{"id":101,"date":"2013-06-09T08:29:04","date_gmt":"2013-06-09T08:29:04","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/?p=101"},"modified":"2013-06-09T08:29:04","modified_gmt":"2013-06-09T08:29:04","slug":"tiempo-de-la-derrota-y-de-la-fabula","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/2013\/06\/09\/tiempo-de-la-derrota-y-de-la-fabula\/","title":{"rendered":"Tiempo de la derrota y de la f\u00e1bula"},"content":{"rendered":"<p>Cuando en 2004 se repuso en las pantallas cinematogr\u00e1ficas \u2018El esp\u00edritu de la colmena\u2019, su director V\u00edctor Erice public\u00f3 en El Pa\u00eds un art\u00edculo, \u2018El latido del tiempo\u2019, que se abr\u00eda con la siguiente pregunta: \u201c\u00bfPodr\u00e1n mis palabras transmitir el latido del tiempo \u2013postrimer\u00edas del franquismo, tierras de Segovia, un invierno muy crudo de hace ahora casi treinta y un a\u00f1os- en que esta pel\u00edcula se realiz\u00f3? (\u2026) Adem\u00e1s, \u00bfese tiempo al que aludo es realmente el de 1973? No, ciertamente, al menos en la superficie de las cosas, ya que el relato que lleva ese t\u00edtulo se sit\u00faa en la primera d\u00e9cada de nuestra posguerra; s\u00ed lo es, en cambio, desde un entendimiento del cine que permite considerar a toda pel\u00edcula, independientemente de su an\u00e9cdota argumental, como un documento de la \u00e9poca en que fue rodada.\u201d<\/p>\n<p>Cabe pues, con el permiso expl\u00edcito del autor, considerar esta obra dentro del cine de las postrimer\u00edas del franquismo. Su \u00f3ptica, sus condiciones materiales, su aliento, pertenecen a esos a\u00f1os bisagra en los que se empezaba a mirar hacia atr\u00e1s con la libertad que puede otorgar el rodeo, la par\u00e1bola, el apunte indirecto. En este caso no hubo problemas con la censura (el propio autor se\u00f1ala que, como no se encontr\u00f3 motivo para cortarla, se clasific\u00f3, seg\u00fan los moldes de la \u00e9poca, autorizada solo para mayores de 18 a\u00f1os). Y como las pel\u00edculas de Saura, Borau, y tantos otros, lleva en su mirada el largo t\u00fanel atravesado, la desolaci\u00f3n, el temor de la sociedad.<\/p>\n<p>Los primeros fotogramas de la pel\u00edcula nos entregan mensajes temporales contradictorios: \u201c\u00c9rase una vez\u2026\u201d, reza el t\u00edtulo inscrito en la pantalla de cine dibujada por las ni\u00f1as protagonistas para los t\u00edtulos de cr\u00e9dito. \u201cUn lugar de la meseta castellana hacia 1940\u201d, leemos debajo del p\u00e1ramo atravesado por una carretera. Matriz de la ficci\u00f3n intemporal por un lado, aterrizaje preciso en fecha relevante por otro. \u00bfC\u00f3mo conjugar ambos?<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n que el autor nos va entregando de los seres adultos de 1940 que protagonizan la narraci\u00f3n es desoladora. Fernando y Teresa no son capaces de vivir el presente; ella escribe largas cartas a alguien que la guerra arroj\u00f3 al extranjero, pedalea hasta la estaci\u00f3n de tren en busca de respuesta, y solo recibe sus cartas devueltas, sin destinatario localizable. Fernando oye emisoras de radio extranjeras, escribe reflexiones hasta que le vence el sue\u00f1o, se refugia en el cultivo de la miel. Ambos se dan la espalda en la cama, fingen el sue\u00f1o que nunca llega. Y el ambiente del pueblo est\u00e1 tejido por el silencio atenazador que solo permite susurros por las calles llenas de barro y miedo. Pero entre esas vidas machacadas hay otros seres que no conocen las razones ni la experiencia de la devastaci\u00f3n, y que deben y quieren edificar el mundo por delante. Son los que pueden enfocar la historia desde el indefinido \u201c\u00c9rase una vez\u201d, los que pueden acoger la alegr\u00eda, el juego, y sobre todo la limpieza del bien. Ana e Isabel, las hijas del matrimonio, no logran explicarse ese ambiente s\u00f3rdido que las rodea; sus juegos infantiles son impermeables a la derrota de los mayores, y necesitar\u00e1n echar mano del sortilegio que las ayude a vivir en esa realidad. Los cuentos, las narraciones maravillosas han ido cumpliendo desde que hay memoria esa funci\u00f3n de tutor y amparo de la realidad, y en ese pueblo aterido toma el testigo narrativo una pel\u00edcula, \u201cEl doctor Frankenstein\u201d, seg\u00fan la versi\u00f3n cl\u00e1sica de James Whale. V\u00edctor Erice cuenta en el art\u00edculo citado el car\u00e1cter autobiogr\u00e1fico de esas proyecciones: \u201cSobrevivir significaba, entre otras cosas, tratar de arreglarse solo. En mi caso fue el cine el que vino en mi ayuda: sencillamente, me adopt\u00f3. Me permiti\u00f3 sacar partido a todo sin exigirme nada a cambio. M\u00e1s a\u00fan: me ayud\u00f3 a esquivar a una sociedad regida por vencedores. A sobrellevar primero, y combatir despu\u00e9s, sus grotescos valores. No me ofreci\u00f3 otro modelo de sociedad, sino algo mucho m\u00e1s valioso: el mundo, el mundo entero\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Pero en la proyecci\u00f3n surge una pregunta que los ojos embebidos de las ni\u00f1as dejan colgada del aire: \u00bfPor qu\u00e9 mata el monstruo a la ni\u00f1a y luego matan al monstruo? Por qu\u00e9, si el monstruo era bueno, si la ni\u00f1a tambi\u00e9n lo era, si compart\u00edan juegos inocentes entre sonrisas y flores que corren por la fuente. Ay, la justicia vengadora, la sangre, la ira, aquello de lo que hay memoria en el pueblo y ahora permanece en la atm\u00f3sfera siniestra. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 tambi\u00e9n en la pel\u00edcula? Isabel, la hermana mayor, le da por la noche a Ana la clave: en el cine los personajes no se mueren, no est\u00e1n sometidos al mundo carnal y cruel como el que las rodea. Est\u00e1 poblado de esp\u00edritus, y alguno de ellos se ha deslizado a los arrabales del pueblo donde viven. As\u00ed que habr\u00e1 que ir en su busca, y m\u00e1s desde que en la escuela construyen con fervor escolar una suerte de Frankenstein coronados por unos ojos que buscan, que no eluden. Es necesario encontrar a esos seres puros, ajenos al mal, imprescindibles como alimento y horizonte vital. M\u00e1s all\u00e1 de las v\u00edas del tren, m\u00e1s all\u00e1, en la casa deshabitada franqueada por dos hendiduras como las cuencas vac\u00edas del mu\u00f1eco escolar, a las que habr\u00e1 que llenar de mirada para poner cara y vida al esp\u00edritu.<\/p>\n<p><img src=\"https:\/\/encrypted-tbn0.gstatic.com\/images?q=tbn:ANd9GcSefkmkKBJqxV9VHP5gw7A9wc1B4jj_YNIccarzFIi7kniEeFDS\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>En esa casa es donde se cruzan los dos tiempos que abren la pel\u00edcula. Un huido de la guerra se esconder\u00e1 all\u00ed, y ser\u00e1 para la ni\u00f1a el esp\u00edritu desgajado del cine que hace trucos de magia, que es distinto en sus heridas como lo era Frankenstein en sus cicatrices. Que puede recoger la ropa del padre ausente, tambi\u00e9n su reloj y su pan. Poco despu\u00e9s llegar\u00e1 a la casa la noche de 1940 con los tableteos de las ametralladoras y otra vez la muerte y la sangre que trajo la proyecci\u00f3n del comienzo.<\/p>\n<p><img src=\"https:\/\/encrypted-tbn2.gstatic.com\/images?q=tbn:ANd9GcR8oG94ZNymIFpkZHwK_KD9Z1V-sQ97QeTckgRkbEg0BZzdTRUsXw\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>Ana no puede aceptar ese nuevo derrumbe de su mundo de ficci\u00f3n, un mundo imprescindible para su imaginario infantil. Sabe de ello tras la visita de su padre al Ayuntamiento, reclamado por la Guardia Civil que encuentra su reloj en las ropas del cad\u00e1ver, una visita resuelta en un plano magistral, de los que nunca se olvidan, con el cad\u00e1ver extendido bajo la pantalla en la que se proyect\u00f3 la pel\u00edcula, un cad\u00e1ver que es a la vez realidad pavorosa y esperanza de ficci\u00f3n, esperanza cercenada como lo fue la del buen Frankenstein. La ni\u00f1a huye, enloquece, se acerca a las setas prohibidas que su padre le hab\u00eda mostrado, y en la alucinaci\u00f3n reencuentra al ser bondadoso que le hurta la pel\u00edcula y la represi\u00f3n de la posguerra. De esta fuga va a salir malamente, aunque recupere la salud corporal, como asegura el m\u00e9dico. Ana todav\u00eda no puede ser la adulta que cargue con la herida, la herida que sobrellevan en silencio sus padres, y en la noche abre el balc\u00f3n y vuelve a implorar al fantasma, al esp\u00edritu, que vuelva, que le devuelva la esperanza, o como dice Erice, el mundo, el mundo entero.<\/p>\n<p>Una esperanza que el arte, aliado con la creaci\u00f3n y la fantas\u00eda, debe construir en los tiempos oscuros.<\/p>\n<p>(publicado en <em>La sombra del cipr\u00e9s<\/em>\u00a0el s\u00e1bado 8 de junio de 2013)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando en 2004 se repuso en las pantallas cinematogr\u00e1ficas \u2018El esp\u00edritu de la colmena\u2019, su director V\u00edctor Erice public\u00f3 en El Pa\u00eds un art\u00edculo, \u2018El latido del tiempo\u2019, que se abr\u00eda con la siguiente pregunta: \u201c\u00bfPodr\u00e1n mis palabras transmitir el latido del tiempo \u2013postrimer\u00edas del franquismo, tierras de Segovia, un invierno muy crudo de hace [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10645,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/101"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10645"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=101"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/101\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=101"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=101"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=101"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}