{"id":139,"date":"2014-05-12T19:04:57","date_gmt":"2014-05-12T19:04:57","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/?p=139"},"modified":"2014-05-12T19:04:57","modified_gmt":"2014-05-12T19:04:57","slug":"luis-santana-notas-de-oyente-y-lector","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/2014\/05\/12\/luis-santana-notas-de-oyente-y-lector\/","title":{"rendered":"Luis Santana: notas de oyente y lector"},"content":{"rendered":"<p>La tarde en que Luis Santana present\u00f3 \u2018Carta no enviada\u2019 en la Fundaci\u00f3n Segundo y Santiago Montes estuvo envuelta en el silencio habitual dela Fundaci\u00f3n.Un silencio atento que nunca falta, que no por conocido deja de hacerse notar, y cuyo origen intrigaba en alguna de las charlas que siguieron a la presentaci\u00f3n. La ac\u00fastica, dijo uno, el volumen por encima de las cabezas, o qui\u00e9n sabe, apunt\u00f3 otro, la desnudez de la voz sin los envoltorios tan habituales de pantalla, power point, proyecciones\u2026 La voz, las voces de Olvido Garc\u00eda Vald\u00e9s y Luis Santana, que dejaron estas notas confrontadas con la lectura posterior.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>1.<\/strong>Olvido trae su traves\u00eda por \u2018Carta no enviada\u2019. Un libro breve, en el que encuentra semilla de reescritura de algunos poemas anteriores de Luis Santana, trabado y trabajado en su lenguaje. Recaba apoyos y ecos en otros autores. Cita larga de Walter Benjamin. Presta su voz, honda cadencia, a alg\u00fan poema que se abre y planea por encima de las silenciosas cabezas: \u201cP\u00e1gina sola,\/ lectora sola,\/ sin encontrarse nunca\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>2.<\/strong>Luis Santana: \u201cUn amigo me ha llamado hace unos d\u00edas, despu\u00e9s de leer el libro, y me ha dicho: me ha gustado mucho, pero no entiendo nada\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>3.<\/strong>Luis Santana desgrana versos, desordena p\u00e1ginas, a veces oculta: \u201cSobre \u2018Textos para NO\u2019 no voy a aclarar la raz\u00f3n del NO\u201d, dice. De otros versos cuenta la g\u00e9nesis: \u2018Mujer en la ventana\u2019 nace en una vecina que sacude a la calle alfombras, trapos, la mopa del polvo. Sobre el poema que da nombre al libro, se\u00f1ala su geograf\u00eda, el lugar de la casa que Luis busca para aislarse del ruido de la calle, el cuarto de ba\u00f1o: \u201cAgua caliente, agua afilada\/ en el cuarto naufrago\/ sin desgracia\u201d. A veces es una sola palabra la que origina el arranque: as\u00ed el poema de la eucarist\u00eda, de la que dice que nada tiene que ver con \u00e9l, pero que le atrae y explora en unos versos: \u201ceucarist\u00eda;\/ el blanco l\u00edmite\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>4.<\/strong>En la casa de Luis Santana, cuando era ni\u00f1o, el dinero andaba justo. Su madre encontr\u00f3 trabajo en una familia pudiente, que tuvo a bien regalar al ni\u00f1o una prenda que ya no les serv\u00eda: un abrigo de piel de camello. La historia est\u00e1 y no est\u00e1 en \u2018Abrigo de pelo\u2019, que alude al camello indirectamente: \u201ccansancio animal sobre femeninas dunas\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>5.<\/strong>Sin las referencias los poemas se abren cuesta arriba, opacos. La vista rebota en ellos con frecuencia, otras veces se detiene en el juego o en los descubrimientos del lenguaje: \u201cCarne de nieve se abriga\/ en el copo de amaranto\u201d. El poema de la lectora que Olvido dej\u00f3 suspendido en el aire aterriza cuando Luis Santana refiere su origen: una mujer a la que siempre encontraba leyendo, hasta que comprob\u00f3 que nunca cambiaba de p\u00e1gina, sobre el mismo libro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>6.<\/strong>La emoci\u00f3n llega prendida en una dedicatoria: \u201cA Catalina Montes\u201d. La lectura en su Fundaci\u00f3n espesa si cabe m\u00e1s el silencio: \u201cCielo,\/ perdiste tu criatura\/ en un vendaval de nada\u201d. Otro nombre apuntado al lado del t\u00edtulo nos dirige a la despedida de Fernando Urdiales: \u201cCuando traigan las cenizas,\/ cuando traigan la nata del cad\u00e1ver,\/ habr\u00e1 empezado el olvido\u201d. Sin los nombres no s\u00e9 qu\u00e9 ser\u00eda de la emoci\u00f3n, de su crecimiento, de su rostro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>7.<\/strong>Para muchos poemas no hay pistas. La lectura se enfrenta a su autonom\u00eda sin or\u00edgenes, a la vida propia de la lengua. Cada p\u00e1gina se defiende sola, el lector debe buscar sus resonancias, su voz: \u201c\u00bfQu\u00e9 har\u00e1 la rosa\/ con su vida\/ ajada?\u201d. La poes\u00eda es ese surco del lenguaje que lleva lejos, demasiado lejos, donde ya no se divisa el mundo particular, disuelto por el camino. El final disecado es el comienzo de la lectura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>8.<\/strong>Hay que agarrarse a cada verso con la energ\u00eda del explorador de territorios v\u00edrgenes. Eres el primer habitante de esa geograf\u00eda. Sin mapas, sin r\u00f3tulos. A veces, el extrav\u00edo: \u201cEra un sue\u00f1o de plomo\/ en el \u00f3rgano asfixiado\u201d. A veces, la luz: \u201cTe digo lo que no pronunci\u00e9\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>9.<\/strong>Los poemas son conquistas prometidas, cimas de una vasta cordillera. Pongo en el \u00edndice del libro, sobre el t\u00edtulo, una cruz como bandera de aceptaci\u00f3n, que no de comprensi\u00f3n. En \u2018Mujer enferma\u2019 construyo verso a verso a la persona, la reconozco, le pongo cara: \u201cElla,\/ ella descompone la casa\/ y anuncia el miedo sin origen\u201d. Ninguna palabra sobra. Una cruz. \u2018Dir\u00e9 que te recuerdo\u2019 trae la quiebra de sentimiento que cualquiera rescata de sus nieblas personales: \u201cDir\u00e9 que te recuerdo\/ como un temblor de f\u00f3sforo,\/ oscura siemprefr\u00eda\u201d. Otra cruz. Cimas conquistadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>10.<\/strong>Largo es el camino andado por estos poemas, m\u00e1s puros cuanto m\u00e1s separados de la an\u00e9cdota de su comienzo, m\u00e1s dif\u00edciles. M\u00e1s tentadores. Pocas palabras para 15 a\u00f1os de formaci\u00f3n. Muchas m\u00e1s las excluidas, las escondidas en l\u00edneas transparentes: \u201cLo dicho,\/ lo confesado;\/ todo irrelevante\u201d.<a name=\"_GoBack\"><\/a><\/p>\n<p><img src=\"data:image\/jpeg;base64,\/9j\/4AAQSkZJRgABAQAAAQABAAD\/2wCEAAkGBw8PDw0NDQ8NDQ0NDwwMDQwNDA8MDAwPFBEWFhQRFRQYHCghGCYxGx8UJTchMSorLjouFx8zODoxNzEtMDMBCgoKDAwNDgwMDywZHxk3KysrKyssKysrKysrKysrKysrKysrKysrKysrKysrKysrKysrKysrKysrKysrKysrK\/\/AABEIAJ4AXQMBIgACEQEDEQH\/xAAbAAEBAAMBAQEAAAAAAAAAAAAAAQIDBQQGB\/\/EAC8QAAICAQMCAwcDBQAAAAAAAAABAgMRBBIhEzFBUXEFBiIjYZGhMrHxFUJygcH\/xAAVAQEBAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAf\/EABQRAQAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAD\/2gAMAwEAAhEDEQA\/APyJyG4hAK2QGdVUp5UIuTjGdkseEIrMpeiXIGBQl3fgsZ+mexZQaSk1hS7N8ZAgJkZX0+4FBCgQFCAMhkyMCG\/S6l1ObiovfXbTJSTa2WRcZfhs0kYHV\/r1m1R6enwuF8rPG1R8X5I16b2zZXCFeK5wrhOuCsi57FJYljnjzx2zyc4AdiXvDa87q6H+vC6b2pyhGDeM98JGjW+1pXQlCVdMd0oTc4Q2y+FYSXJzgAKQAACpAGRlZAN1emslCVkYSdcdylP+1OMd0lnxwsN+qNOfDu\/JHRp9p\/Jo09lUba9NdfqKlvdbUrVXuTwuV8EX9zqL3tcZRlXpaa8StnJRmszU9Oqdu7ZlY\/V6tgfNDJ2Z+3Iu7S3LS1RWmhODq37oX7lLDk9vhl+D7Ie1Pbsb6rKlpNPS5uL6tfNkcSzxwufD0+4HGyZKD279stiai57XsUsZxntnHgd5e8sc2Z0Wm22LaoLEVWunOD2\/DnvLd6xRKfeSKk5T0ennmcbNsZdOKapcHxtfDk3LH1wBxHTNQVu2XTcnWrMfA5pZcc+eDWfTR96oJKL0NPTUlNVK1KClsri3jZ4qLb+s36HzcnltrhZbS74WewGJUAgKRhsAAwQAAABSFAEAAoAAMBkAoBABSFAAACFBAKEQoABgAAAAAAAAoAAggKAK2QEAFIAKAgUAAAABBAwAKQrAEBSACggFAQKBCgghckQAoAAgKAAAAAAAAAICkAoK1\/PmQAevSx07jHrTsjPqvdtg5Lo4hjH1z1PweQAe506bnF9i7Y+RJ+eV+xhZXp00422WLdDK6Lrbju+LDfbj9zyAD3yq0vOLrVy8J0t5jvwnn\/Hn8GDp0\/OL558PkSw+X\/za\/wDeDxjAAAACFIB\/\/9k=\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(publicado en La sombra del cipr\u00e9s el 3 de mayo de 2014)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La tarde en que Luis Santana present\u00f3 \u2018Carta no enviada\u2019 en la Fundaci\u00f3n Segundo y Santiago Montes estuvo envuelta en el silencio habitual dela Fundaci\u00f3n.Un silencio atento que nunca falta, que no por conocido deja de hacerse notar, y cuyo origen intrigaba en alguna de las charlas que siguieron a la presentaci\u00f3n. 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