{"id":364,"date":"2017-11-09T18:32:33","date_gmt":"2017-11-09T18:32:33","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/?p=364"},"modified":"2017-11-09T18:32:33","modified_gmt":"2017-11-09T18:32:33","slug":"ceniza-en-la-manga-de-un-viejo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/2017\/11\/09\/ceniza-en-la-manga-de-un-viejo\/","title":{"rendered":"Ceniza en la manga de un viejo"},"content":{"rendered":"<p>En la larga trayectoria novel\u00edstica de Javier Mar\u00edas, quince t\u00edtulos si contamos como tres independientes las partes de \u2018Tu rostro ma\u00f1ana\u2019, hay un v\u00e9rtice o quicio que marca una frontera, frontera permeable pues su escritura va y viene en alimento mutuo: \u2018Negra espalda del tiempo\u2019, publicada en 1998 y que fija lo que ven\u00edan siendo rasgos tanteados y m\u00e1s ocasionales: mezcla imprecisa de realidad y ficci\u00f3n; inyecciones autobiogr\u00e1ficas; intertextualidad con explicitaci\u00f3n de fuentes; aporte de mapas, fotograf\u00edas de objetos y lugares, retratos. Complementado con una voz que se embarca en la exploraci\u00f3n de inquietudes con largueza desajustada a la narraci\u00f3n. El siguiente t\u00edtulo, \u2018Tu rostro ma\u00f1ana\u2019, confirm\u00f3 esa tendencia en las 1.500 p\u00e1ginas que acumulaba. Atr\u00e1s quedaban t\u00edtulos m\u00e1s breves, tal vez m\u00e1s \u00e1giles, con la aceptada cima de \u2018Todas las almas\u2019. \u2018Los enamoramientos\u2019 y \u2018As\u00ed empieza lo malo\u2019 han seguido con \u00e9xito esa l\u00ednea, y llega ahora \u2018Berta Isla\u2019.<br \/>\n<a href=\"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/voc-migration\/endpointsite\/wp-content\/uploads\/sites\/131\/2017\/11\/javier-m.jpg\"><img loading=\"lazy\" src=\"\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/voc-migration\/endpointsite\/wp-content\/uploads\/sites\/131\/2017\/11\/javier-m.jpg\" alt=\"javier-m\" width=\"299\" height=\"168\" class=\"alignnone size-full wp-image-365\" \/><\/a><br \/>\nEn esta novela reconocemos los temas que inquietan a Javier Mar\u00edas hasta hacerle quebrar su sentimiento de que cada obra ser\u00e1 la \u00faltima: el secreto, el enga\u00f1o, la traici\u00f3n, el azar por encima del destino o la voluntad, y como tapiz de fondo el escepticismo sobre el conocimiento del otro, y tambi\u00e9n de uno mismo. Vuelven los aires en los que le gusta respirar: Oxford y sus profesores, mitad monjes acad\u00e9micos, mitad soldados del imperio; esp\u00edas obligados a vivir varias identidades (no muy distinto a lo que hace el escritor de ficci\u00f3n, al decir de Mar\u00edas); las neblinas del norte y el refinamiento transparente de su Madrid. La permeabilidad de su obra permite la reaparici\u00f3n de algunos personajes: el hispanista y lusitanista Peter Wheeler o el agente del MI6 Bertram Tupra, y siempre con ese juego de cambios y alteraciones en sus nombres, como si fuera imposible bautizarlos de una vez para siempre. Tom se llama el protagonista, pero a la vez Tom\u00e1s, y tambi\u00e9n James Rowland, y luego David Cromer-Fytton.<br \/>\nPero la principal ligaz\u00f3n de su obra reside en el estilo propio que Javier Mar\u00edas ha ido puliendo p\u00e1gina a p\u00e1gina, y que le constituye como voz exclusiva y \u00fanica. Una voz ensimismada, exploradora, embarcada en la digresi\u00f3n a costa de suspender el cuento. Una escritura que no se frena ante la reiteraci\u00f3n (\u201cPasaron los a\u00f1os y pasaron los a\u00f1os. Los a\u00f1os fueron pasando, pasando\u2026\u201d), que se retuerce en anacolutos y permutas de la sintaxis transparente (\u201cNo siempre lo hab\u00eda pose\u00eddo el descontento, a su marido a la vez espa\u00f1ol e ingl\u00e9s, Tom o Tom\u00e1s Nevinson su nombre\u201d). Una voz que lima individualidades, que nivela tal vez en exceso la diversidad de los protagonistas y sus idiolectos. A los resultados no ser\u00e1 ajena la mec\u00e1nica de escritura de Mar\u00edas, su c\u00e9lebre m\u00e1quina de escribir anterior a la memoria digital, que le obliga a imprimir y corregir sobre papel, una y otra vez, hasta que su suma entrega un palimpsesto repleto de matices, a\u00f1adidos, alusiones y repeticiones r\u00edtmicas. Un trabajo de orfebre en cada p\u00e1gina.<br \/>\nTal vez \u2018Berta Isla\u2019 sobresalga sobre novelas anteriores por la potencia expectante de su trama, por la espera de su protagonista que acaba contagiando al lector su ansiedad dilatada. Como es habitual en Mar\u00edas, el primer alimento argumental no viene de su oreja callejera ni de fuentes hist\u00f3ricas o de actualidad, sino de la propia literatura. Vuelve sobre una narraci\u00f3n de Balzac, \u2018El coronel Chabert\u2019 ya exprimida en \u2018Los enamoramientos\u2019, y utiliza con inspiraci\u00f3n \u2018La mujer de Martin Guerre\u2019, una olvidado obra de Janet Lewis que resucit\u00f3 previamente en su editorial Reino de Redonda. Hay, c\u00f3mo no, una excursi\u00f3n a Shakespeare por un brillante ejercicio del fingimiento que se da en \u2018Enrique V\u2019. Melville, Conrad, un nuevo homenaje a Guillermo Brown que tanto nos emociona a sus seguidores\u2026 Pero destaca sobre todo la presencia constante de los versos de \u2018Little Gidding\u2019, parte \u00faltima de los \u2018Cuatro cuartetos\u2019 de T. S. Eliot. Un poema dif\u00edcil que el marido de Berta Isla lee y casi memoriza por azar, y del que no se despega en las aventuras que le dominan durante a\u00f1os, en una convergencia de vida y versos. Toda una lecci\u00f3n, larga y sostenida, sobre la recepci\u00f3n de la poes\u00eda, cuyo secreto no est\u00e1 en ella misma, sino en el cruce con la experiencia de vida que la acompa\u00f1a y finalmente desvela.<br \/>\nCon todos esos mimbres, encabalgados en una trama cada vez m\u00e1s absorbente, Mar\u00edas compone una narraci\u00f3n que choca constantemente con las barreras del conocimiento deductivo, que deja en zona de sombra los hechos y motivos de cada individuo. Dos citas magistrales de Dickens, cerca del final, subrayan ese agujero negro de la claridad, un cr\u00e1ter al que las p\u00e1ginas dan vueltas y vueltas sin capacidad para bajar a su fondo insondable. \u201cPara qu\u00e9 a\u00f1adir un relato a lo que simplemente sucede\u201d, confiesa la palabra decepcionada y melanc\u00f3lica de Berta Isla. La existencia se ci\u00f1e a ese estar y esperar que cifra la frase final, un discurrir azaroso sin cauce ni relevancia que agrietar\u00e1 el tiempo y depositar\u00e1 como \u201cceniza en la manga de un viejo\u201d, ceniza que el viento de la vida arrastrar\u00e1 y olvidar\u00e1, seg\u00fan el memorable, y por fin entendible, verso de Eliot.<br \/>\n(publicado en La sombra del cipr\u00e9s, suplemento cultural de El Norte de Castilla, el 7 de octubre de 2017)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la larga trayectoria novel\u00edstica de Javier Mar\u00edas, quince t\u00edtulos si contamos como tres independientes las partes de \u2018Tu rostro ma\u00f1ana\u2019, hay un v\u00e9rtice o quicio que marca una frontera, frontera permeable pues su escritura va y viene en alimento mutuo: \u2018Negra espalda del tiempo\u2019, publicada en 1998 y que fija lo que ven\u00edan siendo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10645,"featured_media":366,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/364"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10645"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=364"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/364\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":369,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/364\/revisions\/369"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/366"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=364"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=364"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=364"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}