Que Segovia es un lugar de cine está más que acreditado. Cerca de 800 rodajes avalan su atractivo como escenario para muchas estrellas de grandes aventuras de amor y de guerra, tanto de ficción como reales. Si hablasen las paredes del Gran Hotel Las Sirenas –sobre todo las de la suite de Sophia Loren, en la que habitó tres meses el cepillo de dientes de Cary Grant–, tendríamos temas suficientes para convertir este diario en una revista rosa y dejar a un lado la información general, a veces tan rutinaria.
Pues esta semana Segovia lo ha vuelto a hacer, a servir de atrezzo perfecto para una película. En esta ocasión la producción es china, con una trama de acción y con la Plaza Mayor ambientada como si fuera Pamplona en los sanfermines. Cosas del cine y de la ciudad camaleónica y experimentada en rodajes que habitamos.
Además de la gracia que supone para los turistas, el asunto tiene importancia por el dinero que deja y el empleo –minieventual, pero empleo– que ha generado durante dos días. Pasta, al fin y al cabo, aunque supongo que más controlada que la que se gastaba en cócteles Frank Sinatra, a quien muchas noches se le ponían las escaleras del hotel muy cuesta arriba.
Y para agradecer la deferencia y el dinerito que han dejado estos simpáticos chinos, cuando se estrene por favor vayan a ver la película, que se llama traducida ‘Operación sombra de medianoche’. Aunque igual con esta manía de cambiar los títulos, aquí la bautizan como ‘¡Viva San ‘Felmín’!’