{"id":275,"date":"2015-10-27T11:59:44","date_gmt":"2015-10-27T10:59:44","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/?p=275"},"modified":"2015-10-27T11:59:44","modified_gmt":"2015-10-27T10:59:44","slug":"en-el-limite-del-riesgo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/2015\/10\/27\/en-el-limite-del-riesgo\/","title":{"rendered":"En el l\u00edmite del riesgo"},"content":{"rendered":"<p>La sala se oscurece y de la penumbra surgen. El centenar, no m\u00e1s, de espectadores jalea la salida, sin histerias, porque ellos no son famosos, ni nosotros muchos y adem\u00e1s todos con una edad a considerar. Son los tipos de La Frontera la noche de hace dos s\u00e1bados en el segoviano Beat Club, ese bar que en su d\u00eda se llam\u00f3 La Escuela, supongo que al ser lugar en el que se aprend\u00eda algo, lo que fuera. Casi dos horas despu\u00e9s all\u00ed seguimos los mismos mientras la banda entona el adi\u00f3s.<br \/>\nEl concierto forma parte de una gira con el nombre \u201830 a\u00f1os en El L\u00edmite\u2019, en honor, como pueden deducir quienes conozcan el grupo, a su canci\u00f3n emblem\u00e1tica. El l\u00edmite s\u00ed, esa frontera entre el bien y el mal, algo que aunque les parezca mentira algunos no distinguen. Es el lindero que a veces no apreciamos y saltamos. O el conf\u00edn al que llegamos cuando nos ponemos el mundo por montera.<br \/>\nEn Segovia la banda supongo que cumpli\u00f3 el protocolo y como en todas las paradas de su gira trat\u00f3 de elegir el local adecuado. Aqu\u00ed tuvo pocas opciones para escoger. Era un s\u00ed o s\u00ed, o un no o no. Era ponerse en manos de unos empresarios que est\u00e1n en el l\u00edmite, pero del riesgo. Son aut\u00e9nticos chiflados de lo suyo porque d\u00edganme quien organiza algo a sabiendas de que el retorno econ\u00f3mico no alcanzar\u00e1 casi ni para pagar la luz. Seguro que a veces piensan que porque no optaron en su d\u00eda por buscarse un empleo y poseer ese bien tan preciado y cada d\u00eda m\u00e1s escaso de la seguridad laboral.<br \/>\nPorque ser emprendedor es complicado y, en Segovia, una ciudad que respira empleo p\u00fablico por todos sus poros, a\u00fan m\u00e1s. Aqu\u00ed hay poco o nulo gusto por lo que se llama ahora emprendimiento y que no es otra cosa que abrir un negocio. Ser un sufrido aut\u00f3nomo est\u00e1 muy apartado de la gen\u00e9tica segoviana. Y cada vez m\u00e1s. Ahora poner en marcha un local de hosteler\u00eda \u2013el camino m\u00e1s cl\u00e1sico entre los trabajadores por cuenta propia del lugar\u2013\u00a0 est\u00e1 cada d\u00eda m\u00e1s alejado del alcance de los nativos, que ven como las franquicias de multinacionales acaparan los mejores sitios y, lo que es m\u00e1s sangrante, la clientela<br \/>\nY es porque todos, sin excepci\u00f3n, nos hemos echado en brazos de estos monstruos. La Segovia del chato y el pincho, la que iba a resistir a estos colonizadores de la hamburguesa, los helados y dem\u00e1s productos gourmet, se ha rendido. Hemos sido los \u00faltimos en caer, s\u00ed, pero al final hemos claudicado. Y es f\u00e1cil ver desde la abuela al cr\u00edo m\u00e1s imberbe como se manejan en este mundo de la hosteler\u00eda del nuevo siglo, de autoservicio y bajo coste.<br \/>\nLa invasi\u00f3n se puso en marcha hace poco y sin prisa pero sin pausa ha avanzado hasta adentrarse en el coraz\u00f3n de la ciudad. Junto al Acueducto nacen y crecen y, en la Calle Real, tambi\u00e9n. Y en Fern\u00e1ndez Ladreda. Solo parece resistirse la Plaza, a\u00fan con camareros de pajarita negra y camisa blanca. Pero all\u00ed seguro que llegar\u00e1n para quedarse con los cada vez menos parroquianos que frecuentan sus cl\u00e1sicas barras.<br \/>\nAl l\u00edmite del riesgo, como juegan los locos de la m\u00fasica de la sala Beat, es como parecen abocados a participar en esta partida los emprendedores hosteleros segovianos. De lo contrario, la comida r\u00e1pida engullir\u00e1 a la tradicional. Y terminaremos comiendo hamburguesas de cochinillo en una cocina fusi\u00f3n digna de estudio en los foros m\u00e1s modernos de gastronom\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La sala se oscurece y de la penumbra surgen. El centenar, no m\u00e1s, de espectadores jalea la salida, sin histerias, porque ellos no son famosos, ni nosotros muchos y adem\u00e1s todos con una edad a considerar. Son los tipos de La Frontera la noche de hace dos s\u00e1bados en el segoviano Beat Club, ese bar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/275"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=275"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/275\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=275"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=275"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=275"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}