{"id":183,"date":"2014-02-03T19:42:33","date_gmt":"2014-02-03T18:42:33","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/?p=183"},"modified":"2014-02-03T19:42:33","modified_gmt":"2014-02-03T18:42:33","slug":"el-dificil-remedio-del-botellon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/2014\/02\/03\/el-dificil-remedio-del-botellon\/","title":{"rendered":"El dif\u00edcil remedio del botell\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Gritan y circulan de un lado a otro entre la Calle Real y la peatonal Fern\u00e1ndez Ladreda, con el Acueducto, como buenos segovianitos y segovianitas, de referencia.\u00a0 Son los chavales que a la tierna edad de once a\u00f1os comienzan a salir con sus amigos, fuerade los d\u00edas lectivos. Es todo un espect\u00e1culo ver como los viernes y s\u00e1bados merodean el monumento romano, como lo hacen los vencejos que atraviesan sus arcos sin ton ni son. Y de forma milagrosa nunca se estrellan, ni contra las piedras ni entre ellos.<br \/>\nTampoco los cr\u00edos a esas edades suelen colisionar. A\u00fan no poseen la picard\u00eda ni la mala leche que se adquieren con los a\u00f1os y que ya tienen quienes les precedieron en el ilusionante momento de pisar la calle sin ir de la mano de padres, abuelos y dem\u00e1s familia. Para ellos es un hito en su vida, lo mejor que les ha pasado, seg\u00fan palabras de mis hijas de esa edad cuando resumieron el duro a\u00f1o 13, por fortuna ya finiquitado. Pero la dicha nunca es completa y la alegr\u00eda de verlos felices se torna en preocupaci\u00f3n al pasar la barrera de los trece a\u00f1os. Porque esa es la edad media en la que se inician en el consumo de alcohol. Cambian las chuches por las botellas y sustituyen los juegos infantiles por el botell\u00f3n y los primeros escarceos amorosos, esos que nunca se olvidan.<br \/>\nS\u00ed, con trece a\u00f1os empiezan. Un dato que pone la piel de gallina, como el que indica que tres de cada cuatro adolescentes bebe alcohol con frecuencia. Son cifras de Segovia que, con ser escalofriantes, deben ser m\u00e1s bajas que en otras ciudades dadas las condiciones meteorol\u00f3gicas que solemos soportar en estos largos inviernos de bufanda y guantes. A ellos tambi\u00e9n, claro, el fr\u00edo les empuja a estar menos tiempo en la calle.<br \/>\nEl asunto, como todos, se dulcificar\u00eda si vi\u00e9ramos una luz al final del t\u00fanel. Pero como la crisis que nos amarga, no hay una soluci\u00f3n a la vista. As\u00ed lo reconoce \u2013en un acto extra\u00f1o en un pol\u00edtico\u2013 el concejal del ramo, quien asegura que no sabe si alg\u00fan d\u00eda los que se dedican a la cosa p\u00fablica encontrar\u00e1n un remedio para acabar con esta fiesta y con sus posteriores resacas. Mientras, las sanciones por facilitar la munici\u00f3n \u2013como lo llaman algunos\u2013a los menores parecen escasas para el n\u00famero de participantes en el jolgorio. No llegan a la decena y la mayor\u00eda son para particulares con el asqueroso oficio de comprarles las bebidas a los peque\u00f1os, que muchas veces apenas levantan unos palmos del suelo. Unos tipos o tipas despreciables que desconozco por qu\u00e9 raro motivo participan en la fiesta, sin que nadie les haya convidado.<br \/>\nDonde ya las cifras se disparan y alcanzan el centenar y medio es en los expedientes por beber en la calle. Son los invitados a la jarana que reciben la reprimenda municipal, aunque lo importante es que el castigo contin\u00fae en casa, algo que muchas veces dudo.<br \/>\nNo s\u00e9 cual es la receta; me pasa como al concejal. M\u00e1s polic\u00eda, m\u00e1s educaci\u00f3n, ocio alternativo. Todo junto, pero no revuelto. Esto lo puede paliar, aunque erradicarlo ya parece dif\u00edcil. Somos una ciudad y un pa\u00eds de bares, con cultura de bares y, les recuerdo, que en los bares se bebe. As\u00ed parece l\u00f3gico que nuestros peque\u00f1os, como en casi todo, nos imiten y les d\u00e9 por los sacrosantos chatos segovianos. Somos as\u00ed y alterar las costumbres es tan dif\u00edcil como que dos vencejos se estrellen al cruzar el Acueducto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gritan y circulan de un lado a otro entre la Calle Real y la peatonal Fern\u00e1ndez Ladreda, con el Acueducto, como buenos segovianitos y segovianitas, de referencia.\u00a0 Son los chavales que a la tierna edad de once a\u00f1os comienzan a salir con sus amigos, fuerade los d\u00edas lectivos. 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