{"id":220,"date":"2014-07-14T11:27:47","date_gmt":"2014-07-14T10:27:47","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/?p=220"},"modified":"2014-07-14T11:27:47","modified_gmt":"2014-07-14T10:27:47","slug":"silencio-se-viaja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/2014\/07\/14\/silencio-se-viaja\/","title":{"rendered":"Silencio, se viaja"},"content":{"rendered":"<p>Como quien quiere recuperar el pulso despu\u00e9s de un largo descanso, Segovia se despereza con la llegada del verano. Calor calor, lo que se dice calor, no acaba de instalarse en la ciudad y los dos centenares de municipios que llenan el mapa provincial y que reciben a sus miles de hijos que alg\u00fan d\u00eda debieron salir en busca de oportunidades. Se fueron en un viaje de ida con el billete de vuelta cerrado para los meses de est\u00edo, para vivir las tardes de sol y moscas que hacen retroceder a la gloriosa infancia.<br \/>\nY vuelven con ni\u00f1os, muchos ni\u00f1os, para quienes tener pueblo es un valor, que adem\u00e1s restriegan por la cara a sus colegas urbanitas que carecen de esa suerte. Toman las calles, alborotan y devuelven la sonrisa y el bullicio a localidades que cohabitan en invierno con la terrible despoblaci\u00f3n. Es el momento, ahora en verano, del medio rural, del regreso a la alegr\u00eda, de la ruptura del silencio que todo lo envuelve en las interminables jornadas de los pueblos peque\u00f1os.<br \/>\nAll\u00ed agradecen la presencia ruidosa de los chavales, algo que no ocurre en Renfe, que persigue todo lo contrario con un invento curioso. La operadora ferroviaria \u2013el tren, vaya\u2013 ha puesto en marcha el llamado Ave silencioso, que contar\u00e1 con vagones en los que no pueden viajar menores de 14 a\u00f1os y donde los pasajeros deben hablar en tono bajo y, ag\u00e1rrense, no han de establecer conversaciones duraderas. Todo ello con una iluminaci\u00f3n tenue y sin megafon\u00eda. Por supuesto, seguro que ya se lo imaginan, no se debe utilizar el tel\u00e9fono m\u00f3vil y las mascotas las deja usted en casa o en la estaci\u00f3n. Y, por descontado, no venden billetes con tarifas para viajar en grupo, porque suelen ser dicharacheros e, incluso, qu\u00e9 desfachatez, se r\u00eden.<br \/>\nSi la idea roza todas las discriminaciones habidas y por haber y seguro que es contraria a no s\u00e9 cuantas leyes de esas que elaboran para que seamos todos m\u00e1s iguales e igualas, el colmo del asunto radica en que quien desee viajar as\u00ed, en un monasterio sobre ra\u00edles, no tendr\u00e1 que rascarse m\u00e1s el bolsillo que quien lo haga en un vag\u00f3n estruendoso, lleno de ni\u00f1os que pegan los chicles al asiento y gritan como cochinillos o de suegras parlanchinas que desmenuzan los programas televisivos del coraz\u00f3n. No, pagan lo mismo y presumo que en billetes, que las monedas son muy revoltosas.<br \/>\nDir\u00e1n que cu\u00e1l es el motivo para que Renfe, siempre tan nuestra, ponga la mordaza a sus leales usuarios en un pa\u00eds en el que hablar por hablar y contar tu vida al de al lado es un deporte nacional. Nos gusta mover la lengua y como es gratis ahora m\u00e1s que nunca, en estos tiempos de oscura crisis, como los vagones del silencio. La raz\u00f3n que esgrimen es que esta forma de coger el tren cada vez posee m\u00e1s demanda por quienes quieren aprovechar el tiempo para darle al ordenador \u2013cuidado con los ruidos del teclado o del motorcillo\u2013 o para descansar \u2013precauci\u00f3n con roncar que te tiran del tren en marcha\u2013.<br \/>\nY yo no s\u00e9 qu\u00e9 hacer cuando vaya a tomar un Ave. Eso de no aguantar a las criaturas de los dem\u00e1s me parece que es de ley; o no tener que oir la conversaci\u00f3n duradera de los vecinos de asiento o los absurdos tonos de los dichosos m\u00f3viles, tambi\u00e9n me apetece. Pero que cueste igual, no lo veo. Que quien quiera lujos pague y calle, que as\u00ed empieza a entrenarse para el viaje.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como quien quiere recuperar el pulso despu\u00e9s de un largo descanso, Segovia se despereza con la llegada del verano. 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