{"id":55,"date":"2012-09-22T17:41:34","date_gmt":"2012-09-22T17:41:34","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/?p=55"},"modified":"2012-09-22T17:41:34","modified_gmt":"2012-09-22T17:41:34","slug":"el-cuidado-de-la-memoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/2012\/09\/22\/el-cuidado-de-la-memoria\/","title":{"rendered":"El cuidado de la memoria"},"content":{"rendered":"<p>La estadounidense Nicole Krauss ya tiene su tercera novela, \u2018Great House\u2019 (\u2018La gran casa\u2019), presta a escalar puestos en el mercado espa\u00f1ol, tras una buena acogida en el mundo anglosaj\u00f3n y ser traducida al franc\u00e9s y al italiano. Con solo 38 a\u00f1os y dos novelas publicadas ha alcanzado el privilegiado estatus de autora disputada por las editoriales, esperada por el p\u00fablico lector y valorada positivamente por la cr\u00edtica. Su segunda obra, \u2018La historia del amor\u2019, fue la que la instal\u00f3 con fuerza en el \u00e9xito al poco de su publicaci\u00f3n en 2005, y facilit\u00f3 la reedici\u00f3n de la primera, \u2018Llega un hombre y dice\u2019, que en Espa\u00f1a apareci\u00f3 en 2008. Warner Brothers se ha hecho con los derechos de su segunda obra.<\/p>\n<p>Las dos novelas tienen en principio poco que ver entre s\u00ed, como si la autora, la joven autora que remat\u00f3 la primera antes de cumplir los treinta, estuviese todav\u00eda buscando una voz literaria propia. \u2018Llega un hombre y dice\u2019 adopta una estructura narrativa de corte cl\u00e1sico, ordenada en torno a la evoluci\u00f3n de un personaje que pierde parcialmente la memoria cuando le extirpan un tumor cerebral. El golpe repentino de la enfermedad que le cambia completamente la vida recuerda a las torcidas pesadillas que Paul Auster edifica sobre los enredos del azar, esos personajes envueltos y desbordados por circunstancias inesperadas, fuera de toda rutina aunque no de toda raz\u00f3n. Tambi\u00e9n se perciben ecos de las road movies, de los viajes sin m\u00e1s destino que el encuentro o el olvido con uno mismo, engrosado por una carga reflexiva que requiere c\u00f3mplices m\u00e1s graves, tal vez las primeras pel\u00edculas grandes de Wim Wenders, \u2018En el curso del tiempo\u2019 o \u2018Alicia en las ciudades\u2019.<\/p>\n<p>El cambio de estilo y estructura es casi total en su segunda novela, \u2018La historia del amor\u2019. Las voces se multiplican, la narraci\u00f3n se fragmenta en tiempos y espacios que requieren para su encaje de un lector atento, y estalla en muchas p\u00e1ginas el humor, un humor que se dispara en el ambiente jud\u00edo de sus protagonistas y que r\u00e1pidamente nos lleva la mente hacia tantos autores jud\u00edos que han sabido servirse de \u00e9l. \u2018El lamento de Portnoy\u2019, de Philip Roth, puede ser un buen ejemplo. Tambi\u00e9n las torpezas corporales del vejete Leopold Gursky enlazan prontamente con los alocados personajes de Woody Allen. No se agota ah\u00ed la semilla familiar de Krauss, pues los t\u00e9rminos en yidis salpican aqu\u00ed y all\u00e1 las p\u00e1ginas, la protagonista lee a Bruno Schulz, y Kafka aguarda entre las l\u00edneas.<\/p>\n<p>Esa mirada expl\u00edcita hacia sus ra\u00edces familiares se inicia en la misma dedicatoria de la novela, que recoge las fotos de sus cuatro abuelos sobre la frase: \u201cPara mis abuelos, que me ense\u00f1aron lo contrario de desaparecer\u201d. Esas cuatro personas proced\u00edan de pa\u00edses distintos, de Hungr\u00eda, Polonia, Alemania y Bielorrusia, pero coincidieron en la hu\u00edda hacia Am\u00e9rica para salvarse de la persecuci\u00f3n nazi. La infancia de Nicole Krauss se vio sembrada de narraciones de supervivientes que hab\u00edan salvado la vida a costa de perder los frutos de muchos a\u00f1os de afectos y cultura, pero que al menos sobreviv\u00edan en la palabra que los evocaba sin cesar. Bajo el filtro de esa herencia es posible reconstruir una \u00fanica mirada de la novelista que difumina las diferencias estil\u00edsticas y a\u00fana toda su obra en un \u00fanico cultivo, en un principal cuidado: el de la memoria. La memoria no solo como un almac\u00e9n de recuerdos, sino como algo que nos constituye y nos nombra, como aquello que nos hace ser lo que somos. El protagonista de la primera obra de Krauss pierde sus recuerdos entre los 12 y los 36 a\u00f1os, de la infancia hacia delante, y aunque est\u00e1 curado y puede hacer vida normal, no logra ser algo o alguien frente a la nada: ni el que antes fue ni un hombre nuevo con a\u00f1os por delante. Solo hace que huir, pues el lugar al que se dirige, el \u00fanico que conserva y le orienta, es el de la inaccesible infancia. En una angustia parecida se instala la segunda novela, pero ahora el agujero se eleva desde lo individual a lo hist\u00f3rico: los protagonistas son jud\u00edos que salvaron el pellejo a cambio de perder familia y suelo patrio, con el terrible a\u00f1adido de da\u00f1ar el futuro en el que planeaban emparejarse con la persona que amaban. Una herida de varias incisiones, y especialmente dolorosa e incurable la del amor: \u201cPerd\u00ed el sonido de la risa. Perd\u00ed unos zapatos. Perd\u00ed a la \u00fanica mujer a la quise amar en mi vida. Perd\u00ed a\u00f1os. Perd\u00ed libros. Perd\u00ed la casa en que nac\u00ed\u2026\u201d. En la memoria de la p\u00e9rdida, en el cuidado de sus ense\u00f1anzas, podemos entender esa vida contraria a la desaparici\u00f3n que los abuelos de Nicole Krauss alojaron en la novelista como luz central de su obra.<\/p>\n<p>(publicado en &#8220;La sombra del Cipr\u00e9s&#8221; el s\u00e1bado 22 de septiembre de 2011)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La estadounidense Nicole Krauss ya tiene su tercera novela, \u2018Great House\u2019 (\u2018La gran casa\u2019), presta a escalar puestos en el mercado espa\u00f1ol, tras una buena acogida en el mundo anglosaj\u00f3n y ser traducida al franc\u00e9s y al italiano. 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