{"id":719,"date":"2021-05-04T18:40:12","date_gmt":"2021-05-04T18:40:12","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/?p=719"},"modified":"2021-05-04T18:40:12","modified_gmt":"2021-05-04T18:40:12","slug":"el-angel-desagradable-de-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/2021\/05\/04\/el-angel-desagradable-de-la-historia\/","title":{"rendered":"El \u00e1ngel desagradable de la historia"},"content":{"rendered":"<p>\u201cHoy hay poca imaginaci\u00f3n y poca fabulaci\u00f3n, y en consecuencia se las desprestigia por conveniencia\u201d, declaraba Javier Mar\u00edas en la presentaci\u00f3n de su \u00faltima novela, \u2018Tom\u00e1s Nevinson\u2019. De ambos resortes narrativos se ha servido el autor, de su capacidad para imaginar vidas, y de arrastrarlas a una f\u00e1bula que a su vez remite a otras f\u00e1bulas. Si en sus novelas precedentes se jugaba con la complicidad de obras de Balzac, T. S. Eliot, Janet Lewis, y por supuesto Shakespeare en alg\u00fan jir\u00f3n dram\u00e1tico, en esta establece dos fuentes convergentes en sus primeras p\u00e1ginas: \u2018El hombre atrapado\u2019 de Fritz Lang y los diarios del m\u00e9dico Friedrich Reck-Malleczewen durante la Segunda Guerra Mundial. De ambos interesa un mismo hecho: la posibilidad que se cruza ante el protagonista de matar a Adolf Hitler. En el film de Lang era simplemente una ocurrencia de los guionistas, pero en la otra obra tal posibilidad existi\u00f3 un d\u00eda de 1932 en que un solitario Adolf Hitler se sent\u00f3 en una taberna al lado del m\u00e9dico, que iba armado. Si el asesino potencial hubiera rematado su impulso, la historia habr\u00eda cambiado, desde luego, y muchas muertes violentas se habr\u00edan evitado. Javier Mar\u00edas planta en su trama la semilla de esa potencialidad. No para desarrollarla con la libertad del demiurgo, como hizo por ejemplo Quentin Tarantino en \u2018Malditos bastardos\u2019, envolviendo en llamas cinematogr\u00e1ficas al jerarca nazi. No, la mirada de Javier Mar\u00edas se reorienta hacia los cimientos morales de una acci\u00f3n de ese tipo, una acci\u00f3n de prevenci\u00f3n correctora, un asesinato que impedir\u00eda otros muchos. Y lo enmarca, con riesgo evidente y sorpresa para sus lectores, en las cercan\u00edas de los atentados de ETA y el IRA en la d\u00e9cada final del siglo pasado.<\/p>\n<p>Para llevar adelante su experimento tentativo, el novelista recupera al personaje de Tom\u00e1s Nevinson, lo descuelga de su novela anterior, \u2018Berta Isla\u2019. Nevinson era el marido desaparecido de Berta Isla, borrado por los servicios de inteligencia brit\u00e1nicos. Ahora, urgido por esa misi\u00f3n antiterrorista, vuelve al primer plano. Javier Mar\u00edas le cede todo el \u00e1ngulo visual, con una primera persona gramatical que ensarta lo que ve, lo que siente, y sobre todo lo que piensa. Los di\u00e1logos y las situaciones nos abren a otros personajes, pero el eje central lo constituye la investigaci\u00f3n de Nevinson sobre los sospechosos de estar implicados en atentados, para dar el paso decisivo una vez dilucidada su culpabilidad: matar a quien va a matar, antes de que monte un nuevo crimen. Hay que cargarse de razones para usar los mismos m\u00e9todos que aquellos que condenas, militantes del IRA o ETA, y esas deliberaciones arman una y otra vez el discurso interior del protagonista: \u201cTodos coincid\u00edan en despreciar a la gente, en estar dispuestos a matarla arbitrariamente y en arruinar la vida de los j\u00f3venes que captaban y adiestraban (\u2026) En un sentido no eran muy distintos de los Servicios Secretos que me hab\u00edan captado y adiestrado, solo que nosotros evit\u00e1bamos desgracias, en lugar de ocasionarlas. Nosotros \u00e9ramos reactivos y preventivos, no inici\u00e1bamos las matanzas\u201d. A alg\u00fan clavo, ardiente o fr\u00edo debe agarrarse Tom\u00e1s Nevinson para no amargarse del todo en su tarea de esp\u00eda sin escr\u00fapulos. Ellos empezaron la refriega, piensa con simpleza, de ah\u00ed la necesidad de defensa y respuesta. La sociedad necesita de esos \u201c\u00e1ngeles desagradables\u201d, como \u00e9l mismo se califica. El \u00e1ngel de la historia de Walter Benjamin, que solo percib\u00eda del pasado las cat\u00e1strofes m\u00e1s su impotencia de evitarlas en el futuro, aletea indirectamente en esta denominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cabe anotar que la prosa de Javier Mar\u00edas tiene la ductilidad y sapiencia necesarias para dejar hueco a la propia reflexi\u00f3n del lector. Nevinson, o el tambi\u00e9n rescatado de obras anteriores Bertram Tupra, llegan a la p\u00e1gina con la ambig\u00fcedad y la riqueza que les impide cerrar el dilema moral y pol\u00edtico del terrorismo de Estado. No es esa la \u00fanica virtud de la prosa del escritor, que vuelve a ensayar su sintaxis de frases largas e hipn\u00f3ticas, con la segregaci\u00f3n rumiante de un pensamiento que explora sin descanso los puntos calientes del proceder de Nevinson. A veces parece un desatino que los protagonistas empleen decenas de p\u00e1ginas en tomarse unas patatas bravas, pero en estas acciones inocuas se van depositando tensiones impl\u00edcitas y cargas de profundidad que\u00a0 m\u00e1s adelante reflotar\u00e1n. Hay otro elemento estil\u00edstico que en esta obra brilla m\u00e1s que en cualquier otra de Mar\u00edas: la musicalidad. Cierta vez preguntaron a James Joyce por la marcha de la novela en la que trabajaba, y respondi\u00f3 algo as\u00ed como que ya ten\u00eda las palabras, pero le faltaba colocarlas. Mar\u00edas las tiene y las distribuye, las repite, las ensambla en una partitura de avances y retrocesos, de sonidos que nuestra boca repite en silencio, de matices que agrandan y extienden las situaciones sin perder la cadencia ni el ritmo, ni la progresi\u00f3n hacia el anhelado desenlace. Y sazonadas por sus queridas imaginaci\u00f3n y fabulaci\u00f3n para recorrer un dilema moral, contado por un solista y un coro extraordinariamente afinados. Soberbio Mar\u00edas.<\/p>\n<p>(publicado en <em>La sombra del cipr\u00e9s<\/em> el 9 de abril de 2021)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cHoy hay poca imaginaci\u00f3n y poca fabulaci\u00f3n, y en consecuencia se las desprestigia por conveniencia\u201d, declaraba Javier Mar\u00edas en la presentaci\u00f3n de su \u00faltima novela, \u2018Tom\u00e1s Nevinson\u2019. 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