Mi malvado favorito
Cierto es que mi ‘asunto’ con Gere no pasaba por días de gloria, pero todo se precipitó en el Donostia Zinemaldia. Primero, no me fue a recoger a la estación. Segundo, aún podría estar abriendo puertas en su suite para encontrar un armario; tuve que dejar mi ropa, cual montón de plancha, en una chislón […]