc\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(<em>La sombra del cipr\u00e9s<\/em>, 10\/06\/2023)<\/p>\n<p>@enfaserem<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Ficha del film<\/u><\/p>\n<p>T\u00edt.: <em>Mi t\u00edo<\/em> <em>(Mon oncle)<\/em><\/p>\n<p>Dir: Jacques Tati<\/p>\n<p>A\u00f1o: 1958<\/p>\n<p>Ints.: Jacques Tati, Jean-Pierre Zola, Adrienne Servantie<\/p>\n<p>Francia, Italia; color; 120 mins.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En cierta ocasi\u00f3n le preguntaron a Cabrera Infante a qu\u00e9 altura de la pel\u00edcula sol\u00eda darse cuenta de que se hallaba ante una obra maestra; contest\u00f3 que aproximadamente a la de los t\u00edtulos de cr\u00e9dito. 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