{"id":548,"date":"2018-10-08T12:00:06","date_gmt":"2018-10-08T11:00:06","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/?p=548"},"modified":"2018-10-08T12:00:06","modified_gmt":"2018-10-08T11:00:06","slug":"permiso-para-revisar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lacanaleja\/2018\/10\/08\/permiso-para-revisar\/","title":{"rendered":"Permiso para revisar"},"content":{"rendered":"<p>C<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2018\/10\/cruz.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-550\" src=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2018\/10\/cruz-300x200.jpg\" alt=\"**  FILE  ** Spanish tourists are seen taking a snapshoot in this July 11, 2006 file photo in the Valle de Caidos (Valley of the Fallen), at the entrance of the basilica, carved into the rocks beneath a giant cross where the tomb of Spain's dictator General Francisco Franco lies. Parliament on Thursday began debating a law that seeks reparations for victims of the Spanish Civil war and the dictatorship of Gen. Francisco Franco. The bill, proposed by the Socialist government in July, would also ban symbols and references to the Franco regime in public buildings and asks local and regional governments to rename streets or plazas that are named after Franco or which refer to his regime. It also prohibits any political event at the Valley of the Fallen.(AP Photo\/Bernat Armangue)\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2018\/10\/cruz-300x200.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2018\/10\/cruz-768x512.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2018\/10\/cruz-1024x683.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Confieso que llevo casi ocho meses con una obsesi\u00f3n: qu\u00e9 les voy a decir a ustedes para explicar mi ausencia. Y como quien va a una entrevista de trabajo o vuelve tarde a casa con la lengua de trapo pienso lo que voy a contar y descarto la franqueza, que quiz\u00e1 no convenga. Engordo mi curr\u00edculum o echo la culpa al maldito cu\u00f1ado y todo solucionado.<br \/>\nPero s\u00e9 que con ustedes eso no sirve y que en la reducida Segovia nadie va a tragarse que me tom\u00e9 un tiempo sab\u00e1tico por decisi\u00f3n propia. No, no fue as\u00ed: he sido obligado por el soberbio coraz\u00f3n que posee la prerrogativa de decidir hasta cuando quiere llegar y, sobre todo, de qu\u00e9 manera. Y he pensado en las palabras exactas para no aburrirles con pamplinas y solo se me ocurre declararles con toda solemnidad que es mi firme determinaci\u00f3n abrazar el revisionismo. Que me hecho revisionista, para entendernos, y que a partir de ahora intentar\u00e9 cambiar el pasado, que con el futuro me rilan las piernas. Me he concedido un permiso para revisar, de esos que se expiden por barras de bar y, fundamentalmente, en tertulias de radio y televisi\u00f3n.<br \/>\nMi primera decisi\u00f3n con este carnet del que estoy tan ufano es averiguar a qui\u00e9n narices se le ocurri\u00f3 colocarme un coraz\u00f3n delicado para acto seguido acordarme de sus muertos. Luego revisar\u00e9 mis arterias y me pedir\u00e9 las de Nadal o Pacquiaio, ese boxeador filipino peque\u00f1o pero mat\u00f3n y puro nervio. A continuaci\u00f3n relatar\u00e9 a todos que he revisado el comportamiento durante estos a\u00f1os de mi coraz\u00f3n y no es verdad que tenga problemas coronarios complejos, no, por favor, sino que hay mucha maledicencia y ganas de fastidiar. De esta manera tan r\u00e1pida y simple habr\u00e9 cambiado mi historia a mi gusto.<br \/>\nY como tengo esa licencia para revisar, voy a por otro asunto con el que se me hace la boca agua: el f\u00fatbol. Aqu\u00ed s\u00ed que voy a emplearme a fondo para revisar todo lo revisable, que para ese tengo un permiso que es patente de corso. Qu\u00e9 tiemble el Real Madrid, porque le reviso esa combinaci\u00f3n de copas de Europa y ligas de campeones que mezclan a su conveniencia y le dejo desnudo. Reviso y reviso y entre fueras de juego, penaltis por decreto y dem\u00e1s se lo doy a los pobres, entre ellos mi Pucela y mi Segoviana, que desde ya son reyes europeos.<br \/>\nEl tercer asunto al que hincar\u00eda el diente es el que seguro que usted espera y que es el m\u00e1s serio de todos, aunque mi coraz\u00f3n y el f\u00fatbol no son para desde\u00f1ar. Hablo, como imaginan, de lo que unos quieren revisar hasta el a\u00f1o en el que se produjo: nuestra guerra civil. Y digo nuestra porque esa s\u00ed que es de todos los espa\u00f1olitos, a quienes nos llenan a\u00fan m\u00e1s la pesada mochila, que de por s\u00ed supone, con versiones disparatadas. Nada les sale bien y para ejemplo la exhumaci\u00f3n que pretenden de Franco: van a cambiarlo de la periferia del Valle de los Ca\u00eddos al centro de Madrid. Enorme y rid\u00edcula jugada.<br \/>\nPorque por mucho que me empe\u00f1e en que a mi coraz\u00f3n nada le ha pasado, que el Madrid nunca gan\u00f3 en Europa y que la guerra de nuestros abuelos fue una contienda maniquea de buenos y malos, en la que ahora debemos hacer que en los libros de Historia ganen los que creemos mejores, no hay marcha atr\u00e1s. Y ni mi coraz\u00f3n volver\u00e1 a ser el mismo, para mi disgusto, ni al Madrid le van a quitar las copas por mucha revisi\u00f3n, ni la guerra la perder\u00e1 quienes ganaron. Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio, canta Serrat, por mucho permiso para revisar que uno se autoconceda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C Confieso que llevo casi ocho meses con una obsesi\u00f3n: qu\u00e9 les voy a decir a ustedes para explicar mi ausencia. 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