{"id":211,"date":"2015-04-21T15:35:46","date_gmt":"2015-04-21T15:35:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/?p=211"},"modified":"2015-04-21T15:35:46","modified_gmt":"2015-04-21T15:35:46","slug":"el-espectador-aislado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/2015\/04\/21\/el-espectador-aislado\/","title":{"rendered":"El espectador aislado"},"content":{"rendered":"<p>El protagonista y narrador de la novela de Adolfo Bioy Casares, \u2018La invenci\u00f3n de Morel\u2019, es un pr\u00f3fugo de la justicia que en su huida llega a una isla aparentemente deshabitada. Poco a poco ir\u00e1 advirtiendo se\u00f1ales de la presencia de otros seres que desarrollan sus relaciones ajenos a la mirada insistente del protagonista. Ni siquiera la pasi\u00f3n amorosa de este por una mujer, Faustine, sirve para romper el aislamiento en el que est\u00e1n envueltos en esa isla alejada de todo, aut\u00f3noma y misteriosa. Solo en la parte final de la novela el pr\u00f3fugo ir\u00e1 desvelando la naturaleza artificial de estos seres, procedentes de grabaciones previas que un cient\u00edfico heterodoxo y m\u00e1s bien loco \u2013Morel, tal vez eco del Moreau de H.G. Wells- alimenta a trav\u00e9s de un sistema energ\u00e9tico basado en las mareas, con el que asegura su proyecci\u00f3n sin fin.<\/p>\n<p>Im\u00e1genes con vida propia, independientes de la mirada que las reciba y les d\u00e9 sentido. Una \u201cimaginaci\u00f3n razonada\u201d en palabras de Jorge Luis Borges, que firma el pr\u00f3logo y recibe a cambio la dedicatoria de su \u00edntimo amigo. Una imaginaci\u00f3n que abandona su fabulaci\u00f3n novelesca y se hace realidad esa tarde que acudes al cine, llegas unos segundos tarde a la proyecci\u00f3n, y descubres la sala vac\u00eda enfrentada a la trepidante vida de la pantalla. Personajes que dialogan, o se persiguen, o se besan en escenarios cambiantes ba\u00f1ados en m\u00fasica, y solo tu presencia tard\u00eda permite enhebrar el ojo-v\u00f3rtice que justifique y albergue el torrente de situaciones. Un cambio de planes de \u00faltima hora en este espectador \u00fanico y la proyecci\u00f3n completa se hubiera desarrollado ante una ordenada sucesi\u00f3n de butacas vac\u00edas, una isla de Morel sin pr\u00f3fugo que testifique.<\/p>\n<p>Cuantificado en el transcurso general del arte, el cine es un invento reciente, muy reciente. Nuestros bisabuelos o tatarabuelos no tuvieron noticia ni disfrute del invento de los hermanos Lumi\u00e8re. Y, en ese formato de proyecci\u00f3n p\u00fablica, es muy posible que el fantasma de las salas vac\u00edas est\u00e9 anunciando su pronta y definitiva liquidaci\u00f3n, imposibilitado de encontrar el sistema energ\u00e9tico de mareas que permita su funcionamiento aut\u00f3nomo sin espectadores. A nuestros nietos no llegar\u00e1 el invento, extendido a unas pocas generaciones predigitales, sin que valgan de nada lamentos y nostalgias.<\/p>\n<p>Es esta una \u00e9poca fronteriza, en que las nuevas tecnolog\u00edas dejan atr\u00e1s hallazgos como la fotograf\u00eda qu\u00edmica o la impresi\u00f3n de sonido en soporte material. Incluso el papel de prensa para el que escribo estas l\u00edneas se sumerge en un horizonte oscuro. La fotograf\u00eda digital es distinta a su predecesora, pero hereda casi todas sus cualidades. Tampoco parece que el peri\u00f3dico, trasladado a la pantalla, destruya las bondades del amado papel. Pero el cinemat\u00f3grafo que viene de los Lumi\u00e8re, adaptado a los nuevos soportes en los que ya se mueve con total fluidez, sufre una amputaci\u00f3n esencial: la sala p\u00fablica de exhibici\u00f3n. Y a su esencialidad concurren al menos dos motivos (sin entrar en las bondades t\u00e9cnicas de la proyecci\u00f3n en s\u00ed). Uno es la p\u00e9rdida de ese lugar abstracto, sin due\u00f1o ni presencia m\u00e1s all\u00e1 de la anecd\u00f3tica mala educaci\u00f3n de alg\u00fan vecino de localidad. En la densidad oscura y sin agarraderas de la proyecci\u00f3n el espectador, el buen espectador, puede aspirar a disolver su individualidad y su circunstancia para transformarse en un receptor puro, en ese ser que muchas veces ha construido la teor\u00eda cinematogr\u00e1fica, y cuya mejor met\u00e1fora es la del hombre invisible (otra vez las entelequias de H. G. Wells), el perfecto voyeur que mira sin ser mirado. Por el contrario, en el h\u00e1bitat dom\u00e9stico o privado, cargado y cansado de particularidades, el vuelo transmigratorio de los ojos se antoja problem\u00e1tico, sobre todo para quien ha frecuentado las grandes pantallas. Las nuevas generaciones, encapsuladas en sus proyecciones diminutas, no padecer\u00e1n esta mutaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La otra p\u00e9rdida que acarrear\u00e1 la desaparici\u00f3n de las salas de cine ser\u00e1 inevitablemente la cancelaci\u00f3n social de su actividad, entendida esta sociabilidad a la manera tradicional de \u00e1gora directa y f\u00edsica tejida con los dem\u00e1s, convenientemente fijada por un calendario homog\u00e9neo de estrenos, y por una repercusi\u00f3n inmediata en prensa, radio y televisi\u00f3n. El peso social de esa actividad se prolongaba y cualificaba a trav\u00e9s de la cr\u00edtica ejercida en estos medios. Nada de esto funciona ya para el nuevo espectador, provisto de mecanismos\u00a0 -legales o ilegales- para determinar a su conveniencia las proyecciones, y emplazado en el \u00e1gora permanente de las redes sociales donde la c\u00faspide de una voz autorizada y cr\u00edtica es dif\u00edcil de localizar, siendo sustituida en ciertas p\u00e1ginas de Internet por un barrido horizontal de opiniones.<\/p>\n<p>Pero de nada vale condenar con los ojos cerrados el futuro inevitable. Nuestros bisabuelos ya echaron pestes del cinemat\u00f3grafo que cerraba teatros y transmutaba horarios. \u201cTodo ha cambiado\u201d, proclamaba hace doscientos a\u00f1os el escritor franc\u00e9s Paul-Louis Courier. Esa sensaci\u00f3n y ese balance han acompa\u00f1ado siempre al hombre que por edad puede juntar unas cuantas vivencias, y m\u00e1s a\u00fan en esta \u00e9poca de tecnolog\u00eda fronteriza. Las im\u00e1genes de Morel que flotaban en la nada de su proyecci\u00f3n sabr\u00e1n de nuevo encontrar al espectador necesitado de su sabidur\u00eda narrativa, y la cr\u00edtica encontrar\u00e1 nuevos caminos para ayudarle a desbrozar la maleza. A la usanza antigua, ser\u00e1 un espectador aislado, pero las categor\u00edas del pasado de nada sirven si traen nubes negras que bloqueen sus posibles ense\u00f1anzas. \u201cSomos el tiempo que nos queda\u201d, sentenci\u00f3 Caballero Bonald. O dicho con palabras de Morel, \u201cyo no tengo pr\u00f3xima vez, cada momento es \u00fanico, distinto, y muchos se pierden en los descuidos\u201d.<\/p>\n<p>(publicado en La sombra del cipr\u00e9s el s\u00e1bado 11 de abril de 2015)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El protagonista y narrador de la novela de Adolfo Bioy Casares, \u2018La invenci\u00f3n de Morel\u2019, es un pr\u00f3fugo de la justicia que en su huida llega a una isla aparentemente deshabitada. Poco a poco ir\u00e1 advirtiendo se\u00f1ales de la presencia de otros seres que desarrollan sus relaciones ajenos a la mirada insistente del protagonista. Ni [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10645,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/211"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10645"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=211"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/211\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=211"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=211"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=211"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}