{"id":331,"date":"2012-03-03T18:27:24","date_gmt":"2012-03-03T17:27:24","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/?p=331"},"modified":"2012-03-03T18:27:24","modified_gmt":"2012-03-03T17:27:24","slug":"la-pasion-del-arqueologo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/2012\/03\/03\/la-pasion-del-arqueologo\/","title":{"rendered":"La pasi\u00f3n del arque\u00f3logo"},"content":{"rendered":"<p>Una c\u00e9lebre cadena de distribuci\u00f3n y exhibici\u00f3n cinematogr\u00e1fica se promociona equiparando el placer que se obtiene viendo la pel\u00edcula en alguna de sus salas con el que vi\u00e9ndola en casa. Se han pues invertido los t\u00e9rminos \u2014el lugar ideal para ver una pel\u00edcula es sentado en el sof\u00e1, ya no en el templo hist\u00f3rico y m\u00edtico de la sala\u2014, y lo que es m\u00e1s importante: tal inversi\u00f3n ha sido aceptada, y adoptada, por los en teor\u00eda interesados en que el p\u00fablico siga d\u00e1ndose el paseo. \u00bfHa muerto entonces el cine? No pocos as\u00ed lo estiman. Creo que yerran. El cine, pese a la realidad innegable de que la gran mayor\u00eda de pel\u00edculas son hoy solo un veh\u00edculo para vender palomitas industriales, y de hecho resultan tan vac\u00edas como estas, no ha muerto: ha mutado la forma de verse. El 3D es el (pen)\u00faltimo, m\u00e1s voluntarioso reclamo de las productoras por seguir llevando p\u00fablico a las salas, pero pronto todas las pantallas dom\u00e9sticas vendr\u00e1n con 3D de serie, y las pel\u00edculas se distribuir\u00e1n directamente en los hogares, cumpli\u00e9ndose as\u00ed la profec\u00eda que hiciera <strong>Coppola<\/strong> en los setenta.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft\" src=\"\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/thumb\/a\/aa\/Martin_Scorsese_by_David_Shankbone.jpg\/200px-Martin_Scorsese_by_David_Shankbone.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"272\" \/>El cine, s\u00ed, no ha muerto. Mientras permanezca la magia de la conexi\u00f3n entre la pel\u00edcula y el espectador el cine seguir\u00e1. Y no otro cosa que un canto a esta magia mutable del cine son las dos cintas m\u00e1s premiadas del a\u00f1o, <em>The artist<\/em>, de <strong>Michel Hazanavicius<\/strong>, y <em>Hugo<\/em>, de <strong>Martin Scorsese<\/strong>. Un canto y una prueba: la magia puede darse muda y en blanco y negro o en tres dimensiones y con dolby surround; en una sala repleta o solo en tu sal\u00f3n. En el caso de Scorsese, <em>Hugo<\/em> es el canto en el plano de la ficci\u00f3n de la labor que en el mundo real viene realizando desde que en el a\u00f1o 90 fundara <em>The Film Foundation<\/em> y casi veinte despu\u00e9s <em>World Cinema Foundation<\/em>, asociaciones con las que por amor al arte \u2014o sea sin \u00e1nimo de lucro\u2014 se ha empe\u00f1ado en restaurar obras maestras y en descubrir minoritarias que no pocas veces se revelan maestras tambi\u00e9n. Si algo define el trabajo de Scorsese es la pasi\u00f3n del descubrimiento, la celebraci\u00f3n del acto creativo. <em>Hugo<\/em> es la materializaci\u00f3n del sue\u00f1o de un ni\u00f1o explorando, fascinado, un juguete nuevo, pero ese ansia por descubrir y explorar se da igualmente, y de manera no menos obsesiva, en sus largometrajes documentales y, sin duda, en su trabajo al frente de las dos fundaciones citadas. Uno sospecha incluso que la obra de la que Scorsese m\u00e1s orgulloso se sienta es la realizada en estas, es decir mimando la obra de otros.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft\" src=\"\/\/1.bp.blogspot.com\/-7Misqac83sI\/T0gn2jvuiDI\/AAAAAAAACQI\/Xa-lmEHDgyw\/s1600\/27536_132043850146378_5529_n.jpg\" alt=\"\" width=\"180\" height=\"164\" \/> El dato sin duda sorprender\u00e1: el 50% de las pel\u00edculas americanas hechas antes de 1950 y m\u00e1s del 90 de las hechas antes del crac del 29 se han perdido. Dato que resulta lamentable m\u00e1s all\u00e1 del fetichismo f\u00edlmico; casi siempre la mejor manera de conocer el presente es buceando en el pasado, y en eso el cine es un medio insuperable, el bar\u00f3metro perfecto para tomarle la temperatura a una \u00e9poca, para imbuirnos del <em>Zeitgeist<\/em> de un periodo determinado. Uno entiende de forma m\u00e1s inmediata, sint\u00e9tica, la hipocres\u00eda suburbana de jardines como postales de los a\u00f1os 50, y toda la violencia sexual y racial subyacente a ella, viendo <em>Lejos del cielo<\/em> que leyendo los tratados sociol\u00f3gicos de la \u00e9poca. No es que la visi\u00f3n de la pel\u00edcula sustituya la lectura, pero lo que esta nos da en gr\u00e1ficos y tablas olvidables, aquella nos lo da en un plano que se fija para siempre en la memoria, aunque luego no nos acordemos de \u00e9l. Y por supuesto resulta una forma mucho m\u00e1s divertida.<\/p>\n<p>Pero no solo de Am\u00e9rica vive el cine, y la labor arqueol\u00f3gica de b\u00fasqueda y restauraci\u00f3n de pel\u00edculas la desarrolla el director italoamericano en gran medida en pa\u00edses que no cuentan con los recursos necesarios (la voluntad de hacerlo ni se les plantea). El placer del arqueol\u00f3go es el placer del descubrimiento \u2014y del redescubrimiento\u2014, y este placer es uno de los m\u00e1s espec\u00edficamente cinematogr\u00e1ficos. Por muy pocas cosas cambiar\u00eda un cin\u00e9filo el placer de toparse con una buena pel\u00edcula antigua que no conoc\u00eda. Scorsese se ha entregado a este placer con un deber infatigable, y a ese deber se abandona con una autoimposici\u00f3n sacrificial, religiosa, con toda la devoci\u00f3n sacerdotal del sacerdote que no pudo ser, en busca quiz\u00e1 de una suerte de redenci\u00f3n f\u00edlmica por pecados que como director no ha cometido nunca o casi nunca, desde que siguiera el consejo de su maestro <strong>Cassavetes<\/strong> de filmar solo lo que en verdad le interesase y no proyectos ajenos a su sentir. Scorsese, pues, quiere devolverle al cine parte de lo mucho que el cine le ha dado, y trata as\u00ed de preservar y compartir ese amor de la mejor manera que existe: con el propio cine, con lo que hace que el cine sea en definitiva lo que es, las pel\u00edculas.<\/p>\n<p><a href=\"\/enfaserem\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2012\/03\/Un_viaje_personal_con_Martin_Scorsese_a_traves_del_cine_americano_TV-879885798-large-e1330795583388.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-332\" title=\"Un_viaje_personal_con_Martin_Scorsese_a_traves_del_cine_americano_TV-879885798-large\" src=\"\/enfaserem\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2012\/03\/Un_viaje_personal_con_Martin_Scorsese_a_traves_del_cine_americano_TV-879885798-large-e1330795583388.jpg\" alt=\"\" width=\"123\" height=\"175\" \/><\/a>Esta labor arqueol\u00f3gico-restauradora se completa con la labor documental divulgativa de <em>Un viaje personal con Martin Scorsese a trav\u00e9s del cine americano<\/em> y <em>Mi viaje a Italia<\/em>, donde Scorsese traza su particular genealog\u00eda f\u00edlmica y familiar, de <strong>Orson Welles<\/strong> a <strong>Sam Fuller<\/strong>, de <strong>Antonioni<\/strong> a <strong>Fellini<\/strong>, de manera tan arbitraria como brillante, y que tiene la gran virtud no solo de despertar el deseo de ver las pel\u00edculas que uno no ha visto sino de revisar las que s\u00ed. Genealog\u00eda f\u00edlmica y familiar, hemos dicho, pues en el caso de Scorsese son inseparables y se alimentan mutuamente. Scorsese encarna la m\u00e1xima de <strong>Truffaut<\/strong> de que quien ama el cine, ama la vida, y la lleva m\u00e1s all\u00e1: para Scorsese el cine <em>es<\/em> la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(<em>La sombra del cipr\u00e9s<\/em>, 3\/3\/2012)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una c\u00e9lebre cadena de distribuci\u00f3n y exhibici\u00f3n cinematogr\u00e1fica se promociona equiparando el placer que se obtiene viendo la pel\u00edcula en alguna de sus salas con el que vi\u00e9ndola en casa. 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