{"id":808,"date":"2022-10-25T06:20:47","date_gmt":"2022-10-25T06:20:47","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/?p=808"},"modified":"2022-10-25T06:20:47","modified_gmt":"2022-10-25T06:20:47","slug":"familias-infelices-a-su-manera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/2022\/10\/25\/familias-infelices-a-su-manera\/","title":{"rendered":"Familias infelices a su manera"},"content":{"rendered":"<p><strong>Seminci. Punto de Encuentro.<\/strong><\/p>\n<p>Una persona trans que encabeza un ballet er\u00f3tico y busca dinero para operarse. Un hombre en paro que se siente tentado por ser bailar\u00edn y por explorar nuevos amores. Una mujer que no sabe c\u00f3mo combinar su deseo con las obligaciones del matrimonio. Una familia patriarcal que desde la c\u00faspide vigila la observancia estricta de la tradici\u00f3n. La trastienda de espect\u00e1culos cutres, el abigarramiento de las estancias y las calles, las gentes que van y vienen. Todo eso fluye por la paquistan\u00ed \u201cJoyland\u201d, con un ritmo propio que exige atenci\u00f3n y paciencia para ir encajando personajes en lo que nada es lo que parece o debe ser. Los l\u00edmites estrictos de la moral y las costumbres paquistan\u00edes, centrados en una familia patriarcal perfectamente definida, sufren continuas v\u00edas de agua que les lleva al borde del naufragio. De \u00e9l no se salva ni siquiera el patriarca, sometido a sospecha por tener que recurrir a la ayuda de una mujer que no vive en la casa (\u201c\u00bfpara qu\u00e9 quieres salir de casa si te hemos contratado Netflix?\u201d, le reprocha el hijo a esa mujer).<\/p>\n<p>No hay freno posible para los deseos, para los sentimientos, para las frustraciones, nos viene a sugerir Saim Sadiq, el director que recibi\u00f3 en el festival de Cannes el premio del jurado en la secci\u00f3n Un Certain Regard. De ah\u00ed que entregue a su protagonista al mar. La tradici\u00f3n no es garant\u00eda ni defensa de nada, sino un obst\u00e1culo engorroso y violento. La puesta en escena induce a ese forcejeo, con estancias abarrotadas de seres sudorosos y una c\u00e1mara que los estudia muy encima. La fotograf\u00eda vuela con luz propia en unos tonos anaranjados y oscuros en los que brillan los ojos de los actores, su pasi\u00f3n, sus cuerpos en tensi\u00f3n.\u00a0 Una pel\u00edcula con personalidad lenta: ese plano que se alarga y se alarga sobre la puerta entornada, dejando a la imaginaci\u00f3n del espectador el desarrollo venenoso de lo que no vemos.<\/p>\n<p>En un registro completamente distinto se desarrolla \u201cAstrakan\u201d, de David Depesseville, aunque tal vez compartan ambas un fondo de desamparo personal y familiar. En Morvan, Borgo\u00f1a, en la Francia profunda de granjas y peque\u00f1os pueblos una familia acoge a un hu\u00e9rfano durante unos meses. Lo hace por razones econ\u00f3micas, ya que recibe una prestaci\u00f3n a cambio del hospedaje. Apenas si hay ocasi\u00f3n para la integraci\u00f3n del chico, vigilado y rechazado por todos los miembros de la familia. Es un chaval problem\u00e1tico, que no controla sus esf\u00ednteres y que exhala un permanente mal aliento. Viene, como cabe esperar, de experiencias que le han ense\u00f1ado a mentir, fabular, robar, fumar. Es distinto a todos, pero no es peor ni mejor.<\/p>\n<p>La audacia de la obra es centrar el punto de vista en ese hu\u00e9rfano (y aqu\u00ed surge el recuerdo de la espl\u00e9ndida \u201cVerano 1993\u201d, de Carla Sim\u00f3n). El clima emocional tambi\u00e9n se impregna de la ausencia de amor y cari\u00f1o en el que el chico se ha criado. Todo es fr\u00edo, distante, incluso perverso. Los mayores abusan de \u00e9l, los chicos le golpean, no tiene donde meterse. La muerte, la huida, el suicidio le rondan. El silencio opresivo se rompe en la escena final con la m\u00fasica de Bach. Un silencio y una contenci\u00f3n a la que no queda lejos la est\u00e9tica de otro director franc\u00e9s, Robert Bresson, y su \u201cMouchette\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seminci. Punto de Encuentro. Una persona trans que encabeza un ballet er\u00f3tico y busca dinero para operarse. Un hombre en paro que se siente tentado por ser bailar\u00edn y por explorar nuevos amores. Una mujer que no sabe c\u00f3mo combinar su deseo con las obligaciones del matrimonio. 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