Y el pañueluco raído
“Luciendo la saya blanca y el pañueluco de seda, dime dónde vas morena, dime dónde vas salada…” Con este himno oficioso como música de fondo, y erizándoseme todos los vellos, incluso los que el gato dejó pegados en mi sudadera durante su tercera siesta, confieso que fue el único partido de fútbol que he conseguido […]