{"id":507,"date":"2012-07-14T21:26:21","date_gmt":"2012-07-14T19:26:21","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/?p=507"},"modified":"2012-07-14T21:26:21","modified_gmt":"2012-07-14T19:26:21","slug":"el-cuerpo-como-prosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/enfaserem\/2012\/07\/14\/el-cuerpo-como-prosa\/","title":{"rendered":"El cuerpo como prosa"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/enfaserem\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2012\/07\/pennac-e1342293834723.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-508\" title=\"pennac\" src=\"\/enfaserem\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2012\/07\/pennac-e1342293834723.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"150\" \/><\/a>La \u00faltima novela de <strong>Daniel Pennac <\/strong>parte de una idea tan original como simple; <em>Diario de un cuerpo<\/em> narra la par\u00e1bola vital de un hombre a trav\u00e9s de las reflexiones que la observaci\u00f3n de los cambios y los accidentes en su cuerpo le sugieren. No encontrar\u00e1 pues aqu\u00ed el lector, como en los diarios al uso, digresiones o apuntes filos\u00f3ficos \u2014m\u00e1s o menos profundos\u2014 sobre la vida; tampoco an\u00e9cdotas banales \u2014m\u00e1s o menos divertidas\u2014 ni deseos inconfesables \u2014m\u00e1s o menos cr\u00edpticos\u2014. Lo que el lector encontrar\u00e1 ser\u00e1 carne, pelos, b\u00edceps, humores, caries, sobacos, sudor, sangre y semen. Igual que cierto poeta exigi\u00f3 que el poema deber\u00eda dar cosas, <em>Diario de un cuerpo <\/em>quiere darnos el relato vital de la materia que constituye a un hombre, sin intromisiones fastidiosas del esp\u00edritu ni el pensamiento, esos \u00e1ngeles con tendencia a la dispersi\u00f3n. O esta, al menos, es la idea de partida.<\/p>\n<p>Que no logra cuajar del todo, por la sencilla raz\u00f3n de que la separaci\u00f3n absoluta entre cuerpo y mente es imposible. Dicotom\u00eda fundamentalmente occidental de la que nos valemos para simplificar y ahorrar tiempo, pero en resumidas cuentas falsa. Y el autor era consciente de ello al acometer el proyecto, pero como quien se empe\u00f1a en trasladar agua en el cuenco de las manos en lugar de optar por la elecci\u00f3n m\u00e1s segura del cubo, prefiri\u00f3 insistir en su idea; quiz\u00e1 justamente por eso, porque no era el camino m\u00e1s seguro y pese al fracaso indudable, lo cual sin duda es de aplaudir. As\u00ed, durante todo el diario el narrador contrapone este proyecto suyo de diario f\u00edsico con el m\u00e1s habitual de <<diario \u00edntimo>>; sin embargo, \u00bfcabe imaginar algo m\u00e1s \u00edntimo que el propio cuerpo? Quiere decirse que tambi\u00e9n se piensa con las manos y la espalda, y que resulta casi imposible no extrapolar un dolor de muelas a otros dolores de corte m\u00e1s metaf\u00edsico.<\/p>\n<p><a href=\"\/enfaserem\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2012\/07\/diario-de-un-cuerpo-e1342293910991.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-509\" title=\"diario de un cuerpo\" src=\"\/enfaserem\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2012\/07\/diario-de-un-cuerpo-e1342293910991.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"340\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2012\/07\/diario-de-un-cuerpo-e1342293910991.jpg 200w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/14\/2012\/07\/diario-de-un-cuerpo-e1342293910991-176x300.jpg 176w\" sizes=\"(max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>El libro se estructura en siete partes m\u00e1s un pr\u00f3logo y una suerte de coda; en el pr\u00f3logo se nos informa de que el diario es el legado inesperado que el narrador hace a su hija, y del motivo de su inicio, a los doce a\u00f1os de edad. Conviene pues no olvidar el t\u00edtulo y recalcar que se trata de un diario y no de unas memorias, de la vida en presente y no en retrospectiva, y que por tanto la voz que narra\/escribe deber\u00eda caminar al comp\u00e1s de la edad. No puede hablarse a los doce a\u00f1os como a los treinta y tres como a los cincuenta como a los setenta y dos. Por muy inteligente y pedante que sea un ni\u00f1o, chirr\u00edan al punto expresiones como que su estado de \u00e1nimo es <<tranquilamente entomol\u00f3gico>>, que <<Violette <em>dixit>><\/em> o que su prop\u00f3sito es que el diario <<act\u00fae como embajador entre mi esp\u00edritu y mi cuerpo>>. El reto que a uno le hubiera gustado es que la voz acompa\u00f1ase al cuerpo, que a los doce a\u00f1os al cuerpo sin pelo y enclenque le acompa\u00f1ase una voz l\u00edmpida como el agua fresca, que acaso progresivamente se fuera complicando, seg\u00fan la vida iba llenando de experiencias \u2014de palabras\u2014 ese cuerpo, para quiz\u00e1 con los a\u00f1os irse tambi\u00e9n desprendiendo progresivamente de ellas, reduci\u00e9ndolas a lo esencial hasta que, con la ancianidad, la voz del abuelo se semejase a la del ni\u00f1o que fue, y el c\u00edrculo de la vida cerrado. Esta pega, con todo, casi se olvida una vez el narrador alcanza la juventud, y es probable que el conjunto del relato adquiera as\u00ed una mayor unidad. Adem\u00e1s, las sorpresas que la edad va trayendo \u2014el estir\u00f3n adolescente, las inesperadas y tontas l\u00e1grimas pasados los cuarenta, las constelaciones de manchitas rojas a partir de los cincuenta, etc.\u2014 se sienten m\u00e1s inmediatas, m\u00e1s verdaderas al ser contadas por alguien que las acaba de sufrir\/experimentar que no por alguien que narrase el recuerdo de la experiencia.<\/p>\n<p>Lo apuntado no ha de inducir a que creer que nos hallamos ante un libro menor. <em>Diario de un cuerpo <\/em>es una lectura fascinante, y sus m\u00e9ritos muchos y varios, ante todos un sentido de la percepci\u00f3n po\u00e9ticamente luminoso \u2014un desfile de los bolcheviques es <<la abominable versi\u00f3n del cuerpo \u00fanico>>, el fascismo en una imagen; su cuerpo le resulta <<\u00edntimamente ajeno>>\u2014. Asimismo, el narrador hace del humor un uso tan eficaz como medido y sorprendente; el humor recorre el diario como un venero subterr\u00e1neo, estallando en g\u00e9iseres de risa de tanto en tanto, muchas veces en situaciones f\u00edsicamente extremas (la entrada en la que narra c\u00f3mo el doctor le extirpa un p\u00f3lipo nasal es hilarante); en este sentido, <em>Diario\u2026 <\/em>cuenta con algunos de los m\u00e1s depurados p\u00e1rrafos escatol\u00f3gicos que este rese\u00f1ador haya le\u00eddo, y que sin duda <strong>Joyce<\/strong> o <strong>Updike<\/strong> hubieran celebrado. Posee por \u00faltimo un o\u00eddo verbal exquisito y un amor infinito por la palabra justa \u2014verbigracia, la entrada en que describe la homonimia de la palabra <<regla>>\u2014. Se trata, en suma, del diario de un escritor, y de un escritor excelente, aunque la profesi\u00f3n alimentaria del narrador tenga relaci\u00f3n directa, seg\u00fan se alude, con el mundo pol\u00edtico-empresarial.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, resulta casi inevitable hacer una lectura biol\u00f3gica del libro, aun sabiendo que se trata de un relato de ficci\u00f3n. Seg\u00fan se avanza por este itinerario de la carne, uno va recordando c\u00f3mo era por entonces, a los diez, a los quince, a los veinte, llegando la curiosidad comparativa al m\u00e1ximo al alcanzar la edad del narrador, curiosidad que se transforma en crecientemente suspicaz y temerosa seg\u00fan va avanzando \u2014<<Ops, as\u00ed que esto es lo que me espera: dolores de ri\u00f1ones por la ma\u00f1ana y de pr\u00f3stata al ir al ba\u00f1o>>\u2014. Bueno. Al final la Naturaleza terminar\u00e1 imponi\u00e9ndose y el cuerpo ser\u00e1 pasto de la tierra. Mientras tanto, no es mala manera de emplear el tiempo acudir a lecturas tan gratas como esta.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(<em>La sombra del cipr\u00e9s<\/em>, 14\/7\/2012)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La \u00faltima novela de Daniel Pennac parte de una idea tan original como simple; Diario de un cuerpo narra la par\u00e1bola vital de un hombre a trav\u00e9s de las reflexiones que la observaci\u00f3n de los cambios y los accidentes en su cuerpo le sugieren. 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