{"id":410,"date":"2012-04-28T13:15:00","date_gmt":"2012-04-28T11:15:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/?p=410"},"modified":"2012-04-28T13:15:00","modified_gmt":"2012-04-28T11:15:00","slug":"reportaje-del-horror","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/2012\/04\/28\/reportaje-del-horror\/","title":{"rendered":"Reportaje del horror"},"content":{"rendered":"<p>La literatura del horror tiene en su vertiente <<Campos de concentraci\u00f3n>> uno de sus m\u00e1s inagotables filones. La cantidad de p\u00e1ginas dedicadas a la infamia de los campos supera en proporci\u00f3n abrumadora la dedicada a otros genocidios no menos met\u00f3dicos, inconcebibles y descorazonadores, digamos el armenio o el ruand\u00e9s, y este volumen inmenso no deja de crecer temporada a temporada. Pero tampoco la atenci\u00f3n prestada a los campos es m\u00e1s o menos paritaria, y los del exterminio nazi siguen recibiendo mucha m\u00e1s que los del estalinismo, a los que a\u00fan hoy cubre una bruma de confusi\u00f3n, cuando no de ignorancia, entre una parte no desde\u00f1able del p\u00fablico. Auschwitch se ha convertido en s\u00ed mismo en un g\u00e9nero literario, mientras que Kolim\u00e1 o cualquier otra isla de muerte del archipi\u00e9lago Gulag suenan a terrores lejanos, esteparios, que no nos ata\u00f1en de una manera tan directa, tan medular, pese a que la suma de v\u00edctimas en ellos fuera mayor. Y no se trata de establecer jerarqu\u00edas del horror. No es que unos campos fueran \u201cpeores\u201d que otros. Se trata simplemente de ser conscientes de que el Horror es uno y m\u00faltiple.<\/p>\n<p><a href=\"\/enfaserem\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2012\/04\/un-mundo-aparte-e1335611370751.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-411\" title=\"un mundo aparte\" src=\"\/enfaserem\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2012\/04\/un-mundo-aparte-e1335611370751.jpg\" alt=\"\" width=\"178\" height=\"275\" \/><\/a>Con todo, esta hegemon\u00eda del horror ha venido siendo corregida editorialmente en Espa\u00f1a, en los \u00faltimos a\u00f1os, con una serie de libros entre los que <em>Un mundo aparte<\/em>, por primera vez traducido al espa\u00f1ol a partir del original polaco, ha de ocupar desde ya un lugar de referencia. El libro de <strong>Gustaw Herling-Grudzi\u0144ski<\/strong> fue uno de los primeros \u2014en 1951\u2014 en dar a conocer en Occidente la infamia del Gulag, pero una serie de avatares \u2014entre los que la ceguera voluntaria de una gran parte de la izquierda (por as\u00ed llamarla) ortodoxa europea tuvo no poca parte de culpa\u2014 lo relegaron al ostracismo p\u00fablico hasta la d\u00e9cada de los noventa. Etiquetado como \u201cnovela autobiogr\u00e1fica\u201d, me parece sin embargo m\u00e1s preciso ubicarlo en esa categor\u00eda h\u00edbrida y vibrante que es el Nuevo Periodismo: <em>Un mundo aparte <\/em>es Nuevo Periodismo con quince a\u00f1os de adelanto. En efecto: la cr\u00f3nica narrada en <em>Un mundo\u2026<\/em> se ajusta a los hechos acontecidos con un rigor que la novela, aun la novela autobiogr\u00e1fica, no tiene por qu\u00e9 mantener, basta con que la inspiren; en cambio, todo lo que se cuenta en <em>Un mundo\u2026<\/em> acontenci\u00f3 tal cual \u2014y adem\u00e1s el lector lo sabe de entrada\u2014, como en un reportaje; el que para contar tales hechos se haya recurrido a las t\u00e9cnicas propias de la ficci\u00f3n solo subraya la audacia del autor. Los hechos del horror los podemos consultar en otros lados, en la enciclopedia, en internet, en <strong>Solzhenitsyn<\/strong> (cuyo <em>Archipi\u00e9lago Gulag<\/em> solo tiene un fallo: el de ser ilegible), pero al cabo casi seguro terminemos desbordados por ellos, desorientados. Herling-Grudzi\u0144ski supo o tuvo la intuici\u00f3n art\u00edstica de que con las t\u00e9cnicas de la ficci\u00f3n se puede desflorar una verdad mucho m\u00e1s palpitante; de que as\u00ed, parad\u00f3jicamente, es muy probable que la verdad llegue de manera m\u00e1s directa al lector que con la enumeraci\u00f3n desnuda de los horrores, pues se a\u00fana la fascinaci\u00f3n de la ficci\u00f3n con la fuerza de la realidad. Ejemplos de los hallazgos estil\u00edsticos de H-G son: <<\u2026 el helecho de hielo que crec\u00eda en el cristal>> (para describir la escarcha); <<\u2026 se dirig\u00edan al campo las brigadas cual cortejos f\u00fanebres de sombras llevando a hombros sus propios restos mortales>>; <<Me atra\u00eda\u2026 su fan\u00e1tica solidaridad>>; <<\u2026 experimentando el mayor privilegio que le puede ser concedido a alguien que se est\u00e1 muriendo, el privilegio de evocar recuerdos.>><\/p>\n<p>El periplo narrado en <em>Un mundo\u2026<\/em> es el que H-G pas\u00f3 en el \u201ccampo de trabajo\u201d \u2014eufemismo infamante\u2014 de Y\u00e1rtsevo desde noviembre\/diciembre de 1940 hasta enero del 42, m\u00e1s un ep\u00edlogo de retorno y casi euforia al conocer de la ca\u00edda de Par\u00eds, donde el azar recompensa finalmente al autor con el nacimiento de una amistad fugaz y duradera. Un colof\u00f3n adecuado como r\u00fabrica\u00a0 y resumen de la sensaci\u00f3n que le gana al lector en el momento de cerrar el libro: la de que el hombre, animal de inagotable inventiva para la infamia y el dolor gratuito, es tambi\u00e9n capaz del hero\u00edsmo, y que gracias a h\u00e9roes callados el mundo sigue, pese a todo, girando.<\/p>\n<p>El \u00fanico reproche que se le puede hacer a la presente edici\u00f3n de <em>Un mundo aparte<\/em> es la excesiva cantidad de erratas que se han deslizado en el texto \u2014<<el estigma de la tragedia marcada en el rostro>>, en vez de marcado; <<seis menos cuatro>> en lugar de menos cuarto; <<sonreir>> sin tilde, etc.\u2014 que merecen sin duda una correcci\u00f3n urgente de cara a futuras ediciones. Una l\u00e1stima, pues si existe la categor\u00eda de libros necesarios, <em>Un mundo aparte <\/em>merece pertenecer a ella por pleno derecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(<em>La sombra del cipr\u00e9s<\/em>, 28\/4\/2012)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La literatura del horror tiene en su vertiente uno de sus m\u00e1s inagotables filones. 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