Ángel caído y muerto solo
Ya hablé en otra ocasión, y en este mismo espacio, de la soledad de la muerte. Morir solo. Aterrador final para un vergonzoso mundo. En realidad, también soñamos solos. Y solos nos comemos, a veces, nuestros miedos. Para no dañar. Hablando de gatos con Alfredo, un colega de este periódico, me contó que tenía una […]