{"id":119,"date":"2013-11-03T20:32:11","date_gmt":"2013-11-03T20:32:11","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/?p=119"},"modified":"2013-11-03T20:32:11","modified_gmt":"2013-11-03T20:32:11","slug":"encrucijadas-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/2013\/11\/03\/encrucijadas-de-la-vida\/","title":{"rendered":"Encrucijadas de la vida"},"content":{"rendered":"<p>Dell Parsons, el narrador de \u2018Canad\u00e1\u2019, traza con mirada retrospectiva el horizonte de sus quince a\u00f1os en una anodina ciudad del estado de Montana, una existencia vulgar de adolescente naciente con pocas ilusiones: aprender a jugar bien al ajedrez, criar abejas, conocer la feria estatal, y sobre todo ir ala High School con la esperanza de encontrar amigos y ampliar mundo y saberes. Hasta entonces se ha nutrido junto a su hermana melliza de la vida familiar con sus padres, un reenganchado en el ej\u00e9rcito entrampado en peque\u00f1as corruptelas y una profesora amargada y frustrada en su matrimonio. Las puertas del nuevo curso aguardan tras la descripci\u00f3n minuciosa de las \u00faltimas semanas del verano, pero tras un d\u00eda lleno de incidentes inesperados encontramos a Dell parado en mitad de un puente bajo el que pasa el r\u00edo Missouri, aferrado a los barrotes de la barandilla \u201ccomo si el puente se convirtiera en un tren e iniciara la marcha\u201d. Un cruce muy desafortunado de azares, miedo e inconsciencia acaba de llevar a sus padres a la c\u00e1rcel y \u00e9l y su hermana melliza se quedan solos, desorientados, flotantes. Se paran en el puente a la vuelta de la visita a la c\u00e1rcel y se dan cuenta de que todo se ha esfumado, que la trabajada vida familiar no era m\u00e1s que una fina pel\u00edcula depositada sobre el paisaje \u00e1spero de una ciudad en la que nada cala con profundidad en el suelo. All\u00ed, sobre el puente, Dell empieza a concluir que la vida es muy distinta al ajedrez que tanto le gusta, con las piezas cercadas por unas reglas inmutables al servicio de un gobierno inteligible. La existencia, por el contrario, parece desarrollarse sin ning\u00fan sentido, ajena a planes, voluntades y sacrificios, a destinos y seguridades: \u201cSi exist\u00eda un designio oculto, vivir casi nunca arrojaba luz sobre \u00e9l\u201d. El abismo se abre, y a Dell solo le queda la opci\u00f3n de una lucha ciega, sin m\u00e1s gu\u00eda que la supervivencia.<\/p>\n<p><img src=\"https:\/\/encrypted-tbn1.gstatic.com\/images?q=tbn:ANd9GcQq8cjqUT2C2XE1RM9DQs4d2671C1PvrfewAP9rjnIF5nXLLqx7\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>La sobrecogedora historia que hila Richard Ford enlaza con los temas y sobre todo con los tonos de sus anteriores obras, especialmente con la extraordinaria trilog\u00eda dedicada a Frank Bascombe \u2013 \u2018El periodista deportivo\u2019, \u2018El D\u00eda de la Independencia\u2019, \u2018Acci\u00f3n de Gracias\u2019-. Pero lo que en esta era un discurrir biogr\u00e1fico que flu\u00eda sin estructura dram\u00e1tica, en Canad\u00e1 se erige como una reflexi\u00f3n global sobre la vida quebrada tras encrucijadas azarosas, que obliga a Dell Parsons a atravesar en poco m\u00e1s de dos meses los infiernos de la devastaci\u00f3n familiar, la soledad, y la cercan\u00eda del asesinato y la locura. Como en anteriores obras, el fondo del argumento es la sociedad estadounidense con su limo de vulgaridad, desesperanza y angustia, ampliada ahora a la vecina Canad\u00e1 y sus espacios todav\u00eda m\u00e1s salvajes y poco poblados. El suelo social que se pisa es tan poco firme que basta un cruce de casualidades para que una existencia se disuelva sin que nadie la eche en falta. Todos los hilos humanos que tejen la narraci\u00f3n, v\u00ednculos, proyectos, c\u00edrculos sociales, ciudades enteras, est\u00e1n prendidos con alfileres sobre un paisaje soberano e indiferente. Palabras y conceptos como memoria, raigambre, herencia, asentamiento, tienen dif\u00edcil encaje en un mundo de coyotes y desoladas carreteras vac\u00edas. Berner, la hermana de Dell, menos afortunada que \u00e9l en su peripecia vital, al final de sus d\u00edas no tiene m\u00e1s que una casa con ruedas, aparcada en una calle en la que todas las dem\u00e1s casas est\u00e1n tambi\u00e9n preparadas para la marcha, para seguir vagando de una ciudad a otra.<\/p>\n<p><img src=\"https:\/\/encrypted-tbn3.gstatic.com\/images?q=tbn:ANd9GcRc9DEFleddwGAemXxIRK_qZxipP_jaClKjqP1MKOYe5X026Z0f\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>Dec\u00eda Cesare Pavese que a partir de una cierta edad todo hombre es responsable de su rostro, suma y s\u00edntesis de su biograf\u00eda. Por el contrario, los seres que retrata Richard Ford no pueden sentirse responsables de casi nada, el viento los mece y los arrastra con una fuerza muy superior a sus voluntades y proyectos. Sus caras guardar\u00e1n cicatrices de aventuras y desdichas no deseadas ni elegidas. El \u00fanico remedio para esquivar la locura o la destrucci\u00f3n \u2013adem\u00e1s de tejer la gran literatura, nos dice indirectamente Ford- es la aceptaci\u00f3n, que no la rendici\u00f3n. La vida es una navegaci\u00f3n de supervivencia para cuyo gobierno el narrador ofrece, ya cerca del final, una suma de discretos consejos de sabor estoico: \u201cgenerosidad, aceptaci\u00f3n, renuncia, buscar la longevidad, dejar que el mundo venga a ti, y, con todos ellos, labrarme una vida que vivir\u201d.<\/p>\n<p>(publicada en La Sombra del Cipr\u00e9s el s\u00e1bado 2 de noviembre de 2013)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dell Parsons, el narrador de \u2018Canad\u00e1\u2019, traza con mirada retrospectiva el horizonte de sus quince a\u00f1os en una anodina ciudad del estado de Montana, una existencia vulgar de adolescente naciente con pocas ilusiones: aprender a jugar bien al ajedrez, criar abejas, conocer la feria estatal, y sobre todo ir ala High School con la esperanza [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10645,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/119"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10645"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=119"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/119\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=119"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=119"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=119"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}