{"id":2460,"date":"2024-06-18T09:48:20","date_gmt":"2024-06-18T07:48:20","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/?p=2460"},"modified":"2024-09-23T13:25:57","modified_gmt":"2024-09-23T11:25:57","slug":"la-identidad-como-busqueda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/2024\/06\/18\/la-identidad-como-busqueda\/","title":{"rendered":"La identidad como b\u00fasqueda"},"content":{"rendered":"<p>El arranque de <em>Incendies<\/em> trae a la memoria el de <em>La chaqueta met\u00e1lica<\/em>: una maquinilla que rapa cabezas resignadas contra un fondo de m\u00fasica pop-rock, con la diferencia de que ahora no se trata de adolescentes tard\u00edos sino de ni\u00f1os; el corte de pelo forzado supone la p\u00e9rdida de la identidad anterior, la entrada abrupta en una nueva realidad de la que \u2014intuimos\u2014 no van a salir \u2014mucho menos siendo ni\u00f1os\u2014 indemnes.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2467\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2024\/06\/incendies-1-2-e1718622159945.jpg\" alt=\"\" width=\"301\" height=\"169\" \/>Y as\u00ed queda, en apenas un pu\u00f1ado de planos y escaso par de minutos, delineado el tema fundamental del film: la b\u00fasqueda de la identidad perdida, o, con mayor precisi\u00f3n, de la verdadera identidad, pues la que los protagonistas daban por sentado era la suya no es tal. As\u00ed lo descubren los dos mellizos, <strong>Jeanne<\/strong> y <strong>Simon Marwan<\/strong> (respectivamente <strong>M\u00e9lissa D\u00e9sormeaux-Poulin<\/strong> y <strong>Maxim Gaudette<\/strong>), al abrir el testamento de su madre <strong>Nawal<\/strong> (una abracadabrante <strong>Lubna Azabal<\/strong>) y enterarse de que tienen que entregar dos cartas: una al padre que cre\u00edan muerto y otra a un hermano que no sab\u00eda que ten\u00edan; en caso de no hacerlo, su madre afirma en el testamento que no se la entierre con la l\u00e1pida debida ni en un ata\u00fad; en otras palabras, la madre niega a sus hijos \u2014y se niega a ella\u2014 el descanso apropiado, el espacio acotado para el recuerdo. La petici\u00f3n es inicialmente recibida con, primero, sorpresa, y acto seguido con desd\u00e9n e iracundia por Simon: otra de las ocurrencias de la loca de su madre, en la que \u00e9l no tiene intenci\u00f3n ninguna de formar parte. As\u00ed pues es Jeanne quien se embarca en el viaje desde Canad\u00e1, donde residen, hasta un pa\u00eds innominado de Oriente Pr\u00f3ximo que tiene varias trazas de ser L\u00edbano.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2468\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2024\/06\/denis-villeneuve-1-e1718622396205.jpg\" alt=\"\" width=\"301\" height=\"172\" \/>A partir de aqu\u00ed, la trama se desmadeja en una serie de saltos temporales del pasado al presente y del presente al pasado que van descubriendo, como una cebolla a la que se le quitase capa a capa hasta llegar al coraz\u00f3n, o como un toc\u00f3n en el que uno se fuese internando anillo a anillo hasta llegar al centro, la peripecia vital de Nawal y la b\u00fasqueda de Jeanne (a la que llegado un punto se une tambi\u00e9n Simon). Es un viaje que llevar\u00e1 al espectador a una guerra de religi\u00f3n entre cristianos nacionalistas y musulmanes, a un entorno de pobreza sin horizontes, de atavismos sociales, en donde Nawal es, pese a las acciones que ejerce, presa del destino, de la historia, lo que otorga al relato una dimensi\u00f3n de tragedia cl\u00e1sica, griega, que la revelaci\u00f3n del final no har\u00e1 sino acrecentar. Este enfoque formal dislocado que adopta <strong>Denis Villeneuve<\/strong>, junto al tema de la herencia y de la identidad tanto familiar como de un pueblo, recuerda al del tambi\u00e9n canadiense <strong>Atom Egoyan<\/strong>, en especial en <em>Ararat<\/em>, y la manera en que maneja las transiciones cuando los personajes se desplazan de un lugar a otro \u2014en vez de simplemente cortar desde el lugar de partida al de llegada\u2014, a <strong>Michelangelo Antonioni<\/strong> (a lo que los cr\u00edticos de la \u00e9poca se refer\u00edan como &lt;&lt;tiempos muertos&gt;&gt;, pero que est\u00e1n muy vivos).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2464\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2024\/06\/incendies-2-e1718621838606.jpg\" alt=\"\" width=\"301\" height=\"169\" \/>La violencia es un factor esencial en el film, acaso <em>el<\/em> factor central. La violencia permea casi todas las escenas; es una violencia que adopta m\u00faltiples formas, desde la f\u00edsica e inmediata de un grito ag\u00f3nico o un disparo a bocajarro a la psicol\u00f3gica y m\u00e1s difuminada \u2014pero igualmente potent\u00edsima\u2014 de un consejo\/advertencia\/amenaza que da una abuela a su nieta. El tratamiento es de una sensibilidad superlativa: jam\u00e1s Villeneuve se regodea en ella, lo que le otorga una fuerza mucho mayor; se \u201climita\u201d a mostrarla, pero desde un punto de vista y durante un tiempo exactos, que hace que uno la perciba en todo su horror, con toda su fuerza. (Ejemplar es en este sentido la escena del autob\u00fas, desde la detenci\u00f3n del comienzo hasta su involvidable resoluci\u00f3n en plano general). Un tratamiento que dista infinitamente de la pornograf\u00eda a que estamos acostumbrados, a esa falsa estilizaci\u00f3n de ca\u00f1ones de pistola en primer\u00edsimo plano, sesos reventados contra la c\u00e1mara, atronadoras volteretas de coches en un accidente explosivo&#8230; y que en no pocas veces es est\u00e9ticamente vac\u00eda y moralmente reprobable \u2014o por lo menos discutible\u2014.<\/p>\n<p>Otros dos elementos que ayudan sobremanera a crear el clima de tragedia austera y de encantamiento \u2014pese a la b\u00fasqueda, no cabe hablar de un film de suspense\u2014 son el extraordinario elenco principal \u2014Lubna Azabal, s\u00ed, pero no solo\u2014, que enriquece la acertad\u00edsima presencia de los secundarios no profesionales, y el uso que hace de la m\u00fasica, en especial de las dos canciones de <strong>Radiohead<\/strong> que sirven, en contraposici\u00f3n con las im\u00e1genes, para incrementar la sensaci\u00f3n de extra\u00f1amiento de los personajes en un entorno que les es ajeno, para indicarnos c\u00f3mo Occidente se adentra en Oriente y el choque cultural que los personajes experimentan.<\/p>\n<p><em>Incendies<\/em> es, en suma, uno de esos t\u00edtulos memorables que admiten y hasta se benefician de un segundo o incluso un tercer visionado; clase de pel\u00edcula que, por desgracia, cada vez resulta m\u00e1s dif\u00edcil de encontrar.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(<em>La sombra del cipr\u00e9s<\/em>, 15\/6\/2024)<\/p>\n<p>@enfaserem<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>Ficha del film<\/u><\/p>\n<p>T\u00edt.: <em>Incendies<\/em><\/p>\n<p>Dir.: Denis Villeneuve<\/p>\n<p>Ints.: Lubna Azabal, M\u00e9lissa D\u00e9sormeaux-Poulin, Maxim Gaudette<\/p>\n<p>Canad\u00e1, 2010<\/p>\n<p>Drama, color, 130 mins.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El arranque de Incendies trae a la memoria el de La chaqueta met\u00e1lica: una maquinilla que rapa cabezas resignadas contra un fondo de m\u00fasica pop-rock, con la diferencia de que ahora no se trata de adolescentes tard\u00edos sino de ni\u00f1os; el corte de pelo forzado supone la p\u00e9rdida de la identidad anterior, la entrada abrupta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4,10,983],"tags":[176,1357,268,1356],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2460"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2460"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2460\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2469,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2460\/revisions\/2469"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2460"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2460"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2460"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}