Blogs

hastaelpitidofinal

Hasta el pitido final

La moral del alcoyano

Pensé llamar a este blog ‘La moral del alcoyano’. No me voy a arrogar la autoría; el nombre surgió en una de esas charlas de redacción que sirven para aclarar ideas. Acabé por descartarlo para evitar herir susceptibilidades, pero realmente el dicho encaja como anillo al dedo a la campaña de Alfredo Pérez Rubalcaba. A una semana de las elecciones, las encuestas siguen situándolo a una distancia inalcanzable de Mariano Rajoy.
Los socialistas confían en que dentro esa enorme bolsa de indecisos que les quita el sueño (alrededor de tres millones de antiguos votantes) haya también “decididos vergonzantes”, como acertadamente los califica el colega de La Voz de Galicia Manuel Cheda. Quién sabe. Como su propio nombre indica, el voto oculto no se revela hasta el mismo día de las elecciones. Aferrarse a eso no deja de ser aferrarse a un clavo ardiendo. Y, sin embargo, quizá sirva para no caer en la tentación de ‘tirar la toalla’.
Seis actos, seis, ha tenido hoy Rubalcaba y tres de ellos de pequeño formato; paradas en pueblos camino a su mitin en Vigo para intentar convencer a los vecinos en cómplices de su campaña. Al PSOE se le ha caído la red del partido tras las elecciones municipales. Y no le ha quedado más remedio que tirar de todos los medios a su alcance: lo moderno (twitter) y lo antiguo (el mitin desde un cajón).
Porque Rubalcaba tiene la moral de un alcoyano, pero ha llegado a la conclusión de que con eso no basta. Pedro, Juan, Inés y Azucena, tu prima, tu hermano y la vecina del quinto tienen más credibilidad que él. Por eso quiere convertirlos en portadores de su mensaje. Se está formando una secta; son los Testigos de Alfredo.

Temas


noviembre 2011
MTWTFSS
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
282930