{"id":922,"date":"2025-06-17T16:07:52","date_gmt":"2025-06-17T16:07:52","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/?p=922"},"modified":"2025-06-17T16:07:52","modified_gmt":"2025-06-17T16:07:52","slug":"hablemos-de-otra-cosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/2025\/06\/17\/hablemos-de-otra-cosa\/","title":{"rendered":"Hablemos de otra cosa"},"content":{"rendered":"<p><strong>La directora y su \u00e9poca<\/strong><\/p>\n<p>La met\u00e1fora del \u201ctel\u00f3n de acero\u201d sirve con eficacia para explicar la geograf\u00eda de la Europa escindida en dos partes despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial. Una frontera impermeable y desconfiada pero que, parad\u00f3jicamente, en campos como el cinematogr\u00e1fico dej\u00f3 una saludable influencia entre los dos lados. A principios de los sesenta llegaron cambios y revoluciones al cine franc\u00e9s, ingl\u00e9s, alem\u00e1n \u2013incluso con timidez al espa\u00f1ol. Al tiempo, en Polonia, en Hungr\u00eda, en Checoslovaquia, nuevas generaciones de cineastas propon\u00edan formas y temas con riesgo est\u00e9tico y sobre todo pol\u00edtico. No solo hubo un aliento com\u00fan, sino tambi\u00e9n un conocimiento mutuo. En los a\u00f1os setenta los cine clubs espa\u00f1oles se poblaron de pel\u00edculas del este de Europa. Por el contrario, en la Europa de hoy de los 27 esas cinematograf\u00edas apenas si tienen difusi\u00f3n en Espa\u00f1a, a pesar de que compartimos hasta la moneda.<\/p>\n<p>El cine checo tuvo su propia nueva ola, \u201cNov\u00e1 Vlana\u201d. Con dos grupos de producci\u00f3n aut\u00f3nomos, en Praga y en Bratislava, los debuts de V\u011bra Chytilov\u00e1, Jan Nemec, Milos Forman, Jiri Menzel o Jaromil Jires se produjeron con uno o dos a\u00f1os de diferencia desde que Chytilov\u00e1 estren\u00f3 \u2018Hablemos de otra cosa\u2019 en 1963. Fue una generaci\u00f3n que deslumbr\u00f3 en los pocos a\u00f1os que el pa\u00eds la dej\u00f3 hacer y rodar con una cierta libertad. En 1968 la primavera de Praga, encabezada por Dubcek, vio llegar a sus calles a los tanques sovi\u00e9ticos. El oto\u00f1o que sigui\u00f3 con Husak desmembr\u00f3 el movimiento. Unos, como Forman o Nemec, se exiliaron. Otros se quedaron, pero sin apenas trabajo. V\u011bra Chytilov\u00e1 (1929-2014) nunca volvi\u00f3 a dar un fruto tan inolvidable como \u2018Las margaritas\u2019.<\/p>\n<p><strong>La pel\u00edcula<\/strong><\/p>\n<p>Las estrecheces del nefasto realismo socialista dise\u00f1ado por Stalin no contaron con el respeto de las nuevas generaciones de cineastas de Europa del Este. De la doctrina, estos se quedaron como mucho con la palabra \u201crealismo\u201d, aunque el vuelo que le dio el cine posterior de Chytilov\u00e1, Forman o Nemec pronto revent\u00f3 las costuras del cors\u00e9 dando entrada a la imaginaci\u00f3n creadora.<\/p>\n<p>Chytilov\u00e1 comenz\u00f3 su carrera con \u2018El techo\u2019, un mediometraje que reflejaba la experiencia de la directora como modelo, una mirada introspectiva nada usual. En su primer largo la alternativa empieza en el t\u00edtulo, \u2018Hablemos de otra cosa\u2019 o, como tambi\u00e9n se llam\u00f3, \u2018Sobre algo diferente\u2019. Contraviniendo la teor\u00eda oficial de los sovi\u00e9ticos, la directora dirige su atenci\u00f3n a la vida de dos mujeres que no son ejemplo de ninguna perspectiva proletaria: una es ama de casa, la otra gimnasta. Como vidas corrientes que son, y todas lo son, no hay mucho que contar. V\u011bra, ama de casa, pasa muchas escenas en la cocina o en el dormitorio, guisando para su familia o soportando c\u00f3mo su marido fuma en la cama leyendo el peri\u00f3dico. Eva, la gimnasta, se encierra con sus preparadores f\u00edsicos machacando el cuerpo para intentar las proezas corporales que la competici\u00f3n le va a exigir. Dos vidas que solo tienen de com\u00fan la rutina, y en cierta manera el vac\u00edo. V\u011bra lo combate con un amante que se acaba diluyendo en la histeria. Eva al menos logra una medalla de oro en el campeonato mundial, para mostrase en el plano final reproduciendo en una disc\u00edpula la disciplina que la tortur\u00f3. Un paralelismo tal vez forzado, pero que baj\u00f3 la c\u00e1mara al nivel de la vida real, por mediocre que fuera.<\/p>\n<p><strong>La marca de autora<\/strong><\/p>\n<p>Dar el protagonismo a la vida oscura y rutinaria de dos mujeres, en la Checoslovaquia de 1963, fue una apuesta ins\u00f3lita en una cinematograf\u00eda estatal con clara direcci\u00f3n ideol\u00f3gica. Esa apuesta femenina la subraya la directora con una c\u00e1mara siempre cercana a las protagonistas. Sus cuerpos, en esos planos cercanos, se erigen como soporte narrativo. La gimnasta se convierte en el montaje en un esfuerzo de pies, de brazos que buscan el arte, de cintura que se dobla, de esqueleto que vuela. En paralelo, el objetivo dom\u00e9stico sobre la otra nos revela mil gestos de orden, de limpieza, de aburrimiento en la cama, de ir y venir a compras y recados. Es un montaje que rompe la continuidad, que se al\u00eda con est\u00e1ndares musicales para proponer islas de creaci\u00f3n para esos cuerpos de mujeres cansadas, necesitadas de un \u00faltimo empuj\u00f3n.<\/p>\n<p>(publicado en El Norte de Castilla el 5 de junio de 2025)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La directora y su \u00e9poca La met\u00e1fora del \u201ctel\u00f3n de acero\u201d sirve con eficacia para explicar la geograf\u00eda de la Europa escindida en dos partes despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial. Una frontera impermeable y desconfiada pero que, parad\u00f3jicamente, en campos como el cinematogr\u00e1fico dej\u00f3 una saludable influencia entre los dos lados. A principios de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10645,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/922"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10645"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=922"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/922\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":923,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/922\/revisions\/923"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=922"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=922"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=922"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}