Sillas ausentes
A medida que uno cumple años reniega más de los jóvenes. Será que el divino tesoro está ahora en otras manos y nos cuesta asumirlo. Es natural, porque a nadie le gusta perder frescura intelectual, estado de ánimo y, sobre todo, pelo, que molesta, créanme. Sin embargo uno se reconcilia con quienes vienen detrás cuando […]