{"id":99,"date":"2013-06-01T18:51:48","date_gmt":"2013-06-01T18:51:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/?p=99"},"modified":"2013-06-01T18:51:48","modified_gmt":"2013-06-01T18:51:48","slug":"habia-algo-en-el-aire","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/2013\/06\/01\/habia-algo-en-el-aire\/","title":{"rendered":"Hab\u00eda algo en el aire"},"content":{"rendered":"<p>Al hilo de la triunfante exposici\u00f3n de Salvador Dal\u00ed en el Reina Sof\u00eda no dejan de producirse evocaciones de los a\u00f1os primigenios del pintor, de la Residencia de Estudiantes a la que lleg\u00f3 sin un hervor, de su paso por el grupo de los surrealistas hasta su expulsi\u00f3n; de su compleja relaci\u00f3n con Luis Bu\u00f1uel, definitivamente agostada con la aparici\u00f3n de Gala. Para el exceso de anhelo retrospectivo no hay mejor medicina que la reciente pel\u00edcula de Woody Allen, \u2018Midnight in Par\u00eds\u2019, que nos descubre que aquel tiempo dorado no se sustentaba en s\u00ed mismo sino que viv\u00eda bajo la a\u00f1oranza del esplendor de cincuenta a\u00f1os atr\u00e1s, y que a su vez en aquel remoto para\u00edso se suspiraba por otro anterior\u2026<\/p>\n<p>Tal vez el movimiento surrealista sea el perfecto contraejemplo de esa a\u00f1oranza encadenada. Naci\u00f3 mirando de frente la confrontaci\u00f3n y el rechazo, afirm\u00e1ndose en las inexploradas fronteras del inconsciente y la irracionalidad y aupado sobre una \u00e9poca que necesitaba del futuro como horizonte de sus inalcanzables utop\u00edas. Resulta llamativo que en la primera mitad del siglo XX, el per\u00edodo m\u00e1s atroz de la historia occidental, saldado con decenas de millones de muertes violentas, se cobije el tiempo de las vanguardias y de las utop\u00edas, de que otro mundo, otro arte y otro hombre es posible.<\/p>\n<p>Esa mirada energ\u00e9tica y positiva est\u00e1 en los primeros escritos del movimiento surrealista, en sus Manifiestos. Y est\u00e1 en los dos j\u00f3venes espa\u00f1oles que desembarcan en el grupo avalados por su pintura y su cine. Salvador Dal\u00ed y Luis Bu\u00f1uel, amigos desde la milagrosa promoci\u00f3n de la Residencia de Estudiantes, llegan a Par\u00eds con la candidez de la cerrada sociedad espa\u00f1ola agujereada por el asombro y el atrevimiento de Par\u00eds. El amor y el sexo ocupan las calles con las parejas bes\u00e1ndose p\u00fablicamente, anota Bu\u00f1uel, que un d\u00eda ve con estupefacci\u00f3n llegar una mujer completamente desnuda encaramada en un robusto joven envuelto en una t\u00fanica asiria a una fiesta que se anuncia como la mayor org\u00eda de la ciudad. El esc\u00e1ndalo exist\u00eda, un esc\u00e1ndalo que Andr\u00e9 Breton consideraba ya inalcanzable en la \u00faltima conversaci\u00f3n que tuvo con el cineasta, hacia 1955.<\/p>\n<p>Hab\u00eda algo en el aire, escribe Bu\u00f1uel en ese libro imprescindible que es \u2018El \u00faltimo suspiro\u2019. Mundos por descubrir, fronteras por franquear, muros que derribar. En pos de ellos los dos amigos se encierran en Figueras para contarse los sue\u00f1os que turban sus noches: la nube que atraviesa la luna como un cuchillo que rasga un ojo, suelta el cineasta; una mano llena de hormigas, ofrece el pintor. Y con ello emprenden la escritura enfebrecida de un guion cinematogr\u00e1fico al que solo imponen un filtro: el rechazo de cualquier idea que tuviese \u201cuna explicaci\u00f3n racional, psicol\u00f3gica o cultural\u201d. Nace as\u00ed \u2018Un perro andaluz\u2019, bandera por excelencia del surrealismo cinematogr\u00e1fico pero curiosamente ajena al grupo oficial en su estreno, pues solo su \u00e9xito impuso el reclutamiento posterior de sus autores. Y nace con la fuerza definitiva del genio que con el primer gesto que traza hiere para siempre la memoria de quien lo contemple. Hoy en d\u00eda es casi imposible asistir a una proyecci\u00f3n cinematogr\u00e1fica de \u2018Un perro andaluz\u2019, en la que adem\u00e1s el p\u00fablico no est\u00e9 avisado de su radicalidad. En los primeros tiempos del cine de Arte y Ensayo, a finales de los sesenta, el corto abr\u00eda una sesi\u00f3n en el teatro Zorrilla, y todav\u00eda se podr\u00e1 rastrear en el aire de la sala por alg\u00fan aparato de sensibilidad cu\u00e1ntica el grito horrorizado que lanzaba todo el p\u00fablico en cuanto Bu\u00f1uel med\u00eda con la navaja el ojo de la protagonista, el ojo de los que cre\u00edan estar a salvo en la butaca. Ning\u00fan debut fue ni ser\u00e1 as\u00ed, aunque algunos tambi\u00e9n se quieran acordar del beb\u00e9 lechazo de David Lynch o de la oreja torturada de Quentin Tarantino.<\/p>\n<p>Pero no es una obra que se pueda disecar en esa imagen, por virulenta que sea. Muchas otras convenciones saltan por los aires en esta especie de collage en movimiento, empezando por el tiempo narrativo, que desde el convencional \u201c\u00c9rase una vez\u201d del arranque sube y baja cifras sin freno, para recalar en un r\u00f3tulo que anuncia la primavera y finalmente congelarse en la \u00faltima imagen. Los personajes de rostros fieros y cuerpos voluptuosos se mueven azuzados por un impulso sexual que no es suficiente para llegar al cuerpo deseado, pues hay que arrastrar fardos imposibles como el que atenaza al protagonista, compuesto por un enorme piano, un burro sanguinolento y dos curas salesianos. Los senos solo se logran acariciar en la imaginaci\u00f3n. \u201cAmada imaginaci\u00f3n, lo que m\u00e1s amo de ti es que jam\u00e1s perdonas\u201d, escribe Andr\u00e9 Breton en el primer Manifiesto.<\/p>\n<p>El impacto del estreno en Par\u00eds en 1929 dej\u00f3 a ambos bajo la protecci\u00f3n de los vizcondes de Noailles, mecenas de los artistas de vanguardia de la \u00e9poca. Con el horizonte de una pel\u00edcula de mayor metraje financiada por ellos los dos amigos se encierran de nuevo en Figueras, en la navidad de 1929, pero la cercan\u00eda de Gala revienta la armon\u00eda y es Bu\u00f1uel el que remata en solitario el guion, con aportaciones m\u00ednimas de Dal\u00ed. \u2018La edad de oro\u2019 trae en su estreno en el oto\u00f1o de 1930 un esc\u00e1ndalo de dimensiones mucho mayores que el cortometraje anterior, y tras seis d\u00edas de proyecciones con enfrentamientos y protestas dentro y fuera de la sala el prefecto parisino de polic\u00eda Chiappe (un nombre del que se vengar\u00e1 el cineasta en su obra posterior) proh\u00edbe la pel\u00edcula, que no volver\u00e1 a ser proyectada en cincuenta a\u00f1os. El esc\u00e1ndalo tan apreciado por el grupo segu\u00eda siendo posible desde esta obra penetrada por una suerte muy especial de humor. Quien odie a los perritos pequineses que ladran agriamente puede darse la satisfacci\u00f3n de ver la patada que les suelta el protagonista, el furioso e inolvidable Gaston Modot, antiguo modelo de Picasso. Quien deteste la colocaci\u00f3n de la primera piedra de un monumento por las autoridades (cuyo discurso est\u00e1 a la altura del que lanza Harpo en \u2018Una noche en la \u00f3pera\u2019), que goce con la interrupci\u00f3n producida por los jadeos de una pareja cercana revolc\u00e1ndose en el lodo. Quien no soporte la charla vacua de una fiesta de alto copete, que espere la mano justiciera que abofetea a la anfitriona por derramar un poco de oporto sobre su pantal\u00f3n. En fin, quien quiera asomarse al abismo, que atienda a los convincentes gestos con que un padre justifica los dos tiros que acaba de pegarle a su hijo por tirarle el cigarrillo pacientemente liado y encima re\u00edrse de su gracia. Qu\u00e9 menos, asienten todos, que ese castigo ejemplar. Qu\u00e9 menos.<\/p>\n<p><img src=\"https:\/\/encrypted-tbn2.gstatic.com\/images?q=tbn:ANd9GcRaS6hE7KDErwha4KmcOPuagV5LvHKt2BmnIZec_46iDJ4JeKdz\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>La vida llev\u00f3 por caminos muy distintos a Salvador Dal\u00ed y a Luis Bu\u00f1uel. Apenas si volvieron a coincidir. En \u2018La vida secreta de Salvador Dal\u00ed\u2019 el pintor calific\u00f3 a su amigo de ateo, lo que aviv\u00f3 el recuerdo de la parodia sobre Jesucristo y el marqu\u00e9s de Sade que cerraba \u2018La edad de oro\u2019, origin\u00e1ndole serios problemas en su trabajo del museo de Arte Moderno de Nueva York. Y en sus memorias Bu\u00f1uel no deja de reconocerle el colosal talento pict\u00f3rico, pero no puede perdonarle \u201csu exhibicionismo ferozmente egoc\u00e9ntrico, su c\u00ednica adhesi\u00f3n al franquismo y sobre todo su odio declarado a la amistad\u201d. Antes, en la juventud que no vuelve, labraron una obra que tantos a\u00f1os despu\u00e9s permanece viva, lacerante, distinta en estos tiempos tan distintos.<\/p>\n<p>(publicado en &#8216;La sombra del cipr\u00e9s&#8217; el s\u00e1bado 1 de junio de 2013)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al hilo de la triunfante exposici\u00f3n de Salvador Dal\u00ed en el Reina Sof\u00eda no dejan de producirse evocaciones de los a\u00f1os primigenios del pintor, de la Residencia de Estudiantes a la que lleg\u00f3 sin un hervor, de su paso por el grupo de los surrealistas hasta su expulsi\u00f3n; de su compleja relaci\u00f3n con Luis Bu\u00f1uel, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10645,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10645"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/hoyempiezatodo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}