{"id":95,"date":"2013-05-11T17:50:42","date_gmt":"2013-05-11T17:50:42","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/?p=95"},"modified":"2013-05-11T17:50:42","modified_gmt":"2013-05-11T17:50:42","slug":"una-vida-de-oro-y-mierda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/2013\/05\/11\/una-vida-de-oro-y-mierda\/","title":{"rendered":"Una vida de oro y mierda"},"content":{"rendered":"<p>Lim\u00f3nov. \u00bfQui\u00e9n es Lim\u00f3nov? O\u00a0 m\u00e1s directamente, \u00bfexiste Lim\u00f3nov? Las p\u00e1ginas que siguen a la portada, en la que un rostro firme envuelto en una especie de uniforme nos mira interrogativamente a los ojos, necesitan una respuesta clara que el autor no elude. En la contraportada nos dice antes que cualquier otra cosa que le ha conocido, que todav\u00eda vive en Mosc\u00fa y mantiene actividad pol\u00edtica. Y las p\u00e1ginas arrancan con el nombre de Anna Politk\u00f3vskaia, la periodista rusa asesinada en 2006 por hurgar debajo de la historia oficial en Chechenia. Nos espera, a lo que parece, una apasionante reconstrucci\u00f3n de la vida sovi\u00e9tica y rusa tomando como eje a ese personaje que Internet nos acerca en sus \u00faltimas algarab\u00edas de opositor en Mosc\u00fa, con el pelo ya blanco y una perilla que le acerca al Trotski mejicano de sus d\u00edas postreros. Un largo ejercicio de periodismo biogr\u00e1fico. Y sin embargo\u2026<\/p>\n<p>En las \u00faltimas p\u00e1ginas de la obra \u2013ya no cabe llamarla novela-, Lim\u00f3nov pregunta a Emmanuel Carr\u00e8re por los motivos que le han llevado a ocuparse de su vida. Porque ha tenido una existencia apasionante, le contesta el escritor, llena de peligros y novedades, en la que ha participado en momentos cruciales de la historia contempor\u00e1nea. S\u00ed, una vida de mierda, concluye Lim\u00f3nov con una risa seca.<\/p>\n<p>Una vida apasionante, una vida de mierda. Las dos caben en el mismo trayecto biogr\u00e1fico, y la barrera que las separa bien sabemos cu\u00e1l es: la de la literatura, la de la escritura que se haga cargo de ella, que la organice y la trace, que la reproduzca y la invente al mismo tiempo en cada palabra escogida. Emmanuel Carr\u00e8re ya sabe en cierta manera lo que espera de su trabajo: alcanzar a esa remota persona hasta convertirla en personaje, y en paralelo incorporarse \u00e9l tambi\u00e9n a esa nueva existencia que otorgan las p\u00e1ginas. Carr\u00e8re y Lim\u00f3nov, Lim\u00f3nov y Carr\u00e8re, en conjugada alternancia, con preeminencia para los avatares del biografiado pero dejando siempre resquicios para las dudas y reflexiones de quien le dibuja.<\/p>\n<p>El resultado es un libro poli\u00e9drico, complejo, con muchos estratos que no siempre se diferencian, un libro que arranca en un lugar perdido de Ucrania, J\u00e1rkov, en la miseria sin horizontes del posestalinismo que se va quebrando en los c\u00edrculos de Mosc\u00fa donde se cruzan con facilidad nombres nacientes de la cultura rusa como Joseph Brodsky, Tarkovski padre e hijo o el siempre fustigado Evtuchenko, y que tras muchas peripecias deja a nuestro protagonista en un Nueva York tambi\u00e9n s\u00f3rdido y cruel, en el que ahora los nombres propios est\u00e1n en los alrededores de Andy Warhol o Susan Sontag. De vez en cuando Emmanuel Carr\u00e8re saca la cabeza, como esos anfibios que se sumergen en el agua limosa de la narraci\u00f3n pero que antes o despu\u00e9s vuelven a la superficie para recuperar el aire de nuestra mirada. Y entre la prosa arrolladora de este anfibio y la vida sin concesiones del ruso-ucraniano caminamos sin pausa ni fatiga hacia puntos cruciales de la historia, de la del personaje y de la de todos nosotros, porque al final esa vida oscura y rocambolesca nos alcanza y nos hace revivir los a\u00f1os asombrosos de la ca\u00edda del imperio sovi\u00e9tico, de Gorbachov y su gl\u00e1snost suicida, el ascenso y la ca\u00edda de Yeltsin con el asalto al Parlamento donde entre los defensores contamos con Lim\u00f3nov, las guerras balc\u00e1nicas, el fango del que surge Putin, en un caldo de cultivo poco comestible a nuestros ojos occidentales y dem\u00f3cratas, que pasan con fastidio y fascinaci\u00f3n por la creaci\u00f3n del partido Nacional Bolchevique que crea Lim\u00f3nov, del que se dice que busca \u201cla uni\u00f3n sagrada de los marxistas-leninistas, estalinianos, neofascistas, ortodoxos, mon\u00e1rquicos y paganos\u201d. Nada menos.<\/p>\n<p>Inevitablemente te preguntas, mientras devoras p\u00e1ginas, qu\u00e9 haces prestando atenci\u00f3n a ese personaje tan turbio, un hombre de acci\u00f3n m\u00e1s que de reflexi\u00f3n, y sin embargo, a lo que parece y muestra Carr\u00e8re, gran escritor. Un personaje contradictorio, tierno y a la vez legionario machote, \u00edntegro en su universo de \u00e9tica distinta, prisionero torturado e inquebrantable, amante profuso de chicas hermosas que agotan su presencia en el sexo. Al fondo queda Rusia, el pa\u00eds desgraciado y desgraciador que fustiga sin cesar a sus nativos, encerr\u00e1ndolos en un c\u00edrculo devastador de fr\u00edo, desesperanza, vodka, nieve, crueldad y miseria, un c\u00edrculo que se renueva en cada r\u00e9gimen pol\u00edtico, sean los zares, el comunismo, la glasnost o Putin. Y tejido con la prosa transparente de Emmanuel Carr\u00e8re, perfectamente respetada en la traducci\u00f3n de Jaime Zulaika, una prosa en la que se enreda el autor, en la que cae atrapado Lim\u00f3nov, y en la que felizmente chapoteamos los lectores.<\/p>\n<p>(publicado en &#8216;La sombra del cipr\u00e9s&#8217; el 11 de mayo de 2013)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lim\u00f3nov. \u00bfQui\u00e9n es Lim\u00f3nov? O\u00a0 m\u00e1s directamente, \u00bfexiste Lim\u00f3nov? Las p\u00e1ginas que siguen a la portada, en la que un rostro firme envuelto en una especie de uniforme nos mira interrogativamente a los ojos, necesitan una respuesta clara que el autor no elude. En la contraportada nos dice antes que cualquier otra cosa que le [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10645,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10645"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=95"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=95"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=95"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=95"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}