{"id":217,"date":"2014-06-25T12:15:40","date_gmt":"2014-06-25T11:15:40","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/?p=217"},"modified":"2014-06-25T12:15:40","modified_gmt":"2014-06-25T11:15:40","slug":"pais-de-ingratos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/2014\/06\/25\/pais-de-ingratos\/","title":{"rendered":"Pa\u00eds de ingratos"},"content":{"rendered":"<p>Es lugar com\u00fan que el pecado capital de los espa\u00f1olitos es la envidia. As\u00ed nos lo han contado y as\u00ed todos hemos podido cometerlo o sufrirlo o ambas cosas, que uno puede pasar de envidiado a envidioso o al rev\u00e9s casi sin apreciarlo. Quien tiene el pelo liso lo quiere rizado y lo contrario es lo que repet\u00eda una y otra vez el peluquero al que iba ya hace muchos a\u00f1os. Explicaba de esta manera tan propia de su profesi\u00f3n que todos ansiamos lo del vecino, vicio con el que convivimos desde la cuna y que forma parte destacada en nuestra sociolog\u00eda.<br \/>\nY desde luego de los siete pecados es el m\u00e1s tonto por una raz\u00f3n obvia: nada te reporta. Envidiar al otro carece de rentabilidad e, incluso, es contraproducente porque el envidiado suele sufrir menos que el envidioso. Los otros vicios, esos s\u00ed, pueden darte algo. Con la lujuria y la gula te pones morado; con la pereza vives que crujes, como con la avaricia; y con la soberbia y la ira tu ego puede verse alimentado. Pero con la envidia, nada de nada.<br \/>\nSomos un pa\u00eds en general de envidiosos, vale aceptado, pero ahora a\u00fan m\u00e1s de ingratos. Ya envidiamos menos al vecino, porque est\u00e1 peor que uno mismo y nada hay que envidiarle al pobre. Y vista la situaci\u00f3n pasamos a la siguiente fase que es ser unos desagradecidos. Aqu\u00ed tambi\u00e9n el placer es nulo, pero lo hacemos con insistencia. Ejemplos todos los d\u00edas y para no irnos lejos el Rey Juan Carlos y la selecci\u00f3n de f\u00fatbol son dos term\u00f3metros que miden lo olvidadizos que somos.<br \/>\nNos quedamos con el asunto del elefante o del yerno amante del dinero o con el rid\u00edculo futbolero de los \u00faltimos d\u00edas en el Mundial, despu\u00e9s de a\u00f1os de \u00e9xito. No miramos por el retrovisor y enterramos en el fondo de nuestra memoria lo que hicieron quienes ahora pasan por mal momento. Gratitud nula y mucha mala leche es lo que hay.\u00a0 Olvidamos pues con una inquietante facilidad y menoscabamos el prestigio de quienes nos han puesto en el mapa y nos han hecho la vida m\u00e1s justa en un caso y, m\u00e1s agradable, en el otro.<br \/>\nY el vicio no es de ahora, lo padecieron tambi\u00e9n quienes precedieron a los \u00e1rboles ca\u00eddos de nuestro tiempo. Dec\u00eda un amigo hace unos d\u00edas que todas las naciones honran a sus h\u00e9roes, a los que alguna vez realizaron algo extraordinario por los dem\u00e1s. Menos aqu\u00ed, donde no sabemos ni donde est\u00e1 enterrado Cervantes. No me imagino esta b\u00fasqueda \u2013algo peliculera, por cierto\u2013 en otro lugar del mundo. Y despu\u00e9s de cinco siglos para m\u00e1s inri y nunca mejor dicho.<br \/>\nOlvidamos a los nuestros como aqu\u00ed, en la tambi\u00e9n ingrata Segovia, se ha hecho con personas que un d\u00eda ayudaron a que hoy seamos mejores. Es el caso del periodista y escritor Jos\u00e9 Rodao, sobre el que mi colega en este diario y amigo Carlos \u00c1lvaro ha escrito una biograf\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9 le ha cubierto el manto de la desmemoria? se preguntaba algo turbado, queriendo encontrar razones donde solo hay eso, ingratitud.<br \/>\nTranquilo Carlos que a\u00fan hay gente que trata de saber c\u00f3mo hemos llegado aqu\u00ed y qu\u00e9 hac\u00edan los que nos precedieron. Lo demostr\u00f3 la sala repleta en una hora en la que jugaba Brasil. Ellos eran millones y nosotros doscientos, pero agradecidos a que un tipo de Cantalejo hiciera odas a la morcilla y el botijo, en lugar de filigranas con el bal\u00f3n, por cierto bastante aburridas hasta para futboleros confesos como t\u00fa y yo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es lugar com\u00fan que el pecado capital de los espa\u00f1olitos es la envidia. 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