{"id":158,"date":"2013-09-16T21:11:18","date_gmt":"2013-09-16T20:11:18","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/?p=158"},"modified":"2013-09-16T21:11:18","modified_gmt":"2013-09-16T20:11:18","slug":"los-oasis-laborales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/2013\/09\/16\/los-oasis-laborales\/","title":{"rendered":"Los oasis laborales"},"content":{"rendered":"<p>Toca a su fin el oasis del verano. Despu\u00e9s de tres meses en los que en alguna de sus jornadas hemos so\u00f1ado que aqu\u00ed no pasa nada, que esto es una pesadilla de la que despertaremos, volveremos en breve a la cruda realidad, al oto\u00f1o melanc\u00f3lico, ese en el que los d\u00edas son m\u00e1s cortos y la noche nos acompa\u00f1a de forma insistente. Y aunque todav\u00eda nos quedan las \u00faltimas fiestas de pueblos hasta final de mes, esto ya huele a desenlace, a terminaci\u00f3n de una estaci\u00f3n propicia para disfrutar.<br \/>\nRegresamos pues a la dura existencia, al tiempo de defender nuestro empleo \u2013el que tenga la suerte de mantenerlo\u2013, al tiempo de olvidarnos del ocio e ir al negocio. Y las miles de personas sin trabajo retomar\u00e1n el env\u00edo del curr\u00edculum y seguir\u00e1n con su formaci\u00f3n permanente con la esperanza de que suene la flauta. En la b\u00fasqueda so\u00f1ar\u00e1n con que el oasis del verano se convierta en oto\u00f1o en el oasis laboral y hallen el Santo Grial del mercado de trabajo.<br \/>\nDesde luego, huecos hay, pocos pero hay, pero no en las profesiones tradicionales, esas para las que prepararon a nuestra generaci\u00f3n. Ahora los j\u00f3venes \u2013con una tasa de paro en torno al 56%\u2013 pueden agarrarse a ser comercial de eficiencia energ\u00e9tica, programador de aplicaciones de m\u00f3vil o community manager; tambi\u00e9n pueden buscar su espacio laboral como expertos en contaminaci\u00f3n y gesti\u00f3n de residuos, director de comercio electr\u00f3nico o consultor de riesgos tecnol\u00f3gicos. Todos yacimientos de empleo, aunque les parezca extra\u00f1o, en boga; todas ocupaciones cuyo verdadero valor es satisfacer nuevas necesidades que nos hemos creado en esta sociedad tan pintoresca.<br \/>\nLos sectores donde se puede encontrar una salida en la vieja Europa se van comprimiendo y se centran en servicios de ayuda diaria y de mejora de la vida o relacionados con el ocio y las actividades deportivas. Todo un mundo de escape para los que nos siguen en edad, pero que posiblemente a muchos de nosotros se nos escapa. Son oficios que deber\u00edan obligar a reinventarse a quienes se ocupan de la formaci\u00f3n juvenil, en un pa\u00eds con m\u00e1s de cuatro millones y medio de parados y en el que se cierran casi dos centenares de empresas al d\u00eda.<br \/>\nDatos y cifras, con los que excusen les maree, pero que indican que esto cambia m\u00e1s deprisa de lo que quienes llevan las riendas de la sociedad son capaces de asumir.\u00a0 Datos y cifras que, en nuestra peque\u00f1o oasis segoviano, suenan tan a chino como las palabras de los turistas que descubren nuestras calles. Datos y cifras que conocen bien los m\u00e1s j\u00f3venes, esos que huyen a Madrid, como lo hicieron sus antepasados. En esa di\u00e1spora nada ha cambiado, continuamos con un ojo puesto en la capital, en el barrio m\u00e1s grande de Segovia, como nos afanamos en bromear.<br \/>\nBienvenidos pues a la realidad y sigan la l\u00ednea de las palmeras a ver si encuentran su oasis, sea laboral o de otro tipo, que no solo de pan y trabajo vive el hombre. Y aunque sea en estos oficios a priori tan aburridos, que tengan suerte de hallarlo, les guste y lo pasen bien.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Toca a su fin el oasis del verano. 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