Es expresión extendida y de primero de topicazos eso de yo no creo en las casualidades. O en las coincidencias, que no es lo mismo, pero es igual, que canta Silvio Rodríguez; o porque siempre que sucede lo mismo, ocurre igual, que dice mi amigo Javi, el dueño de mi barra de cabecera en el paraíso de La Granja.
Casualidad, coincidencia o lo que sea, no sé si han reparado en que en la tormenta de listas electorales que nos asola el PP ha designado tres candidatos al Senado con el mismo primer apellido: Sanz. Convendrán conmigo en que ha sido el azar, aunque con la colaboración de la estadística, ya que es el tercer apellido más repetido en Segovia –supera los 8.000–, solo por detrás de los imbatibles García y Martín.
Paloma, Juanjo y José Luis son los elegidos, entre los muchos llamados en esta feliz coincidencia. Este trío de ‘eses’, además del Sanz, comparten su pertenencia a la vieja guardia de los populares en la provincia. Su trayectoria es tan dilatada que monta entre este siglo y su precedente, para que se hagan una idea. Después del dedazo en la candidatura al Ayuntamiento de la ciudad, con un cabeza de lista de una generación más joven que la suya, parece que el Senado es acomodo de veteranos. Y de los Sanz.