{"id":122,"date":"2012-11-12T14:03:21","date_gmt":"2012-11-12T13:03:21","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/?p=122"},"modified":"2012-11-12T14:03:21","modified_gmt":"2012-11-12T13:03:21","slug":"nadando-entre-burbujas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/2012\/11\/12\/nadando-entre-burbujas\/","title":{"rendered":"Nadando entre burbujas"},"content":{"rendered":"<p>Hablaba hace unos d\u00edas con un amigo b\u00falgaro, en Segovia desde principios de siglo. Su nombre, dif\u00edcil de pronunciar y a\u00fan m\u00e1s de escribir. Embutido en su uniforme mientras barr\u00eda la Calle Real contaba con cara de resignaci\u00f3n c\u00f3mo est\u00e1 el asunto. \u00abCuando llegu\u00e9 hab\u00eda mucho trabajo y si no te gustaba, cambiabas a otro; ahora&#8230;buff\u00bb, explicaba con ese acento del este europeo que no sale ni con agua caliente. Ahondaba en su situaci\u00f3n y en c\u00f3mo su hijo se ha apuntado a un curso del Inem para buscar trabajo en Alemania. \u00abLo peor es el idioma que ahora tiene que aprender\u00bb, dec\u00eda con poca esperanza.<br \/>\nS\u00ed, el hijo de c\u00f3mo se escriba su nombre, busca billete a un sitio en el que nunca estuvo, despu\u00e9s de tener billete de ida y vuelta entre su pa\u00eds de adopci\u00f3n y su pa\u00eds de origen. Un galimat\u00edas para el chaval que con sus dos idiomas y el que aprenda no tiene asegurado el pan de aqu\u00ed o las salchichas de all\u00ed, o lo que coman los paisanos de la muy apreciada por todos Angela Merkel. Y si el asunto del sustento es sombr\u00edo siempre le quedar\u00e1 apuntarse a la comida caducada que el Gobierno propone reinsertar a la cadena alimenticia para que los pobres, como este muchacho y otros muchos no tan muchachos, puedan dormir sin las pesadillas de Carpanta. Una suerte para \u00e9l que sus padres eligieran hace unos a\u00f1os esta Espa\u00f1a de la abundancia, el sol y la fiesta para dejar la Bulgaria gris y aburrida.<br \/>\nSi consigue dar el salto a la Alemania prometida, lo que encontrar\u00e1 el joven ser\u00e1 una tierra de oportunidades como lo hicieron sus padres. Y en ese ed\u00e9n de nuestro tiempo habr\u00e1 trabajo para descartar, comida que nunca caduque y valquirias rubias con las que bailar. As\u00ed, no tendr\u00e1 como aqu\u00ed que nadar entre burbujas, la inmobiliaria ya enraizada y las pr\u00f3ximas que se acercan de manera inexorable con indicios m\u00e1s que suficientes, como es la hostelera. Ya parece que la fertilidad del sector toca a su fin. Que hay exceso de dispensadores de chatos, ca\u00f1as y dem\u00e1s, aunque los gur\u00fas de la cosa les digan eso tan bonito de que se reinventen. Bien, est\u00e1 bien con el producto, dir\u00e1n, pero lo que es dif\u00edcil es reinventar al cliente para que acuda, que uno es tabernero o tabernera y no la Virgen de Lourdes.<br \/>\nY Segovia, como mi amigo el b\u00falgaro de nombre extra\u00f1o, en esto tiene mucho que contar. La ciudad y la provincia est\u00e1n llenas de bares y restaurantes, desconozco si por encima de la media nacional por cada habitante, pero seguro que estamos bien situados en la clasificaci\u00f3n. La burbuja es grande y se va agrietando, aunque abren algunos y a rey muerto, rey puesto, por lo que nos mantenemos entre los mejores, los m\u00e1s gloriosos en esto de la barra del bar. A\u00fan as\u00ed, es sintom\u00e1tico que se cierren negocios \u2013incluso franquicias, lo que es todav\u00eda m\u00e1s significativo del desplome\u2013 o que haya hoteles en la ciudad que se tomen un periodo de invernaci\u00f3n para ahorrar costes.<br \/>\nLa burbuja pues est\u00e1 ah\u00ed, sobrevuela nuestras cabezas, amenaza con estallar y calarnos a todos; y lo que es peor, dejarnos sin el bar de la esquina, con lo que eso conlleva. Pero siempre nos quedar\u00e1 Alemania, que aunque no tenga tantos bares el trabajo abunda y all\u00ed nos econtraremos con el hijo de mi amigo y con el alcalde, que no s\u00e9 en qu\u00e9 tr\u00e1mite se halla para ser alem\u00e1n. Ya le preguntar\u00e9.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hablaba hace unos d\u00edas con un amigo b\u00falgaro, en Segovia desde principios de siglo. Su nombre, dif\u00edcil de pronunciar y a\u00fan m\u00e1s de escribir. 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